martes, 26 de noviembre de 2019

EL POETA EN LA LUNA






Astronomía y Literatura

(A dos voces)


La ciencia se compone de errores que,
 a su vez, son los pasos hacia la verdad

JULIO VERNE

  "Hace unos meses, mientras buscaba el sol en alguna playa del mediterráneo,  recibí la invitación para preparar una conferencia sobre Astronomía y Literatura. Confieso que mi primera reacción fue la de rechazar la propuesta, no por ningún prurito de soledad ensimismada, sino por ser consciente del escaso conocimiento científico que mi biblioteca personal me ha proporcionado sobre el estudio de los planetas y las exploraciones del espacio.
   Mi formación académica es la de un profesor de Geografía e Historia que ha dedicado a la docencia cuarenta años de vida. Y tres décadas cumple mi devoción al libro que ha dejado sobre la mesa casi treinta obras, entre poesía, crítica, ensayo, antologías y el decir breve del aforismo.
   Por ello, mis señas de identidad en teoría astronómica están llenas de cráteres; muestran el desolado espectáculo de la cara oculta de la luna.
   Demasiadas veces, la pereza nos sume en lo previsible y niega el localismo celebratorio del asombro. Así que corrí el riesgo de aceptar sospechando que ambas disciplinas –Astronomía y Literatura-  comparten la condición de sismógrafos capaces de acoger las vibraciones en el tiempo del devenir colectivo. Si el sol y el sistema solar se formaron hace unos 4600 millones de años, la voz literaria ha acompañado a la Humanidad desde sus comienzos y se ha expandido por todas las civilizaciones del planeta Tierra, desde aquellos primeros signos de los pueblos prehistóricos hasta la celeridad digital y compulsiva de Internet..."

Astronomía y literatura
Conferencia en Agrupación Astronómica de Madrid
26 de noviembre de 2019








lunes, 25 de noviembre de 2019

DANIEL ZAZO. LA PERIFERIA DEL DESEO

La periferia del deseo
Daniel Zazo
Editorial Páramo
Valladolid, 2019


LA HOGUERA Y LA CENIZA


   La poesía abulense más joven, llamada a renovar el poso generacional de escritores imprescindibles como José Jiménez Lozano, Jacinto Herrero Esteban o Gaspar Moisés Gómez,  se concreta en unos cuantos nombres entre los que sobresale Daniel Zazo (Ávila, 1985), cuya entrega de presentación Que ardan los fuegos amaneció en  2017.  Poeta, miembro del Consejo de redacción de la revista El Cobaya y profesor en ejercicio, Zazo compilaba en esa carta de presentación textos de casi una década de escritura que tenían como núcleo temático el fuego. El elemento matérico  aglutina germinación y encuentro, formas abiertas y sensaciones de intensidad o carencia en un libro de amanecida, donde resaltaba el carácter orgánico y unitario.
   Su segunda entrega, La periferia del deseo recuerda en su título, y lo refrenda la nota de contraportada, al poeta sevillano Luis Cernuda, quien hizo del concepto un espacio de espera confrontado con la realidad. La sombría existencia anula la dicha y hace del ideal una imagen desangelada de contornos borrosos. La cita de entrada clarifica la condición del sustantivo con unos versos del poeta y cantautor Luis Eduardo Aute: “Deseo es el surco que deja una estrella, / deseo es espejo, deseo es enigma, / deseo es el beso de signos contrarios”.
    Daniel Zazo, ante un paso argumental tan proclive al enfoque emotivo, ubica su discurrir poético en la media distancia y añade a la experiencia personal un amplio sustrato culturalista para trazar las coordenadas situacionales: “Es en los límites donde el deseo se origina, / donde se encuentra su unívoca razón de ser. / Atrás dejó páramos y jaulas de nieve, / la enigmática frialdad de las estatuas / que habitan las desiertas plazas de De Chirico / y las miradas ausentes, casi huidizas / de los desnudos sonámbulos de Delvaux…” Pero muda de perspectivas para abordar un enfoque apelativo frente al yo desdoblado que muestre la razón de la escritura: el poema es un espacio atemporal; abre su territorio a una extensa reflexión sobre imágenes y conceptos, sobre esos hilos de azar que convierten cada estar en la acera diaria en un carro de heno, una carga de vivencias  que deja contemplar al paso cómo el deseo muda con el tiempo, se hace desolación y ruinas.
  También la pintura, tras los pinceles de Bernini, corrobora la condición temporal de la carne y su rastro de nieve. Eso no anula la atracción de la belleza y su fuerza para despertar el tacto del delirio corporal convocado por el fogoso resplandor de la hoguera. Poco a poco el poemario va gestando una erótica cuajada de imágenes, desde ese afán implosivo y germinal de quien siente la llama hasta la atmósfera onírica de la representación pictórica, los poemas van estableciendo equivalencias. Así se fortalece un cuerpo verbal –terremoto, temblor, delirio… - de resplandor y estrépito que halla en la caligrafía del poema su razón de ser.
  En ese fluir de sensaciones, las palabras se convierten en refugio donde habita la claridad del amor. Cada lugar o cada paisaje escenifica una ´´intima representación de los cuerpos”. De igual forma que esas miradas plásticas que interpelan desde el muro de los museos, porque contienen una expresión del tiempo detenido, el cauce lírico propicia un nuevo principio en el que se definen las señales inequívocas del amor para colonizar con su fuego un extenso perímetro en el que se define la suprema identidad del deseo: “Eres todo aquello que arde y jamás se consume”. Daniel Zazo, como esas ondas que ponen relieves expandidos sobre la quietud del agua, hilvana un libro cuajado de estrategias discursivas, que aglutina un amplio campo de definiciones en las que también se evoca la cálida experiencia personal en torno a la consunción del deseo. Con él relaciona palabra y respuestas reflexivas a ese punto ciego que anula la razón, pero también a esa pulsión que aspira a poner calor en la frialdad de las estatuas, a caminar por el vértigo para que la rutina encuentre la luz que sobrevuela en la fugacidad de las cosas, que hace del ideal una razón de vida.




