jueves, 19 de diciembre de 2019

AITOR FRANCOS (Edición) MARCAS EN LA PIEDRA

Marcas en la piedra
Doce aforistas vascos
Aitor Francos (Edición)
Editorial Renacimiento
Sevilla, 2019


CANTOS RODADOS

A Patxi Andión, por su voz cálida


  Al indagar el legado del aforismo contemporáneo se percibe un venero disperso, múltiple en propuestas y protagonistas. Así lo percibe Aitor Francos, poeta, aforista y antólogo al reunir en Marcas en la piedra una decena de nombres del País Vasco, ya con coordenadas fiables y nítida repercusión nacional.
  En esta antología se despliega un sondeo por los pasillos interiores de un género cuya labor es “resumir, cristalizar y condensar”. En su decir paremiológico, el aforismo requiere la terquedad del laconismo, un marco autosuficiente que edifique la frase feliz con el mínimo roce de elementos verbales en un ejercicio de depuración y síntesis. Al sondear en el tiempo el legado cultural vasco, aflora una sociología con textura convivencial que sirve de pauta a una sensibilidad colectiva. De ella participa, según el antólogo, un aforismo diverso, abierto e implicado en el fluir. Sin embargo, su cultivo muestra también los rasgos subjetivos que propician la renovación constante del pensamiento. De ese trasfondo compartido, cuyo mérito esencial es ser capaz de extraer del magma común algunas constantes individuales, da cuenta esta selección cuyos vértices principales aglutinan cuatro tendencias: “el aforismo de corte clásico, el humorismo puro, el aforismo discursivo y filosófico (o político o reivindicativo) y el aforismo poético”. Se comenta también que la nómina elegida no pretende establecer un canon sino trazar una panorámica parcial que, naturalmente, deja fuera algunas propuestas de interés, bien por su carácter inédito o por circunstancias de distinto calado, como la inminente salida editorial, o el origen geográfico del autor que condiciona su integración en este escaparate aforístico.
   Al abordar el periplo singular de cada aforista, Aitor francos añade unas breves notas en las que se comentan los pormenores que estuvieron en el germen de algunas composiciones. Así explora el activo lacónico de Patxi Andión, siempre marcado por su biografía musical que puso un marco sonoro generacional. Pero son los textos quienes trazan el definitivo sustrato, ese pensamiento mínimo sobre los contornos más significativos de lo evidente que aglutina filosofía y crítica existencial de modo fragmentario. Los textos del profesor cantautor tienen un fuerte refrendo reflexivo: “Nada deja de ser lo que es mientras pueda verse en otros ojos”, “El pensamiento es un trazo del vuelo que no se adivina”.
   El sujeto político y humanista de Ángel Gabilondo condensa un fuerte sentido del humor que aporta a la cartografía social una mirada sostenida. La solemnidad merece tacón bajo para que el sentido común pueda mirar de frente. Así es palpable en este decir breve un aire crítico, próximo al escepticismo, que mira los decorados para desmontar tramoyas. Al cabo “Por más que aprendamos, también crece lo que desconocemos”.  La selección fortalece un aforismo convencido y convincente, vestido por un cálido sentido del humor y, en ocasiones, con una ironía con voluntad de saber y decir.
   Nombre propio esencial en la codificación de la estrategia expresiva, Ramón Eder ha convertido la práctica aforística en camino de dirección única. Así secuencia entregas que fortalecen una voz ética y despliega destellos indagatorios sobre el estar cotidiano. Su caligrafía entrelaza prudente movilidad argumental, humor a media voz, inteligencia ligera y sentido común. Son ingredientes que ponen su producción en primera línea y a la cabeza del género.
  Juan Kruz Igerabide es un escritor prolífico que aborda una senda creadora plural, desde la literatura infantil al decir breve. Su paremia cimenta sociología y ética, y aporta una mirada paradójica que hace de la escueta geografía de lo real un espacio de intolerancia pacífica, donde conviven “salvados, condenados y atónitos”.
  En la personalidad de Karmelo C. Iribarren prevalece el poeta. Sus versos multiplican ediciones y reconocimientos. En ellos encontramos una clara afinidad entre el sujeto poético, la fuerza verbal de sus codas y los pensamientos breves de Diario de K. La intimidad del yo personaje promueve un afán de búsqueda que ajusta cuentas con imposturas propias y ajenas: “A los que carecemos de imaginación, sólo nos queda la vida diaria pasando; es decir: un filón inagotable”. De ese sustrato los aforismos son muestra y espejo, un escaparate de experiencias verbales que compendia humor y sabiduría.
