miércoles, 27 de mayo de 2020

INDECENCIAS (DIARIO DE UN DEPRESIVO)

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INDECENCIAS


   La mentira política devasta el suelo firme y obliga a caminar al ciudadano sobre un mal empedrado. Debe denunciarse, aunque cueste amistades (supuestas) y acusaciones de converso. Las actitudes inquisitoriales siempre están en permanente vigilia.

   Los responsables del acuerdo infame con Bildu, esa hinchada de la kale borroka y del escrache a los partidos constitucionalistas, han dinamitado el pacto social. Pero Adriana Lastra, activa portavoz en el Congreso, y Rafael Simancas, persistente profesional de la política como modo de vida, no se plantean dimitir. Tienen el aplauso del jefe, quien asevera que el culpable de todo, por omisión, es el  PP. La excusa es tan zafia y tan partidista que más que pretexto es majadería, una manera de calcular la holgada  capacidad del disparate.

   La vida social respira sin interrupciones discontinuas. Los libros no son ajenos a la condición cívica del yo; enseñan a ejercerla con mayor espíritu crítico, sin ver las cosas con los cristales empañados de la ideología.

   La destitución del alto mando de la Guardia Civil en Madrid, Pérez de los Cobos, se justifica por la “necesidad de buscar un nuevo impulso”. La huera frasecilla de Marlaska es un lugar común repleto de sequedad superficial, de polvillo nublado. Su experiencia profesional es única y sería siempre un asesor esencial en asuntos de terrorismo, lucha contra la pandemia, o estrategias contra el independentismo en la calle. Solo si sabemos las razones reales podremos comprender esta actuación insólita y esta ingerencia del ejecutivo en otros poderes.

  A veces la indecencia acentúa el estar depresivo… Me hace más escéptico, más pesimista, más cansado. Conspira para que yo no sea yo, para que las acotaciones del diario sean tristeza.

   Hay noches en las que los dos hablamos poco. Nos gusta escuchar hasta la madrugada la monocorde respiración de un silencio crepuscular.

(Diario de un depresivo)
   


2 comentarios:

  1. En la polémica entre Victoria Kent y Clara Campoamor acerca del voto femenino, ésta afirmaba que, aunque el voto femenino pudiera favorecer opciones conservadoras (por la situación de las mujeres en España), dicho voto debía ser aprobado. Por una CUESTIÓN DE PRINCIPIO.

    Pues bien: el pacto con quienes han defendido el asesinato de personas como instrumento para conseguir un fin político (la segregación de un territorio para constituir un Estado independiente) y ni siquiera han mostrado contrición por el horror generado y las vidas segadas..., ese pacto no puede admitirse en ningún caso. Por una CUESTIÓN DE PRINCIPIO.

    Por desgracia parece que sufrimos un gobierno que carece de principios, al que sólo le interesa (empezando por su presidente) un único objetivo: el poder a toda costa.

    Sandra Suárez

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    1. Un fuerte abrazo y muchas gracias por tu argumentación, Sandra Suárez; la idea de la política como ejercicio público y como germen de bienestar colectivo debe dignificarse. Es esencial para que el país funcione que se preserve la idea de estado y no los intereses monocordes y pintorescos de la fragmentación. Sin principios éticos no hay gobierno, solo partidas de dados de trileros.

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