jueves, 4 de febrero de 2016

EL SUEÑO DE LA SECUOYA








EL SUEÑO DE LA SECUOYA

para Ana, siempre grande
como una secuoya



   Ya despierto, espera unos minutos para abrir los ojos. Esta noche en la minuciosa paciencia de su sueño ha crecido en el jardín una secuoya. Se despereza de inmediato. Sale alborozado a la terraza, donde parpadea con sorpresa y emoción. La enorme arquitectura vegetal está allí y su sombra recubre casi a toda la casa. Da un par de vueltas al imponente tronco, contempla la corteza… Poco después escucha  el ruido de un pensamiento práctico: acaso sea mejor que la próxima noche sueñe con arbustos aromáticos.        

  (Del cuaderno Cuentos diminutos)   



          

15 comentarios:

  1. Y en una eternidad crece una secuoya... La vida tiene luces y sombras; amanecidas y ocasos. Me gusta tu haiku, resume bien esa inclinación al derrumbe que nos caracteriza. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Espectacular naturaleza que incluso se introduce en nuestros sueños.

    ResponderEliminar
  3. Así es Tracy, hay bosques que se dibujan en los sueños y tienden sus raíces hasta la amanecida. Un gran abrazo, grande, grande, como un sueño de secuoyas.

    ResponderEliminar
  4. Hay que soñar a lo grande, y tú lo haces como nadie. Un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola poeta, espero de corazón que ya estés animado y feliz y que tus relatos no tarden en encontrar una buena imprenta. Gracias por tus palabras.

      Eliminar
  5. Respuestas
    1. Muy agradecido por tus palabras, Blanca; al cabo la literatura no es más que un diálogo cordial hecho de palabras y sueños. bienvenida a estos puentes y a ver si hay suerte y mis textos no te decepcionan.

      Eliminar
  6. Respuestas
    1. Gracias María José, el cuentecillo nació de esta hermosa fotografía de mi hija Ana, siempre grande entre esos árboles gigantes porque en la mirada está el paisaje sentimental. Una alegría tu comentario.

      Eliminar