jueves, 8 de mayo de 2025

APARICIONES

Reflejos
Fotografía
de
Adela Sánchez Santana

 

 

APARICIONES

 

   Como si necesitase propagar las nociones del miedo, su desastrada imagen regresa de improviso. Recuerda un resto mudo, un destello diluido que va perdiendo intensidad. Hay en su retina oscurecida un estar apocado. Conjetura que ocupa la rendija de ese tiempo desvencijado donde la edad apremia; ahora los fantasmas no son pesadillas sino compañía.

Del libro Fuera de guion (casi cien microrrelatos)





miércoles, 7 de mayo de 2025

ALCANTARILLAS

La calle oscura
Fotografía
de
Istockphoto


 
ALCANTARILLAS
 
 
Hábitat de la noche.
 
En la sombra dos puntos luminosos;
una rata furtiva
que no aparta su miedo
del  resplandor lineal de las linternas.
Cerca suena un golpeo monocorde
en el que cada gota
parece dejar sitio a la siguiente.
Igual que pulsaciones
de una sístole extraña,
la percusión restalla y contagia humedad
al manchón de los muros.
 
Aquí está boca abajo la belleza;
su destello cansado
es una pausa
provisional y torpe.
 
Llagas ocres ascienden
hasta el negro vacío
de otro túnel.
Más cables, tuberías,
excrementos
y  el denso  chapoteo
sobre el limo que engulle mis pisadas.
En el hedor, continuas advertencias
de un terco desaliño.
 
Pero nada socava
el afán de seguir;
camino a tientas.
Todavía hay un miedo
más oscuro y más hondo.
 
No sé dónde comienza.

                   (Variaciones, libro Nadar en seco)






martes, 6 de mayo de 2025

MIHAELA MOSCALIUC. ALGUNOS POEMAS FUGITIVOS

Algunos poemas fugitivos
Mihaela Moscaliuc
Traducción de Frances Simán
Editorial El Ángel Editor
Colección El Otro Ángel (Edición bilingüe inglés, castellano)
Otavalo, Ecuador, 2023


