viernes, 24 de febrero de 2017

REMEDIOS SÁNCHEZ. PALABRA HEREDADA EN EL TIEMPO

Palabra heredada en el tiempo
tendencias y estéticas en la poesía
española contemporánea (1980-2015)
Remedios Sánchez (Coord.)
Akal, Madrid, 2016

PRISMA CRÍTICO
  
   Este volumen reúne colaboraciones de conocidos críticos, coordinados por Remedios Sánchez, ensayista y profesora de la Universidad de Granada. La nómina de estudiosos refleja pluralidad en el acercamiento a las tendencias y estéticas españolas del cierre de siglo. La vitalidad finisecular hacía necesario un acercamiento global y heterogéneo, realizado no desde la confrontación sino sobre la convivencia de enfoques; así lo expone la coordinadora: “Esta mirada poliédrica y diversa tal vez sea útil para vislumbrar algo de la verdad de lo sucedido, del desarrollo ideológico, estético y literario en este brillante periodo de escritura que abarca el final de un siglo y el inicio de otro”.
   Concluida la primavera novísima y el monopolio abierto por la generación del lenguaje, tan proclive al juego retórico y al manierismo semántico, en el despertar de los años ochenta arranca un ciclo remozado. En él adquiere protagonismo “La otra sentimentalidad”, movimiento asentado en Granada que integra la lírica de Álvaro Salvador, Javier Egea y Luis García Montero. El ideario de los tres autores tiene como referente teórico a Juan Carlos Rodríguez, deudor del estructuralismo marxista. Al desaparecido profesor le corresponde la apertura de este mapa reflexivo. Su exposición parte de la interacción entre lo íntimo y lo colectivo y de la construcción de los sentimientos como fruto de la historia. La subjetividad no es nada pleno, ni puro ni cosificado; es un efecto del devenir; por tanto, muda en el tiempo. De la construcción de esa mirada subjetiva nace la substancia del poema. El grupo, con el aporte de otras individualidades, adquiere carácter de avanzada y se disuelve en el tiempo en la “Poesía de la experiencia”.
   El concepto “La otra sentimentalidad” compite con el término “Postnovísimos”, acuñado por Luis Antonio de Villena. El poeta resalta el papel nuclear de sus coetáneos y la pervivencia de su discurso lírico. El crítico firma la antología homónima Postnovísimos que integra varias líneas de fuerza de la década; además se va a convertir en atinado antólogo de las voces emergentes de los años noventa.
   Entre las travesías complementaria está “El sensismo”, auspiciado por Fernando Beltrán y Miguel Galanes. Supone una notable aventura estética. Mediante un lenguaje coloquial, sencillo y enunciativo pretende abrir vías de emoción y conocimiento en la percepción de la realidad; sugiere una actitud de vida frente al lenguaje.
   Sobre la poesía de la experiencia se ha escrito mucho. Aglutina a escritores que apenas tienen el común la tendencia realista de su poesía como enunciado comunicativo y con desarrollo argumental. De ella parten los itinerarios más representativos del fin de siglo, donde la lírica figurativa se convierte en campo principal. Conviene recordar que en esta etapa, aun cuando la poesía de la experiencia constituye el cauce remansado principal, no existen monopolios estéticos y no son pocos los grupos que buscan idearios y alternativas. Es el caso de la Poesía de la Diferencia y de otros movimientos estéticos cuya personalidad se acoge en la poesía del silencio, el neosurrealismo y la poesía de la conciencia. Sus principios divulgan un carácter menos comunicativo del poema o la inmersión del lenguaje en una suerte de misticismo trascendente que lo convierte en una vía indagatoria y misteriosa. El poema es un fósil y el lector debe pulir su significado.
   Un corte epistemológico que merece por su identidad un andén crítico es el realismo sucio, usufructo compartido por integrantes de la poesía de la conciencia. Enfocar estos idearios desde el grupo, salvo en el caso del colectivo Alicia Bajo Cero y de los encuentros onubenses de Voces del Extremo, distorsiona la verdadera aportación de presencias como Karmelo C. Iribarren, Roger Wolfe, Luis Felipe Comendador y Uberto Stabile. Tampoco faltan en este paréntesis temporal los poetas isla y el brumoso muestreo de raros, heterodoxos y marginales que han propiciado estudios y algunas antologías como Feroces, editada por Sergio Gaspar en DVD. Su magma creador ha sido rastreado con excelente visión por Araceli Iravedra. 
