jueves, 7 de mayo de 2020

Revista cultural TURIA (Especial ROBERT WALSER)

Turia (revista cultural)
Nº 133-134, marzo mayo 2020
Fundador y director: RAÚL CARLOS MAÍCAS
Edita: Instituto de Estudios Turolenses
Diputación provincial de Teruel
ieturolenses@dpteruel.es


PRIMAVERA CON TINTA FRESCA  

   Como una amanecida, llega en este tiempo de soledad ensimismada un número doble de la revista cultural Turia, siempre un compendio de excelentes propuestas literarias. Abre la entrega un artículo del profesor José Carlos Mainer reivindicando la vigencia de Benito Pérez Galdós, ya definitivamente lejos del purgatorio silencioso de ser un escritor secundario y garbancero. Yolanda Morató sondea los éxitos literarios y académicos de Siri Hustvedt (Minnesota, 1955), creadora plural que ha cultivado la ficción, el ensayo, la investigación científica y la poesía, con una sorprendente aceptación crítica de sus temas nucleares en torno a la identidad femenina, el arte y la reinvención de la memoria como espacio en permanente construcción.
  Abre el taller en prosa la extraordinaria Amélie Nothomb, que anticipa un fragmento del libro de próxima aparición Los nombres epicenos, traducido por Sergi Pàmies. Y completan la sección relatos de Vicente Molina Foix, Patricio Pron, Juan Carlos Méndez Guédez y  Pilar Adón o los fragmentos de nuevas novelas de Patricia Esteban Erlés y Francisco López Serrano.
   Los poemas enjaulados de Mahnaz Parakan son una voz a la conciencia. Recuerdan el doloroso  periplo biográfico de la poeta y activista de los derechos humanos de los Yarán, una minoría religiosa represaliada con dureza por el fundamentalismo islámico iraní. Su poesía, lejos de la queja y la estridencia, se convierte en una ventana de dignidad y en una reivindicación de los sentimientos ante ese frío polar que recubre a diario la existencia por el tenebrismo fundamentalista.
  La mirada a la poesía contemporánea aglutina textos de Amalia Bautista, Enrique Andrés Ruiz, Mariano Peyroy, Rafael Fombellida, Jorge Gimeno, Cecilia Quílez o Javier Temprado Blanquer. Un mapa de lirismo plural que abre costuras a las etiquetas para explorar un ahora que anuda sensibilidades e itinerarios.
   En el apartado de pensamiento resalta el recuerdo del profesor Jacobo Muñoz, pensador integrado en la tradición marxista occidental y discípulo de Manuel Sacristan. El breve ensayo corre a cargo de Germán Cano, quien en su tentativa de balance aglutina el quehacer del pensador como un empeño de trabajar por una cultura crítica y emancipadora que convierta a la filosofía en una escuela de libertad. También en estas páginas de pensamiento Daniel gascón escribe sobre la mediocridad, como rasgo social de plena vigencia que enaltece el promedio y anula la conciencia crítica para convertirnos en analfabetos secundarios.
   Pero, sin duda, el núcleo esencial  de esta entrega doble es el cartapacio central dedicado al escritor suizo Robert Walser. Se yuxtaponen análisis sobre el contexto histórico, el periplo biográfico y la producción creadora para ajustar con trazo luminoso un perfil fuerte de uno de los escritores esenciales del siglo XX.
   El campo dialogal integra dos conversaciones. La que Fernando del Val mantiene con Cees Nooteboom (86 años) es prodigiosa; tiene el aire de una tertulia abierta que diserta sobre los temas esenciales de nuestro tiempo, esas dudas identitarias que se renuevan a diario porque siembran una dinámica de incertidumbre y confianza, una amalgama extraña de sensaciones. El perfil de Nooteboom es el de un sabio gigante que jamás se permite cerrar los ojos porque sabe que lo inacabado tiene el encanto de la imperfección y renueva la capacidad intacta del sujeto enfrentado a sus limitaciones. La fuente nunca se detiene: libros, lecturas, viajes, anécdotas… Alta cultura que hace necesario el regreso a cada respuesta.             
   Más orgánica y previsible, por su sensación de cercanía, la entrevista de Emma Rodríguez con Marta Sanz enlaza evocación, memoria retrospectiva y el análisis de los procesos constructivos de una literatura bifurcada en varios géneros. En ella, la mirada feminista como espacio integrador de la igualdad social y la convicción de que la escritura reconstruye y mejora la realidad. De notable interés es el análisis que Marta Sanz realiza sobre la Transición como proceso inacabado y siempre visto desde una visión homogénea y tutorial de regreso a la normalidad.
   Algunos elementos literarios de Turia son claves orgánicas de la publicación. Así sucede con el relato autobiográfico que integra las páginas de la isla, donde Raúl Carlos Maicas mantiene  un dilatado ejercicio de introspección. La mirada interior aglutina impresiones lectoras, metaliteratura, o ese empeño de dejar huella de la levedad cotidiana. Desde esa perspectiva plural, los materiales del diario nunca pierden su capacidad de extrañeza y lucidez, su empeño en preservar los callados enigmas de lo humilde.
   Financiada por las instituciones políticas aragonesas, es necesario la presencia en la revista de indagaciones en torno a escritores, acontecimientos comunitarios y proyectos en el tiempo asentados en la geografía de Aragón. Todo este material misceláneo se acoge en el rótulo “Sobre Aragón”, que junto a la “Torre de babel”, sección dedicada a la crítica de autores contemporáneos, clausura un número que no ha podido presentarse por la situación de reclusión de la pandemia, pero que ya se está distribuyendo a suscriptores, instituciones y medios de comunicación. Por tanto, Turia sigue latiendo con la fuerza de siempre.   
   Quiero cerrar esta mirada crítica recordando que la suscripción anual a los cuatro números de la revista ( o dos números dobles) es de 35 euros y además para los nuevos suscriptores hay un regalo de tres monográficos, sin gastos de envío; así que por esa cantidad uno puede encontrarse con tres estudios al completo de Patrick Modiano, Mario Vargas Llosa y Virginia Woolf. Y hay quien todavía que  los libros son caros…

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