 
MODULACIONES
 

 
   La voz tutelar del poeta portugués Fernando Pessoa, aquel indeclinable creador de heterónimos, argumentaba que la identidad del protagonista poético era un personaje múltiple, que aglutinaba diferentes versiones del sujeto verbal. De este modo, expandía los límites del ser, transformando la naturaleza interior del yo en varios residentes habituales. Algo similar ocurre con la tarea del traductor. Su empeño fertiliza nuevas versiones del poema; convierte el acto de escribir en un transeúnte que viaja, repleto de significados, por distintos idiomas.
  Frances Simán, editora, traductora y miembro de número de la Real Academia de la Lengua en Honduras, selecciona poemas de tres entregas, más la aportación de algunas composiciones inéditas, para organizar la antología Algunos poemas fugitivos de la poeta, traductora y profesora universitaria Mihaela Moscalieu. Nacida en Rumanía, donde pasó su infancia y buena parte de su juventud, despliega pronto su condición nómada y viaja hasta asentarse en Norteamérica, en Nueva Jersey. Allí trabaja en la Universidad de Monmouth, donde ejerce su dedicación docente como profesora de inglés y de escritura creativa. Su perfil literario integra un trayecto lírico que aglutina los poemarios Father Dirt (2010), Immigrant Model (2015), y Cemetery Ink (2021). Una obra de variados estratos argumentales, cuya sensibilidad sugiere epitelio emotivo, inteligencia reflexiva y quehacer observador de un entorno abierto y dispuesto a constantes modulaciones, que hace de la tierra natal el lugar del poema.
  La travesía escritural de esta compilación arranca con el poema “Olvídate de los cerezos en flor”. La composición postula una dicción cercana, donde se conjuga la voluntad de estar en lo cotidiano: “Así es como vivo: construyo un andamio, / recibo el caos, veo colapsar el andamio, / veo las estrellas, lo hago de nuevo. / Responsabilizo a mi caos por la sangre / que salpica a intervalos desiguales / en la sagrada unidad llamada día”. En la evocación se adhieren fragmentos del escaparate vivencial, ese polen de memoria y sueño que dispersa el viento del discurrir. Pero también el deseo y su terapia transformadora de la temporalidad da solidez a las palabras. Es un signo encendido del cuerpo que muda el existir en mediodía.
   Mihaela Moscaliuc concede plena autonomía expresiva a cada composición. El texto abre la espita de los significados y sondea incisiones temáticas muy diversas. En “la Isla de las muñecas” el poema se hace más narrativo, como si fuese un relato que enhebra recuerdos y aderezo imaginario. Lo mismo sucede con “Cisne negro”, cuya propuesta argumental recuerda también el intervalo colectivo de aquella Rumanía de bloques grises en el tiempo crepuscular de la ideología comunista. El punto cero de la caída del dictador rumano Nicolae Ceausescu en 1989, tras veinticinco años de intemperie dictatorial, es el motivo del poema “Memorias”, donde lo colectivo se integra en el discurrir individual como si el estar transitorio fuera un proyecto común que necesita lumbre para ser recordado como testimonio de un tiempo sombrío, que prodigó después una larga lista de efectos secundarios, presentes por ejemplo en el poema “pareja de 71 años desciende al Mar Negro”.
  El venero de la historia contemporánea comparte sitio con poemas que airean una mirada al entorno natural y su magnética fauna. Abejas, mariposas y diversos insectos generan una lección de vida que imanta la sensibilidad del hablante, cuya mirada muestra el legado vivencial que dejan tantos organismos impredicibles. Enriquecida por la imaginación, la vuelta al pretérito proyecta la dimensión luminosa del asombro. También las razones del lenguaje constituyen un afán; es preciso resolver el teorema de los vocablos y dialogar con el universo de signos. Las palabras entrelazan hilos de la experiencia sensorial e intrahistoria del figurante verbal; los versos desembarcan recuerdos, incertidumbres y miedos. Importa construir un patrimonio interior en el que se define lo esencial de una búsqueda que clarifique quiénes fuimos en el pasado, lo que es compañía y perdura en los resortes mudables de la cotidianidad y en la pluralidad de sus escenarios.
   Completa el transitar del libro el poema "metáforas culpables: acerca de la gitana dormida de Henri Rousseau". Es un largo texto nacido de la contemplación pictórica. Su fragmentación moldea diferentes espacios de inspiración: el quehacer del artista, el sentido estético de su pintura y las sensaciones reflexivas que depara el cuadro. El poemario integra la filosofía interpretativa del pintor: detallista al extremo, con predilección por los colores fuertes y una gama temática nacida en el onirismo y la temática exótica; son rasgos ue convierten al pintor en magisterio de otros creadores como Pablo Picasso y el Surrealismo.
  El cuadro que inspira el poema "La gitana dormida" tiene como elementos centrales el león, la gitana dormida y el laud. Son primeros planos del poema que explora también asuntos conceptuales como el cansancio o la personificación de la gitana en uno de los grupos étnicos más marginados de la historia de Rumanía. 
   En el despliegue de Algunos poemas fugitivos vislumbramos un protagonista textual que enlaza con frecuencia pretérito y presente para definir la propia identidad en el anfiteatro de lo real. La memoria ramifica tramas que sugieren una representación colectiva en la que reaparecen las sombras de la historia completando un paisaje de miedos, cicatrices y gestos, nunca sosegados por el olvido. Los argumentos trazan también una cartografía de la educación sentimental del sujeto, buscando mapas de vestigios visibles y puntos de fuga que trascienden lo anecdótico para ensamblar analogías y revitalizar mitos.  Poesía que filtra el aire para enseñar a volar, que hilvana evocación y elegía, una emotiva crónica escrita con los trazos atemporales del latido existencial.
   

José Luis Morante    




lunes, 5 de mayo de 2025

EL ARTE DE VIVIR LOS LUNES

Entre sombras
Fotografía
de
Internet




EL ARTE DE VIVIR LOS LUNES 
(Versión al CHINO)
 
生活在周一的艺术
 
需要确实的练习和理论的支持,
 
 
要知道些谋略
 
 
用任意驰骋的个性
 
修饰日常的平淡。
 
无数的危机
 
暗藏在周一初次的咖啡之后
 
牛奶溢出的香味
 
简单而明了地宣告着它们的滋长
 
 
在工作日里持续蔓延繁衍
 
 
我们时刻保持着警惕
 
是一定的
 
黄昏的列车
 
将旅客们带回家
 
 
带回朝思暮想的归宿
 
         【生活在周一的艺术】
 
 
 
 
El arte de vivir los lunes

 
El arte de vivir los lunes
 
Requiere cierta práctica y algo de teoría,
 
Saber de estratagemas y confabulaciones
 
Y adjetivar la prosa cotidiana
 
Con una terca voluntad de estilo.
 
