lunes, 23 de marzo de 2015

EL ARTE DE VIVIR LOS LUNES



 EL ARTE DE VIVIR LOS LUNES

       A los que regresan con una sonrisa
                               
El arte de vivir los lunes
requiere cierta práctica y algo de teoría,
saber de estratagemas y confabulaciones
y adjetivar la prosa cotidiana
con una terca voluntad de estilo.
Incontables acechan
los peligros desde el primer café,
crecen cuando un olor
anuncia escuetamente la leche derramada,
se reproducen con duración de días laborables
y en guardia se mantienen,
tal seguros precintos,
entre los pasajeros del tren crepuscular
que nos devuelve a casa,
al reclamo del lecho hospitalario.
El arte de vivir los lunes
sobrevive y se esconde
en vacuas reflexiones como ésta:
nada es eterno, salvo un lunes.
  
                   (Población activa, 1994)

13 comentarios:

  1. El lunes cuida mucho su lógica argumental para que la sonrisa sienta su impacto: lluvia, grisura en el cristal y el largo túnel de lo laborable (verso que tomo de mi amigo Luis García Montero); pero también el lunes comparte la ironía, ese reflejo dubitativo que interroga a diario. Así que salgo al lunes con la felicidad del viernes en el pensamiento, con esa sensación de espera que nos dejan libros y viajes.

    ResponderEliminar
  2. Me remito, querido José Luis, al 22 de septiembre de 2014. También entonces, entre las esquinas, existían los lunes. (Guiño cómplice).

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Querido Antonio, allí siguen esas esquinas, aunque un poco más desconchadas por la zarpa del tiempo. y aquí siguen mis lunes con esa distancia que deja espacio para la ironía. También en lunes es posible la felicidad cuando escucho la voz de amigos como tú. Un fuerte abrazo.

      Eliminar
  3. Qué bien retratas los lunes y ese deseo de regresar al lecho hospitalario tras la rutina. Besos,

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Susana, al levantarme hoy la ventana, hecha de lluvia y frío, conspiraba para borrar el optimismo. No he puesto demasiada atención a sus agoreras sugerencias. Y tenía razón, al volver del instituto estaba el buzón lleno de nuevos libros y estos puentes sentían la cercanía de afectos como el tuyo. Así que me reitero: Feliz lunes.

      Eliminar
  4. Encanto, soledad y lluvia. Es mucho; casi nadie tiene ese patrimonio entre las manos, querida Tracy. Besos húmedos, con paraguas.

    ResponderEliminar
  5. Los lunes tienen mala prensa, ese fastidio de volver a la rutina. Es la locomotora de la semana que sale a recorrer el día con mucho brío.
    Un abrazo, José Luis.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A mí me encantan, son más fiables que el botellón especulativo del domingo. Tal vez por eso también me gusten los sitios solitarios, las mañanas umbrías y la música del jazz. Vaya, que tengo un legado de gustos rarillos.. como de lunes..

      Eliminar
  6. "El arte de vivir los lunes
    requiere cierta práctica y algo de teoría"

    Me encanta José Luis, qué bien retratas las sensaciones...pero qué sería de los viernes, de los sábados de los domingos sin esos lunes que les lanzan al estrellato!! jeje
    Me gusta mucho!
    Saludos y feliz semana
    Sandra.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola poeta, las sensaciones y las palabras siempre mantienen una entrañable relación de vecindad. Esta semana es un largo túnel laboral hecho de notas y evaluaciones y hay que poner un poco de luz. Fuerte abrazo.

      Eliminar
  7. Siempre nos han perseguido los lunes con su cara huraña, pero como tú bien dices con cierta práctica y algo de teoría, no hay nada más seguro que volver a la rutina, aunque sea empezando por el lunes. Buena semana. Abrazos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A mí el lunes me parece un compañero de viaje propicio a la cerveza de la reflexión y al café con leche de las dudas diarias. Soy un tipo de lunes, Carmela. Un fuerte abrazo.

      Eliminar