lunes, 27 de febrero de 2017

EMILY DICKINSON. LA ESPERANZA ES UNA COSA CON ALAS

La esperanza es una cosa con alas
Emily DickinsonEdición, traducción e ilustraciones de
Hilario Barrero
Ravenswood Books Editorial, 2017

                          EL VIAJE A ÍTACA DE EMILY DICKINSON

   La versión a otra lengua conlleva una pugna continua entre el sentido literal y la captación básica de la conciencia poética. Ha de buscar sitio en el diálogo abierto que los versos crean entre belleza y verdad. Hilario Barrero (Toledo, 1946) parte desde ese enfoque en La esperanza es una cosa con alas al acercarnos esta selección de poemas breves de Emily Dickinson, presencia central del canon norteamericano. El escritor vive en Nueva York desde 1978. Allí desarrolló un amplio crisol de géneros literarios y un ejemplar periplo laboral como profesor universitario en CUNY. Por tanto, su conocimiento de la tradición lírica estadounidense es minucioso. Así quedaba de manifiesto en Lengua de madera, una deliciosa antología de composiciones cortas convertida en un catálogo de asombros en las ediciones de La Isla de Siltolá.
  Ahora desplaza a nuestro idioma una muestra de piezas líricas de Emily Dickinson (1830-1886), cuyo ajuste ha ido realizando en un dilatado paréntesis temporal. El profesor es también responsable de la ilustración de cubierta y de los dibujos interiores. Su dedicación plástica un privilegio del que disfrutamos sus lectores gracias a las redes digitales, a sus colaboraciones en prensa y a la delicada colección Cuadernos de Humo, donde se ha publicado a buena parte del vitalismo poético contemporáneo.
  El prólogo descubre la cualidad más relevante de la personalidad de Emily Dickinson: su estar inadvertido. Un silencio nunca roto empeñado en realizar un largo viaje hacia la Ítaca interior. Esa navegación en solitario tuvo como consecuencia la formación de un estilo peculiar, con unos parámetros formales que ella misma pulió, por más que los referentes culturales de la poeta sean conocidos por todos: la continua lectura de la Biblia, los metafísicos ingleses del siglo XVII y la poesía, entre otros de J. Keats. Fue la escueta arquitectura desde la que alzó su propia cárcel, una reclusión abierta a la sencilla luz de lo diario pero cerrada al ruido y la furia del entorno exterior.
  La voz, racionalista y mística, se mueve en la ambivalencia, como la propia experiencia humana siempre marcada por la cercanía de una realidad mudable, sometida a la desintegración. Buscó la permanencia en el poema, único refugio perdurable.  
   Siempre exigente y con extremado sentido crítico, Juan Ramón Jiménez fue un lector fervoroso de Emily Dickinson, de quien escribió: “mujer en gracia que se llevó el secreto del mundo a la eternidad por si estaba vacía”. En la hermosa edición de Ravenswood Books, Hilario Barrero hace que los poemas preserven ese secreto, da curso a la sensibilidad que convierte la cercanía al poema en un susurro permanente y profundo. Al cabo, la esperanza no es más que una cosa con alas  que se posa en el ánimo para sugerir una continua disposición al vuelo.



                                                      

5 comentarios:

  1. Anticipamos la salida de "La esperanza es una cosa con alas" en las páginas culturales de ABC (Castilla-La Mancha). Desde aquí, de nuevo, mi gratitud a su coordinadora María José Muñoz García por hacer sitio a mi lectura. Siempre agradecido por su hospitalidad.

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  2. Pues me interesa muchísimo este libro! Gracias por compartir José Luis!
    Sandra.

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    1. Te va a encantar; sabes muy bien que Emily Dickinson es una de las cimas esenciales de la lírica norteamericana y su traductor, Hilario Barrero, un mago del dibujo como podrás ver en las ilustraciones interiores y en la cubierta, es un traductor que sortea con excelente tino cualquier dificultad en el traslado. El resultado, una novedad que hace de la biblioteca una versión de la felicidad. Un fuerte abrazo, Sandra.

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  3. Muchas gracias JOSÉ Luis y Sandra. Cuando nos veamos en Toledo te llevaré uno de los dibujos. Será un honor que se quede contigo. Abrazos dobles.

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    1. Gracias a ti, querido poeta, por dejarnos disfrutar de un trabajo tan creativo y tan plural. Una alegría tu confianza y nos vemos en Toledo; será un día para el diario. Seguro.

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