sábado, 31 de marzo de 2018

EL MAL JARDINERO

Recolección



  
JARDÍN

           A María Fernández Cuello

Miran las nubes
los higos sobre el césped;
el nudoso equilibrio
de la pulpa en sazón
solo retiene el roce presentido
de las plumas.

Insistente perdura
el olor del derrumbe.
Contemplo entre el verdor
ajado de los riegos
la senda comunal de las hormigas,
su tangible mensaje:
El agua es aridez
y el tiempo de labor es un baldío
que está fuera del verso.

Esparcidos y tristes,
se diluyen los higos
hechos materia informe.
En su carencia habita
la prueba inculpatoria;
soy un mal jardinero.
La soledad en mí no guarda frutos.


(En Donde está el fuego 7, Cuadernos de Humo Veinte) 


11 comentarios:

  1. Reitero aquí mi gratitud al poeta Hilario Barrero cuya entrañable amistad es siempre un privilegio. Él dirige la colección literaria Cuadernos de Humo que en su número "Donde está el fuego 7" expone una excelente antología de inéditos de poetas contemporáneos. Mi felicitación por tan atinada panorámica y un abrazo agradecido.

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  2. Muchas gracias, querido José Luis, por este hermoso poema que ha dado altura a CdeH20. Me alegra mucho que se lo hayas dedicado a nuestra querida amiga Maria a la que tanto queremos. Abrazos.

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    1. Sabes que no se puede vivir sin afectos, querido poeta, y aunque muchos critican las redes como semillero de cualquier sombra, María pertenece a ese patrimonio sentimental que da sentido a lo diario. Un abrazo y gracias por tu amistad.

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  3. Entrar en este mundo de lejanías, frialdades y silencios, para encontrar en lo que parece un día más, el recuerdo y afecto de alguien que derriba todos esos preceptos establecidos con cada palabra y gesto, es tan maravilloso que, me hace sentir como un único fruto que se hubiera salvado del desastre para poder decirte que no, que no eres un mal jardinero y que por ello la soledad en ti, no guarda frutos.
    Gracias por este regalo.
    Gracias porque amaba este poema desde sus comienzos.
    Gracias porque haces de la amistad un riego constante de magia, sorpresa y lugares comunes.
    Un abrazo grande, muy grande, José Luis.

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    1. Una vez que se publica un poema, querida María, casi desaparece de inmediato su contingencia escritural, así que aquellos higos dispersos que subrayaban mi torpeza han ido madurando en el poema. Un gran abrazo y mi alegría siempre por ser parte de mi identidad literaria y personal. Un fuerte abrazo de nuevo.

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  4. Un gran poema, como todo lo que escribes. Un fuerte abrazo, amigo poeta.

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    1. Pues encantado de que estas palabras encuentren sitio en ese maravilloso lugar habitable que dibuja tu casa. Feliz jornada, María José.

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  5. Es tan hermoso. Gracias por compartirlo.
    Abrazos

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    1. Hola Gabriela, una alegría tu regreso que es, como el mío, síntoma de hábitos firmes, de vuelta a lo diario donde siempre dejas mucha luz... Gracias por tus palabras.

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  6. Enhorabuena poeta por esos versos tan atinados desde la delicadeza de lo natural y felicidades a los editores empeñados en alegrarnos los días con sus esfuerzos. Gracias por seguir queriendo ser claros, misión del pensador y del poeta. Abrazos!!

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    1. Querido Luis, ya sabes que cada voz cimenta un ideario estético a partir de las palabras; las mías solo buscan claridad y andar ligeras de oropeles verbales. A veces llegan al lector y otras se pierden en el camino, pero siempre buscan una mesa camilla para hablar en silencio con afectos como el tuyo. Gran abrazo.

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