   El discurso literario analizado se inserta en una encrucijada que no pocas veces ha convertido el entorno en un avispero revuelto. La trinchera abierta es expuesta con manifiesta vehemencia por algunos miembros fundacionales de la Diferencia como Antonio Rodríguez Jiménez, Antonio Enríquez, o Ricardo Bellweser. Se da curso a la denuncia frente al monopolio realista de premios, cotas de poder y grupos de presión que provocan el supuesto ninguneo de los diferentes. Quedan los libros escritos y corresponde al lector descubrir dónde está el centro y dónde la periferia.
   Otro signo reseñable es el perfil femenino y la abundante edición de libros escritos por autoras; así lo resaltan muestras como Ellas tienen la palabra, de Noni Benegas. En cualquier caso, el femenino plural constata su presencia en el canon; un hecho que borra tópicos y filiaciones secundarias. La edición dialoga también con otras consideraciones como el compromiso y la conciencia cívica en el discurso poético, la dicotomía entre lírica y política y la función social de la literatura. Y otra veta de estudio que cobra fuerza sustancial en esta obra es el Humanismo solidario. Es un movimiento poético empeñado en retomar desde el eclecticismo la esencia de  lo humano  en el discurso literario para analizar la realidad y transformarla. Hay que construir desde el empeño verbal una nueva subjetividad que aglutine valores éticos y sea capaz de superar la crisis existencial que impregna la historia contemporánea.
   Alí Calderón firma la visión desde América del quehacer literario en español. El poeta y ensayista hace de la poesía de la experiencia un paradigma de escritura que desemboca en una lírica conversacional y meditativa, controlada por la razón, sosegada y con poco contacto con las vanguardias. Esta codificación ha ido incorporando ampliaciones estratégicas como la ironía, el humor paródico y la autoficción.  Alí Calderón alude al desencuentro durante décadas entre ambas orillas y señala el punto tangencial que Poesía ante la incertidumbre marca para el reencuentro.
  Por último, en la exploración auroral del siglo XXI se definen dos discursos críticos: poesía ante la incertidumbre y la estética del fragmento. El andamiaje verbal de la primera prosigue una tradición comunicativa para dar respuesta poética colectiva a los desajustes de un tiempo sin certezas; las propuestas que encarnan las estéticas del fragmento son más elusivas, no buscan el intimismo coloquial del diálogo sino que se aferran al lenguaje como portador de símbolos. Ambas actitudes son coetáneas de otras que no han encontrado todavía encasillamiento y rótulos definitorios.
 El criterio cronológico y las pautas de estudio marcadas por Remedios Sánchez permiten comprender el rumbo de la poesía española durante las últimas tres décadas con una visión heterogénea y plural, aun sabiendo que el fenómeno poético es mudable y cualquier método que aborde su evolución es parcial. El resultado fotografía un paisaje amplio que singulariza las raíces fuertes del ahora. En el despertar del tercer milenio, donde priman la globalización y lo uniforme, la poesía sigue mostrándose renacida, heterodoxa y singular.


2 comentarios:

  1. Este trabajo, correcto en muchísimas cosas, me parece pecar de buscar demasiado las etiquetas que distorsionan lo dicho. En él hallo una cierta tendencia a hablar de lo que ya se espera que esté porque se busca por agrupaciones hechas por encuentros, editoriales y antologías. Teniendo muchas cosas buenas veo en él, como en otros muchos trabajos académicos, poco riesgo para reinterpretar lo existente más allá de los grupos de presión que se dan en la literatura española que, muchas veces, confunden y tapan más que aclaran. Pero todas las aportaciones son saludables si a partir de ellas se fomenta el debate.

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    1. Comparto buena parte de tu planteamiento, querido Pedro, pero el libro me parece un verdadero regalo para los que buscan un paisaje global. Las etiquetas son muy útiles porque ayudan a integrar idearios que de otra forma serían invisibles. Y existe una comprobación a prueba de grupos de presión y editoriales dominantes: los propios libros. En las estanterías están los hitos y señas de estas décadas que reflejan la pluralidad de propuestas. Cuánto agradezco tu aportación al blog, querido Pedro. Un fuerte abrazo.

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