lunes, 14 de septiembre de 2015

PASEOS POR EL TIEMPO

Paseo del Rastro (Ávila)


LA NOSTALGIA

Un sueño de Walpole, por fantasmas poblado,
estaciones de lluvias y hojas secas,
los escudos de brumas ocultando la dársena,
una paz en exilio como la luz del faro
cuando aparece el día,
esa fingida euforia del incendio en la selva:
olores putrefactos que emanan de la carne
y de la tierra exangüe y calcinada;
gozosos pentagramas para indicios sinfónicos,
un intruso muy joven
que ocupa mi latido y el rincón de mi casa
que almacena, sin orden, los libros y las fotos...
El completo inventario de unos días lejanos
en que no fui feliz.
¿Puede explicarse alguien tamaña insensatez,
si hoy los recuerdo con tristeza y nostalgia?

            (Población activa, Gijón, 1994)

4 comentarios:

  1. Precioso poema que evoca sentimientos compartidos, nostalgia de un tiempo no tan feliz, pero añorado. Besos,

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    1. Gracias por tus palabras, Susana, cuando se vive el ahora siempre parece marcado por la grisura de la costumbre. Después, en el recuerdo, cuando ese tiempo es humo, la memoria lo evoca con los ojos abiertos de la idealización. Y crece la nostalgia. Un gran abrazo.

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  2. Qué triste e íntimo poema José Luis. Efectivamente la nostalgia se adueña de nuestro día a día con asiduidad. Reclama su parcela. Abrazos.

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    1. Escribí ese poema hace veinte años. Hoy Ávila pertenece a mi mapa afectivo más querido... Los sentimientos cambian, se serenan, exploran nuevos rincones... Un gran abrazo.

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