domingo, 23 de diciembre de 2018

HABITAR LA AUSENCIA

Paseo del Rastro
(Ävila)
Fotografía de
Adela Sánchez Santana


RECUERDO DE MI PADRE


Mi padre ponderaba la eficacia
como un tesoro extraño y valiosísimo,
escondido en el vientre de la tierra.
Solía levantarse muy temprano,
con el tic-tac grabado en la memoria,
y dilataba oscuro una jornada
que concluía laso y taciturno.
Era su empeño inmune al frío o la canícula.
Por él estuve interno tantos años
con la sola misión de hacerme un hombre.
(Entendamos, un hombre de provecho,
un atinado buscador de logros ).
Mas el esfuerzo no valió la pena.
Él no tiene conciencia del fracaso.
Descubrió en la derrota
una patria feliz, compensatoria.

    (De la antología Pulsaciones, 2017)




1 comentario:

  1. Pasan los años y hay recuerdos que perduran intactos; acaso el que más fuerza cobra en mi memoria es la presencia de mi padre. Sus ojos se durmieron muy pronto, su sonrisa no; me enseñó a poner luz en el farol dormido y el poema es un gesto de gratitud.

    ResponderEliminar