jueves, 24 de noviembre de 2016

ENTRE EL SER Y EL ESTAR

Un sitio propio


HETERÓNOMOS


Dentro de mí conviven, abocados
a una inmensa rutina sedentaria,
el yo que pienso y otro, el que parezco.
Un pacto, que firmaran con los ojos,
les conmina
a respirarse en cierta tolerancia,
y ambos han sido absueltos
de mencionar, siquiera,
cuál fue la última causa
que les diera la vida.

Cada uno tiene ya su enclave exacto:
el yo que pienso
habita, día y noche,
la intimidad de estas cuatro paredes.
Es semejante a un niño que olvidara crecer,
y por lo mismo
nada en el mar de una sabia ignorancia.
(“Acaso sea el invierno…
es razón suficiente para explicar el cosmos “)
Y balbucea. Ríe.
Se pierde en los espejos. Gesticula.
Colecciona recuerdos como si fueran conchas
que ha enterrado el olvido.

A veces llora y viste el jersey gris
de la melancolía;
entonces toma un folio,
donde  inicia el galope un sentimiento
y se hace reo de pertinaz tristeza,
hasta que traspapela la mirada
y descubre, cansado,
que afuera cae la lluvia
y mojan su perfil
unas livianas gotas de mi nube.

El que parezco
está en la calle de continuo.
Todos le conocéis
pues con todos comparte ese pan y esta sal
que, bajo el brazo, trae la vida;
las cotidianas dosis
de angustia existencial, trabajo y ruido.
Con él tropiezo,
una tarde cualquiera,
al doblar una esquina,
y tras justificarme torpemente
(“hallé la puerta abierta
y me aburría…”)
me despido gozoso y luego marcho
-el paso lento, sepultadas las manos
en los amplios bolsillos del vaquero-
a ver, sin más, el mundo por mis ojos.

        (De Rotonda con estatuas, Madrid, 1990)    



4 comentarios:

  1. Creo que ya había leído este poema tuyo José Luis. Me gusta muchísimo. Es importante conocer quién habita en nosotros...
    Feliz día (aquí lluvioso y frío por fuera)
    Un abrazo,
    Sandra.

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    1. Seguro que si que conocías el poema, Sandra, es una composición de mi primer libro que se ha integrado en la antología MAPA DE RUTA y en otras selecciones parciales de mi trabajo poético. Y la identidad verdadera del sujeto es un tema continuo de la poesía al que me gusta volver, no en busca de respuestas, para mantener la incertidumbre en su sitio... Un gran abrazo.

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    2. Uno de los temas eternos, sin duda.
      ;)

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    3. Ya sabes que la poesía contiene una veta de temas limitados que se renueva con el tiempo; a mí me parece que la identidad es un argumento central porque explora las relaciones del yo consigo mismo y con los otros. Un fuerte abrazo.

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