Incontables acechan
 
los peligros desde el primer café,
 
crecen cuando un olor
 
anuncia escuetamente la leche derramada,
 
se reproducen con duración de días laborables
 
y en guardia se mantienen,
 
tal seguros precintos,
 
entre los pasajeros del tren crepuscular
 
que nos devuelve a casa,
 
al reclamo del lecho hospitalario.
 
El arte de vivir los lunes
 
Sobrevive y se esconde
 
En vacuas reflexiones como ésta:
 
Nada es eterno, salvo un lunes.


     (Del libro Población activa, 1994)



                             
 

sábado, 3 de mayo de 2025

JUAN ANTONIO MORA. LA ALEGRÍA DEL AIRE

La alegría del aire
Juan Antonio Mora
Prólogo de Alberto García-Teresa
Amargord Ediciones
Madrid, 2019


POEMAS ESENCIALES

 
   Hay poesía que hace de la implicación colectiva y el compromiso ético razones de vida. Así creció con la fortaleza de lo necesario la obra de los poetas sociales, cuyo legado perdura en otras etiquetas del presente como la “Poesía de la conciencia”. Son escrituras que buscan, más allá del mero juego lingüístico, una pulsión de avance en la denuncia; que hacen de la palabra una herramienta verbal capaz de movilizar conciencias y de establecer parámetros solidarios.
  A ese grupo de creadores que muestra en la calle la subversión del lenguaje y la contundencia del grito pertenece Juan Antonio Mora (Andújar, 1950) quien ha publicado hasta la fecha casi una decena de poemarios, desde aquel lejano El poeta no duerme (1985)  hasta Paseo por el amor y la muerte (2017). Todos ellos, más cuatro poemas inéditos que sirven como cierre, están representados en la antología La alegría del aire, una compilación precedida por la mirada cordial de Alberto García-Teresa, cuya lucidez crítica aporta esta atinada síntesis del trayecto: “Entiende Juan Antonio Mora al poeta como sublimación de lo sensitivo y de la conciencia. Desde esta concepción, que es vital y esencial para él y que vertebra toda su obra, lanza en sus textos una continua reflexión crítica sobre lo que es la poesía, sobre quién la usurpa y quién la emplea para lo acomodaticio. Pero no se trata de un ejercicio metapoético, autocomplaciente ni gremial, sino que se trata de erigir y mantener una actitud ante y desde la vida y con los demás”. Es difícil acercarse a la poética de Juan Antonio Mora Ruano sin sentir la senda del sujeto verbal como reflejo del yo biográfico. Lo contingente existencial es la principal razón de la escritura. De su cauce de experiencias se nutren los poemas para vincular, con naturalidad y constancia, la brusca irrupción de la realidad en cada verso. Vida y literatura se abrazan, conviven, se fortalecen para dar noticias del yo en la calle. Pero no es un yo solitario y ensimismado sino un sujeto cívico que hace suyas las reivindicaciones de la dignidad y la ética.  Se ha hablado con frecuencia de la prístina pureza del lenguaje que no encarna otro objetivo que la búsqueda de la belleza y la verdad sin ninguna rémora ideológica. Juan Antonio Mora Ruano contradice este axioma para dejar entre las manos, al hilo de Blas de Otero, Bertold Brecht o Ernesto Cardenal, una palabra inmersa en un tiempo histórico, que opta por hacer del mensaje el núcleo dialogal del poema. Por ello, emplea las palabras del hombre de la calle, se desdobla en otro para conocer mejor las razones de su angustia y de su dolor humano, asciende las escalinatas de los poderosos para mirar de cerca el retoricismo laberíntico de sus intereses y sale al sol para compartir el gregarismo de los que nada tienen, salvo su coherencia y su abrazo solidario. Una hermosa poética define la escritura ante el espejo, sin falsos oropeles, sin la hojarasca de los espejismos; se expone en el poema “Escribo: “Escribo con el corazón, / no con el diccionario. / Esto quiero dejarlo / definitivamente / claro”. El tono y los efectos de la voz social añaden otras rutas de necesario recorrido en la poesía de Juan Antonio Mora, que me atrevo a resumir en dos núcleos argumentales básicos: el amor y el tiempo. El amor queda patente desde la dedicatoria inicial: “A Charo, siempre, la alegría –la luz de mi vida y a mi querido hijo Juanfra que desea morir en el parque”. El amor es el campo granado que permite salvar la vida y la alegría; es el paso que borra distancias entre dos soledades y que acepta también la erosión del tránsito, esa pérdida del azul de lo ingenuo para salir al día con la ropa manchada por la decepción, porque “contigo, todo”, la fuerza del sueño y la mágica belleza de la rosa, el afán y el fracaso, la amanecida de quien buscó en la noche el hilo de los sueños. Y el tiempo es el otro punto de conexión entre emociones y pensamientos. da pie en su discurrir a una poesía reflexiva en la que el protagonista verbal formula sus preguntas más íntimas, como se advierte en el poema “Lo confieso”: “Lo confieso con franqueza: / Mi vida está llena de sueños, dudas y tedio. / (Pájaros traviesos anidan en mi corazón oscuro). / Mi vida es una vida sencilla: / trabajo, / leo, / amo y escribo”.  La alegría del aire deja al sol los poemas capitales de un poeta cuya imaginación creadora comparte la intrahistoria personal y el discurrir vitalista y compartido de lo colectivo. Un hombre que escribe para sentir no para hacer sintaxis, que deja en cada verso el ritmo vivo del corazón. 