domingo, 24 de noviembre de 2019

APARICIONES

Pinares de Riaza
Fotografía
de
Javier Cabañero Valencia

APARICIONES

Deja que su aliento se interne
por el músculo del párpado.

JOSÉ ANTONIO LLERA


   Como si necesitase propagar las nociones del miedo en medio del pinar, su desastrada imagen regresa de improviso. Recuerda un destello diluido que va perdiendo intensidad. Los gestos dibujan un estar apocado. Mira los matorrales cabizbajo, como sumido en el sopor de la melancolía. Conjetura que estoy en ese tiempo en el que los fantasmas no son pesadillas sino compañía.

(De Cuentos diminutos)



sábado, 23 de noviembre de 2019

UMBRAL

Vuelos
Fotografía
de
Javier Cabañero Valencia


UMBRAL


Umbral. El día
se desata despacio
y emprende vuelo.

                           (De A punto de ver)





viernes, 22 de noviembre de 2019

ADA SALAS. A SOLAS CON EL CANTO

Ada Slas (Cáceres, 1965)



A SOLAS EN EL CANTO

(La poesía de Ada Salas)

Vivir
es una huella

ADA SALAS


 "En el volumen Diez años de poesía en Extremadura (1985-1994), editado en 1995 por el profesor y ensayista Miguel Ángel Lama, se exploraba la cartografía poética de la comunidad autónoma extremeña en el último periodo finisecular. Junto a voces consagradas –Santiago Castelo, Pureza Canelo, Ángel Campos…-, con amplia proyección personal, salían a la luz los tempranos afanes que inauguraban vuelos ascendentes para reactivar la nómina del momento. En esa hornada de amanecida se integra Ada Salas (Cáceres, 1965). La poeta logra en 1987 el Premio Juan Manuel Rozas con el libro Arte y memoria del inocente, impreso al año siguiente por el Servicio de Publicaciones de la Universidad de Extremadura. En sus aulas, la incipiente autora había cursado Filología Hispánica y vincula su vocación al grupo poético de la Facultad de Filosofía y Letras de Cáceres. Son días marcados por el aprendizaje y por vínculos afectivos que dan cobijo a un acontecer que se alimenta a sí mismo y abre preguntas. El autodidactismo requiere un ensanche de relaciones personales y afinidades que refrendan los intereses propios, que busquen guías y canalicen fuerzas necesarias para la formación de la personalidad literaria.
   Editado en los últimos meses de 1988, Arte y memoria del inocente inicia viaje con dos referencias dispares: un surco aforístico de Alonso Guerrero, cuyo trayecto posterior se escora hacia la ficción narrativa, y un pensamiento lírico de Alberto Caeiro, uno de los interlocutores verbales de Fernando Pessoa. El conjunto de poemas se despliega como una entrega diáfana, en la que la voz del tiempo y la sensibilidad del sustrato biográfico marcan las rutas argumentales. Se oye con fuerza la palabra confidencial, penetrante y sutil. Con naturalidad, los versos entrelazan con naturalidad intimismo y contemplación, contienen el aire fresco y pasional del amanecer... "


LA VOZ A SOLAS (fragmento)
Poesía y Divergencia
Universidad Autónoma de Madrid
Facultad de Filosofía y letras
22 de noviembre de 2019





jueves, 21 de noviembre de 2019

CUESTIONARIO SOBRE JOAN MARGARIT

Recital a dos voces
(Joan Margarit y Luis García Montero)
Librería Alberti, Madrid, 2019
Fotografía
de
Javier Cabañero Valencia

Cuestionario preparado por ISRAEL SÁNCHEZ
(revista REFORMA)
 
 
—¿Qué relevancia tiene que el  Premio Cervantes 2019 reconozca a un poeta como Margarit?

