miércoles, 19 de febrero de 2020

APEGO

Último tren



APEGO

                                        En los huesos del tiempo
                        no hay ternura

                                             JOAN MARGARIT

Los ocres sucios
de viejas decepciones
no quieren irse.


8 comentarios:

  1. La poesía limpia, orea y sana, hasta los ocres viejos, amigo. Buen día, poeta!!

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    1. Un fuerte abrazo, Luis Ramos, y que el andén de tu próxima lectura se llene de gente, se haga luz y sonido como esos trenes de largo recorrido que nos llevan al afecto y la felicidad. Un gran abrazo de nuevo.

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  2. La voz dormida
    del viajero errante
    es el silencio.

    Un abrazo, José Luis

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    1. Gracias por tu aportación a estos puentes de papel, querido Miguel, siempre es una alegría sentir tus pasos en los andenes del afecto. Ahí andamos en esas burbujas que llevan dentro el aire de la decepción.

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  3. ¡¡¡Bravo!!!
    Aunque no te escriba, te leo.

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    1. Y yo siento tus pasos en silencio, Tracy, porque siempre has sido una compañía llena de ánimo y fuerza para seguir construyendo palabras y sueños; espero que todo te vaya muy bien y que viajes y libros te sigan dejando entre las manos un tacto de alegría.

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  4. Qué difícil desprenderse de los viejos fantasmas!
    Un abrazo!

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    1. Así es, acaso porque forman parte de nuestra identidad, porque personifican la pérdida y la certeza de que se rompió el hilo que unía nuestras manos a los sueños. Muy agradecido por estar cerca, E. Marti. Y feliz día.

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