domingo, 29 de diciembre de 2019

OXIGENACIONES (notas para un diario)

Templo de Debod en Madrid
Fotografía
de
Adela Sánchez Santana



OXIGENACIONES

Con quien no esté un poco cansado de todo
no vale la pena dialogar

NICOLÁS GÓMEZ DÁVILA

Imagen interior que no se desvanece: las pupilas de los que no están guardan dentro un sol apagado, una noche en continuo titubeo.

Hace unos años escribí este aforismo: “No están fuera ni dentro. No están”. Y estos días lo recordé por su precisa manera de definir esas presencias que guardan detrás de su sonrisa una extraña distancia. Nunca sé si son cercanía o lugar lejano, periferia o centro.

La revistas en papel han crecido en el último año, como si fuesen los últimos soldados de un ejército en fuga que luchan por sobrevivir. Las páginas de Crátera, Itaca, 21veintiúnversos o Barcarola  llegan a casa  con la solvencia del proyecto vitalista y animoso.

Hay fotografías que no concuerdan con la realidad; ocultan seres deshabitados.

Escenarios visuales de Madrid donde pueblan aceras los zapatos gastados de mi soledad:: la cuesta de Claudio Moyano, el palacio de cristal del Retiro, la calle Toledo, el patio interior del Reina Sofía, El templo de Debod y el parque del Oeste… Son marcos urbanos que comparten la melancolía del paseante y la oxigenación del solitario cansado.

Esa disparidad en la percepción del otro es una escuela abierta. Hoy aprendí que hay gente que percibe en una pregunta inocua un golpe que deja en coma. Insólito y clarificador para mañana: no hay más preguntas.

                                                                             (Apuntes para fin de mes)



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