domingo, 14 de febrero de 2016

JOSÉ MATEOS. UN AÑO EN LA OTRA VIDA

Un año en la otra vida
José Mateos
Editorial Pre-Texctos, Narrativa Contemporánea
Valencia, 2015

EL LUGAR IMPOSIBLE


   Las páginas autobiográficas de Un año en la otra vida contradicen desde el título la condición objetivista y testamentaria del diario. Aquí no se trata de sembrar contingencias, que se van hilvanando en el acontecer existencial, sino, más bien, de crear un clima emotivo. Y ese espacio sentimental no tiene límites concretos; es el lindero ambiguo de lo que sucede entre la realidad y el sueño: el lugar imposible. De ahí el sentir poético de muchas anotaciones, el levitar de la memoria en la incertidumbre de un estar atemporal donde resulta posible el diálogo entre presencias y ausencias, o todavía más complejo: el compartir sitio entre vivos y muertos.
   José Mateos pone en nota previa su advertencia al lector: “Desde el dolor o desde la alegría, yo solo he escrito aquí de lo que amo, que es como decir que he escrito de lo que ignoro. Y he escrito de lo que amo para poder amarlo más, en cada sílaba de su nombre. He escrito de una amiga muerta, del mar o de unos membrillos por el puro gusto de nombrarlos, nada más, porque al nombrar lo que se ama se recrea uno en lo que ama.”. La voz narrativa deja su rastro desde una implicación afectiva máxima y ello condiciona la naturaleza de esta tarea que emparenta al máximo con el quehacer poético. Quien vuelve la mirada hacia atrás se busca a sí mismo, se siente extraño en otro tiempo y desanda recuerdos sabiendo que el pasado no es una opción de vida imposible sino un hábitat recuperable, en el que permanecen asentadas e inalterables las cosas de siempre.
   La escritura permite volver a ser, recuperar el estado de inocencia, cruzar umbrales y entrar en las casas donde viven los ausentes, como si el yo tuviese una identidad de niebla que le permitiese caminar por el otro lado de la vida. Esa naturaleza de ser fronterizo hace que el yo real desaparezca y que pierda la opacidad de su materia para ubicarse en una nueva dimensión en la que lo real cobra otro sentido: “El presente es tan sólo la ola que se retira para dejar paso a otra ola. El presente es el instante que pasa y que pasa hacia ninguna parte, hacia nada que no sea su propia desaparición “ (Pág. 21).
  Las anotaciones entrelazan asuntos en los que se va gestando el núcleo de obsesiones esenciales del autor; en Un año en la otra vida sorprende la afirmación continua de la muerte; es una constante que afecta a vivencias a distinta distancia: está la muerte de una anciana entrevista en algún viaje, que formaba parte de un paisaje estático y cobijado en la rutina, o la del viejo maestro que abrió sendas para percibir la belleza del mundo; y están esas muertes que abrieron hendiduras que nunca se cerraron porque con ellas cambió la epidermis de la conciencia para ser más transparente y frágil.
 Los textos de estas páginas autobiográficas de José Mateos tienen mucho de alacena, de mueble preservado de la prisa insolente de los calendarios. Incluso cuando sus sentidos se ponen a conversar sobre lo tangible, como ante la cercanía de las formas duras del membrillo, prefieren la inmersión: esa fruta es luz, y un olor persistente, y una estela que deja en la memoria la mirada del tiempo y la quemadura de lo transitorio. Porque las cosas nacen para agostarse y someten a quien las mira a una ensoñación reflexiva, a repetir el gesto callado de quien sopla sobre el rescoldo y la ceniza.   





6 comentarios:

  1. Un excelente poeta José Mateos. Pronto me toca leer este libro. Excelente reseña también. Feliz domingo José Luis.

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    1. Comparto tu juicio lector sobre José Mateos, a quien tuve el gusto de conocer en sus primeros poemas, cuando yo daba clases en Arcos de la Frontera; ya entonces me sorprendió su quietud, su estar sereno y su inteligencia poética. El diario es excelente y muy personal. un fuerte abrazo.

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    2. No conocia yo esta faceta de Mateos como diarista. (Tampoco, confieso, como poeta). Remediaré estos lapsus lo antes posible. Gracias, claro,a tu honda y espléndda reseña que me anima a hacerlo.Abrazos.

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    3. Hola Hilario, hoy Madrid parecía Brooklyn con temperaturas bajo cero, así que el tiempo aconsejable para adentrarse en la literatura autobiográfica de José Mateos, un poeta brillante y un diarista de altura. Te encantará; recuerda la recomendación de José Muñoz Millanes. Y tenía razón.

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  2. Éste es un libro que he tenido el placer de leer hace muy poquito y en él he encontrado frases con una indudable profundidad poética. Incluso hablando de la muerte habla de la vida misma, de lo transitorio y de lo perdurable mientras haya memoria. Es un libro muy interesante. Un abrazo.

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    1. Hola poeta, la muerte es una presencia continua en las anotaciones de José Mateos, pero no hay estridencia ni patetismo sino percepción de lo transitorio, pautada convivencia entre ausencia y estar. Un gran abrazo y mil gracias por tu reflexión.

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