   Clave esencial en la arquitectura cultural vasca, donde ha logrado extenso reconocimiento crítico, Tere Irastortza explora con su obra géneros como la poesía, la traducción, el ensayo y el aforismo. Su escritura concisa aborda con frecuencia lo metaliterario y se define por su enfoque cercano al hábitat desde una conciencia de aceptación del devenir y de evocación y recuerdo de los valores primarios. En su quehacer, escribir es adentrarse en las percepciones de un sujeto plural, que descubre confluencias entre lecturas y experiencia: “La escritura nos muestra, lo que nos ilumina, no es más que un borrador.
   También Karlos Linazasoro personifica un abrumador legado creativo que ha trazado sendas en todos los géneros. Su aforística se agrupa en los libros Lo que no está escrito y Nunca mejor dicho. Sus breves recuperan la paradoja y tachan lo solemne para construir un lenguaje de lúcida expresión, que radiografía el discurrir de la conciencia con una estela de ironía cómplice. Esta antología presenta una estupenda selección, cuajada de aciertos.
  La biografía aforística de Ana Urkiza cuenta con dos títulos, Lo que queda de ayer y No hay vuelta para adelante publicados en euskera y presentados en castellano por Trea con el título Un hermoso lugar la felicidad. Componen una parcela significativa en una obra muy extensa que acoge distintos lectores, desde el público infantil y juvenil, hasta géneros de madurez como el relato y la poesía. Se percibe en su paremia un guión reflexivo, una introspección marcada por el tiempo que incide con frecuencia en lo social y no desdeña el humor en sus análisis.
   Del trabajo incansable de Gabriel Insausti da fe una obra que integra narrativa, poesía, literatura de viajes, aforismos, traducciones y ensayos junto a ediciones de clásicos. Los rasgos que definen su aforística son la precisión semántica, el sustrato cultural, la reflexión sociológica y esa mirada a la ética como norte del fluir de la conciencia.
   Más que aforismos al uso, abundantes textos mínimos de Beñaz Arginzoniz son fragmentos metapoéticos que buscan clarificar la razón del poema. Sus breves formulan ideas de amplia profundidad lírica, lejos de la sorpresa conclusiva o del desenlace ingenioso del aforismo habitual. No obstante, la muestra del autor integra frutos más convencionales, como los extraídos de Un mundo para Marina o los integrados en Extrañas flores y otros fragmentos de un diario póstumo.
   La fertilidad creadora de Juan Manuel Uría ha dejado en un corto espacio temporal entregas poéticas, realizaciones plásticas y aforismos. Sus voces breves persiguen conexiones insólitas (“Donde muere lo obvio, nace el poema”) que abordan la ruptura de lo previsible y dan voz al sentido común mediante un discurso paremiológico que pisa firme el sustrato ligero del humor: “La realidad es como el chuletón: poco hecha y con un buen puñado de sal”. También resalta en su escritura la voluntad dispuesta de un observador implicado que no duda en comentar las marcas desaliñadas de la realidad.
  La cercana presencia literaria de Ander Mayora corrobora la excelente amanecida de La clemencia del tiempo, con prólogo de Enrique García Máiquez. Su continuidad, El páramo presenta el merodeo del decir breve por la introspección y por las perspectivas de un devenir existencial al albur de los días. Limpios y directos, los aforismos de Ander Mayora formulan una ascesis de creencias personales que no renuncia al sentido crítico con una sociedad banalizada, que viaja hacia un pensamiento uniforme y de consumo inmediato.
   Gran acierto el de Aitor Francos: no incluirse a sí mismo en la antología, aunque su minimalismo singular lo merece. Y muy atinada esta imagen global del aforismo vasco contemporáneo que se libra de cualquier localismo y postula en la estrategia discursiva del género un grupo de autores estable y fuerte, que personifica un compromiso personal con el aforismo repleto de fuerza literaria, siempre propicio al sol de mediodía.



2 comentarios:

  1. Estupendo análisis, poeta, y se agradece la dedicatoria al querido PATXI ANDION. Abrazos y buen día!!

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    1. Es un día triste, Luis, por ese dolor desapacible de la ausencia de Patxi Andión. En el volumen queda su último trabajo, una selección de aforismos que habla de su sensibilidad y de su pensamiento. Fuerte abrazo.

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