 

viernes, 2 de mayo de 2025

HETERÓNOMOS

Cañón del Colorado
(USA, 2024)


HETERÓNOMOS


Dentro de mí conviven, abocados
a una inmensa rutina sedentaria,
el yo que pienso y otro, el que parezco.
Un pacto, que firmaran con los ojos,
les conmina
a respirarse en cierta tolerancia,
y ambos han sido absueltos
de mencionar, siquiera,
cuál fue la última causa
que les diera la vida.

Cada uno tiene ya su enclave exacto:
el yo que pienso
habita, día y noche,
la intimidad de estas cuatro paredes.
Es semejante a un niño que olvidara crecer,
y por lo mismo
nada en el mar de una sabia ignorancia.
(“Acaso sea el invierno…
es razón suficiente para explicar el cosmos “)
Y balbucea. Ríe.
Se pierde en los espejos. Gesticula.
Colecciona recuerdos como si fueran conchas
que ha enterrado el olvido.
A veces llora, y viste el jersey gris
de la melancolía;
entonces toma un folio,
donde inicia el galope un sentimiento
y se hace reo de pertinaz tristeza,
hasta que traspapela la mirada
y descubre, cansado,
que afuera cae la lluvia
y mojan su perfil
unas livianas gotas de mi nube.

El que parezco
está en la calle de continuo.
Con él comparto
las cotidianas dosis
de angustia existencial, trabajo y ruido.
Con él tropiezo, 
una tarde cualquiera,
al doblar una esquina,
y tras justificarme torpemente
(Hallé la puerta abierta
y me aburría…”),
me despido gozoso y luego marcho
-el paso lento, sepultadas las manos
en los amplios bolsillos del vaquero-
a ver, sin más, el mundo por mis ojos.


               (Del libro Rotonda con estatuas, 1990)


jueves, 1 de mayo de 2025

HOSTIGAMIENTOS

Oir el silencio
Oropesa del Mar, 2025
Fotografía
de
Adela Sánchez Santana

HOSTIGAMIENTOS

 

La tramposa gramática del insulto se justifica a sí misma como fruto de una hilazón invisible de causas y efectos. Y crea un perplejo inventario de rabia, tanto en la universidad, como en el campo de fútbol o en los barrios periféricos más humildes. ya se sabe, el culpable siempre es el otro. Nadie se ve a sí mismo como un sujeto violento e incontrolado, como un imbécil ocupando el primer plano de la ineptitud con una conducta perversa.

 Mi fisiología sufre un deterioro expansivo. Me lo advierten a diario mis células auditivas, la necesidad de luz fuerte en las horas nocturnas o los cortes del sueño… Yo continúo con mis hábitos, como si no me diera cuenta. Y casi me engaño. 

Ese anhelo tan complejo. Ser coherente con uno mismo y que además lo sepan las ubicuas voces de la contradicción.

¿Por qué lo sencillo es tan complejo?

El cansancio cartesiano se reparte a partes iguales en cada proyecto literario. Conforma un material en depósito que debo gestionar para que nunca se agote. Por eso hay que seguir, con lentitud y paso calmo.


(Apuntes del diario)