Sin duda, el Premio Cervantes no descubre a Joan Margarit como poeta; su obra tiene un extenso recorrido en varios ámbitos idiomáticos como el catalán, español o inglés; el premio solo constata que es uno de los magisterios más relevantes de la poesía contemporánea.

—¿Qué significa esto ante la actual crisis política que se vive con respecto a Cataluña?

Es inevitable dada la crisis política que se vive en la comunidad autónoma catalana y la virulencia del independentismo radical, incidir en que las diferencias culturales enriquecen y no abren trincheras o alzan barricadas. Joan Margarit escribe poesía en catalán, su lengua materna, su registro más íntimo y personal, pero no traduce sus libros al castellano: escribe en castellano un poema epifánico, que suena limpio y hondo, no con el traqueteo orgánico de una herramienta de segunda mano. Ambos idiomas dialogan, sugieren matices nuevos, abren espacios libres y autónomos.

—¿En qué radica la genialidad del quehacer poético de Margarit?

A la poesía de Margarit no le interesan los grandes epítetos, esos que cargan a las palabras de trascendencia y solemnidad; su poesía nace de un cálculo de estructuras que unifica forma y semántica, que sondea los estratos expresivos para sacar la mena, esas palabras necesarias que ponen los cimientos al poema. 

—¿Salda una deuda con el catalán esta decisión?

En absoluto, en  el marco hispánico conviven el euskera, el catalán, el gallego y el castellano; se ha premiado a Margarit no por una cuestión de deudas sino porque su aportación, como habría sido la de otros poetas como Francisco Brines, es significativa; es hermoso que se haya dado el Cervantes a un poeta bilingüe porque eso permite una doble celebración para los lectores.

—¿Cuáles son los poemas u obras que a usted más le gustan de Margarit y por qué?

Joan  Margarit no es un poeta de elementos insulares sino de conjuntos poéticos que unifican una visión estética; los temas se reiteran: el enlace del sujeto biográfico y la presencia del protagonista poético, el pasado como espacio germinal de la memoria, la dimensión ética de la identidad, el desamparo de lo colectivo ante una realidad pragmática que margina lo esencial del sujeto. Así que si se me permite hablaría de libros completos como Los motivos del loboJoanaCasa de misericordia o  Un asombroso invierno... Cualquiera de ellos  defiende un concepto de la poesía con el que me identifico plenamente.

Querido Israel un saludo cordial y muy agradecido por tus preguntas




miércoles, 20 de noviembre de 2019

PATOLOGÍAS DEL PODER

Artes y oficios
Fotografía
de
Javier Cabañero


PATOLOGÍAS DEL PODER

(Prosa política)

 En la definición del poder cabe todo. Y es un error considerar cerrado el concepto con rasgos únicos; simplemente las características se yuxtaponen sin lindes excluyentes.


  El alevoso president, tras una libación gastronómica a base de judías, desconoce con qué abertura corporal responderá al tribunal que juzga sus desafueros amarillos, durante la campaña electoral. Supongo que en él es un hábito confundir la fetidez de aliento con la pestilencia intestinal. Hay inteligencias con olor a pocilga.

  Leo en la Biblioteca Nacional Breve historia de la misoginia (Ariel, 2019), de Anna Caballé. No siempre estoy de acuerdo con sus aseveraciones, pero me parece un ensayo riguroso y veraz para fomentar relaciones basadas en el respeto mutuo y contener a los nuevos practicantes del patriarcado antropológico.

 Toda ideología proyecta anhelos y frustraciones; plantea la elección o el rechazo de valores éticos.

 La escritura necesita libertad creadora para materializar sus creaciones. No sé qué necesita el poder.

 Hay ideologías que precisan rehacerse. Deben pasar por el quirófano para hacerse liposucciones mentales.

 El poder es un guionista prolífico. Nunca gobierna. Solo se dedica a buscar tramas argumentales, construcciones teóricas, árboles que no dejan ver el bosque, graffitis sobre el muro.

(Apuntes de prosa política)