domingo, 13 de octubre de 2013

LAS COSAS NECESARIAS

Ávila, octubre de 2013


Las cosas necesarias

La nieve y el café,
porque la realidad es caprichosa
y se nutre de roces que suscitan
el parpadeo de la evocación.

Las plumas de escribir
con tinta azul,
un color prestigiado
que deja sobre el folio olor a cielo
y el sosegado tacto de la espuma,
cuando la bajamar.

Las gafas que esclarecen el pasado.
(Mis gafas nunca miran el futuro;
me provoca presbicia ).

El cuaderno de apuntes,
por si acaso el poema
asoma en el cristal, inesperado.

Y anclada en tierra firme
cualquier calle
del laberinto urbano,
con una dirección irreductible
que me lleve ante ti.

     (Del libro Ninguna parte,
      La Isla de Siltolá, Sevilla, 2013)

18 comentarios:

  1. Un poema extraordinario. Su lectura me hizo pensar en mis personas y cosas necesarias. Gracias.
    La poesía, sin duda, es necesaria también. Nos permite ver cosas que por lo general no vemos o a las que no prestamos atención. Nos hace ganar un tiempo cuya duración es lo que dura la lectura del poema que tenemos ante nosotros. La poesía hace que nos acompañen las palabras y el poeta.
    Tu poesía también es necesaria.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estamos en la civilización de la opulencia y el consumismo atroz que nos crean un desbordado deseo de adquirir cosas que no sabemos para qué sirven. La felicidad está en lo cotidiano, en esos gestos básicos que propician el acercamiento al otro. De esas cosas mínimas está hecha la verdadera identidad.
      Es una alegría comenzar el domingo con tus palabras. Un abrazo.

      Eliminar
  2. Qué bien me sienta ese café con espuma de nieve, y qué necesario es para empezar el día. Saludos, (me ha encantado).

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La amistad es uno de los dones más preciados del ser. Hace ver azul lo que tiene el color ajado por los años. Así que sólo debo decirte una vez más que tu afecto es un privilegio para mí. Cuando el poema llega al lector es la mejor noticia.
      Gracias, Paco.

      Eliminar
    2. Amigo Jose Luis, te dejo este enlace porque han sacado tu último libro (por si no lo sabías) http://acantiladosdepapel.blogspot.com/

      Eliminar
    3. Gracias, Paco. No lo sabía. Ahora voy al enlace. Gracias por ser tan amable y estar tan pendiente de mis libros. Abrazos.

      Eliminar
  3. Lo realmente necesario son las cosas sencillas, cercanas, que están en el corazón. Hermoso poema.
    Feliz domingo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sin duda. Yo también me vi reflejado en tus versos, cuando dibujabas dos niños con el balón bajo el brazo al atardecer. Qué imagen más sugerente.
      Un saludo cordial desde Rivas y feliz domingo.

      Eliminar
  4. Magnífico poema, José Luis, como magnífica es también la foto que lo acompaña. Qué guapa está Adela, qué encantadora mujer, la recuerdo siempre con mucho cariño. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  5. Tú también formas parte de nuestro patrimonio afectivo, querida María. Somos de la misma generación y cada día es ya una lucha contra el tiempo. Así que ahora corresponde vivir el instante. Un abrazo fuerte y se lo digo a Adela. Ella también te recuerda siempre, cuando yo empezaba a escribir y tú me ayudabas en todo lo que podías. El afecto nunca se olvida.

    ResponderEliminar
  6. ¿Por qué el mundo, en general, se empeña en lo imposible, habiendo tantas cosas, tan necesarias, al alcance de la mano? Saber reconocerlas, tarea del hombre; esencia del poeta. Tú lo haces por partida doble.

    Abrazos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En esa lucha estamos todos, querido Antonio, lo cotidiano exige cada día una razón de ser, un puñado de cosas necesarias en las que nuestra identidad se fortalezca. Muchas gracias por tu lectura y un abrazo.

      Eliminar
  7. Leímos este poema el día de tu presentación en la librería Alberti, y digo leímos porque yo seguía tu lectura con la mía propia, acoplando tus palabras a mi lectura silenciosa de esas mismas palabras.
    Descubrí en carne propia las cosas necesarias. Esas que no valoramos hasta que estamos a punto de perder. Es por eso que la poesía, tú poesía, me lleva por caminos perdidos que sin ella, no me habría atrevido a explorar.
    Optimista y evocador.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, el tono de "Ninguna parte" tiene un arranque sombrío, en el que la voz se enfrenta a la erosión del tiempo. Y es necesario encender una luz para que el crepúsculo se convierta en amanecida.
      Los escritores, Loly, tenemos siempre la compañía confortable de las palabras. Ellas nos ayudan y nos dan consuelo.
      Abrazos.

      Eliminar
  8. ¿Puentes de papel? Curioso título para un blog. Imagino que con la que está cayendo, las avenidas habrán dejado a tus puentes hechos una pena. Se los habrán llevado ya. ¿O no? Para que te consueles de tanto tsunami y de tanta inundación, pásate por mi blog y escucha a Cristina Vlasin cantar "Bésame mucho". Es una maravilla. Te lo recomiendo, sobre todo, para que veas el futuro con más optimismo, sin presbicia. Aún hay por ahí gente joven con talento que merece la penar ser escuchada. Actuó en la Biblioteca Nacional, en Madrid, y tuve la fortuna de escucharla. Ya me dirás qué te parece, poeta. Gracias y un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El título del blog, querido Santiago, alude a la capacidad de la palabra para trazar PUENTES DE CONTACTO con los demás. No tiene ni una gota de pesimismo y desconoce los efectos de cualquier fenómeno atmosférico.
      Soy profesor en un instituto y tengo plena confianza en lo que hay ahora y en lo que viene.
      Escucharé a Cristina Vlasin. Soy un melómano convicto y confeso.
      Gracias por tus palabras y seguimos cerquita. Abrazos.

      Eliminar
  9. Hola José Luis, me entero por Pedro Ojeda que has publicado un nuevo libro. Enhorabuena. Intentaré buscarlo.

    ¿Cómo os va? Ya veo que estáis muy bien los dos. Siempre recordaré tu verso: Adela es el Aleph. Dale un beso fuerte de mi parte y otro para ti.

    Luz del Olmo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Qué sorpresa más grande, Luz. Adela y yo seguimos los dos en las aulas, donde siempre, en Rivas, y seguimos con la literatura con la misma ilusión. Acabo de estrenar libro, NINGUNA PARTE, que ha comentado en su blog el profesor Pedro Ojeda, con encomiable lucidez. Un abrazo y feliz reencuentro.

      Eliminar