martes, 11 de diciembre de 2018

JOAN MARGARIT. LA LIBERTAD ES UN EXTRAÑO VIAJE

La libertad es un extraño viaje
Joan Margarit
Edición, selección de poemas y prólogo
de
Marisa Martínez Pérsico
Valparaíso Ediciones
Granada, 2018


HABITAR LA DERROTA


   La obra lírica de Joan Margarit (Sanaüja, Lleida, 1938) abarca un profuso itinerario, compilado en las antologías El primer frío, Barcelona, amor final, y en el recuento completo Todos mis poemas, edición preparada por José Carlos Mainer. Constituye un mapa de recorrido obligatorio, tanto en catalán, su lengua de origen, como en castellano. El aporte transciende el ámbito perimetral del territorio autónomo. Es trayecto integrado en una tradición plural, que muestra engarces generacionales con contemporáneos que exploran conceptos líricos cuyo vector de referencia es el realismo existencial. Así lo corroboran los reconocimientos en el idioma autóctono, los premios a nivel nacional y la presencia en el palmarés de hitos trasatlánticos, como el Premio Poetas del Mundo Latino y el Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda. Por tanto, Margarit personifica una voluntad consecuente y activa, de la que Marisa Martínez Pérsico realiza la reciente antología La libertad es un extraño viaje.
   Poeta, crítica literaria y ensayista, Marisa Martínez Pérsico ha investigado la escritura de creadores como Luis García Montero, por lo que el marco de la lírica hispana es un escenario conocido y cercano. Ubica por edad al autor catalán en la promoción esteticista novísima, aunque las entregas busquen como enclave natural la poesía de la experiencia y los autores granadinos de la otra sentimentalidad, con quienes comparte magisterios del medio siglo -Gabriel Ferrater, Jaime Gil de Biedma y Ángel González- y la tendencia a habitar sus poemas con una primera persona enunciativa, con claras conexiones con el yo biográfico. Muchos poemas son repliegues en el laberinto de la propia subjetividad. La poesía se escribe desde la humilde fortaleza interior; allí madura y se hace voz propia en la soledad y allí espera la inspiración, ese lugar del taller literario donde se unen en la misma mesa verdad y belleza.
  La muestra permite explorar como núcleo central de la reflexión de Joan Margarit esa polaridad azarosa entre sujeto y entorno. La intemperie está fuera, es dolor y carencia. Solo la poesía levanta la pared protectora del refugio; es una casa de misericordia. Las palabras identifican caligrafía verbal y existencia, como un magma común que fusiona experiencia sentimental y descubrimiento cognitivo. 
  La excelente selección de Marisa Martínez Pérsico, equilibrada en la muestra de las entregas y en la evolución de su concepción estética, ilumina un estar en la página que hace de la palabra emoción y compromiso, que desdeña cualquier actitud acomodaticia para habitar la derrota, sea esta la cicatriz íntima del discurrir personal, siempre erosionado por la contingencia, o la lluvia fuerte del pasado histórico con su incontinente hostilidad frente al sujeto reflexivo. El poeta reconstruye su propia historia que es también la historia de una lengua que no quiere perder porque supone un patrimonio espiritual colectivo, un hábitat, una trinchera de convicciones. Como afirma el atinado prólogo de La libertad es un extraño viaje, la poesía de Joan Margarit sedimenta sustratos de ferocidad e intemperie, de íntima violencia, porque “el dolor es una forma de equilibrio y entra en el cálculo de estructuras del edificio vital”, pero hay luz y amanecida: en los cimientos profundos del poema siempre está la ternura.  




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