domingo, 22 de diciembre de 2019

PEDALEO

Simetrías urbanas
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de
Planetacurioso.com

PEDALEOS 

(Una reflexión sobre el haiku)



   Toda tradición lírica se enriquece en el tiempo con tramas textuales nuevas y con la aclimatación de formas foráneas. Tal vez la última adopción estrófica ha sido el haiku. El molde es descubierto en castellano por el mexicano Juan José Tablada –según Octavio paz- y su entrada en nuestro ámbito lingüístico se facilita por la existencia de una sensibilidad afín de estrofas breves como los epigramas, las seguidillas o las greguerías. Esta proximidad habita en los afanes literarios de Antonio Machado, Juan Ramón Jiménez, Ramón Gómez de la Serna, Lorca, Cernuda, Altolaguirre, Prados… y se desborda en el último tercio finisecular, cuando un caudal insólito de haikus anega las distintas promociones y corrientes contemporáneas.
   Esa inicial desconfianza en la que la estrofa asimilada pierda su plenitud –hecha de concisión, temporalidad y mínima presencia del yo- al alejarse de su espacio de origen tiene razones: si la mentalidad, el arraigo cultural y el ámbito de escritura son diferentes, en la dispersión los resultados  deben mostrar una apariencia nueva. Por tanto, cualquier fruto literario debe sobreponerse al estatismo y la quietud y renovar su verdad artística.
   En los ojos del haiku se percibe un brillo nuevo, una certidumbre que trasciende lo pasajero, un empeño de encontrar la palabra renacida en el fondo del silencio:

AMANECIDA

Nunca desisto;
el pedal ejercita
mirada y haikus.

               (inédito)






2 comentarios:

  1. Te deseo toda la felicidad del mundo en estas Fiestas y SIEMPRE.
    Un abrazo

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  2. Buenos días José Luis, al leer tu entrada y ver la foto, junto con el haiku inédito, por cierto muy bueno, se me ha ocurrido este otro, que lo dejo aquí.

    Mirada de agua.
    Pedaleo reflejo,
    de un hombre solo.

    Luz del Olmo

    Feliz año 2020

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