lunes, 2 de marzo de 2015

JUAN CARLOS ABRIL. LECTURAS DE ORO

Lecturas de oro
Un panorama de la poesía española
Juan Carlos Abril
Bartleby Editores, Madrid, 2014 
 

HORIZONTE ABIERTO

   En el trabajo creador de Juan Carlos Abril (Los Villares, Jaén, 1974) la crítica nunca ha sido un pasatiempo circunstancial.  Sus análisis e investigaciones sobre la lírica de las últimas hornadas y las tareas de de antólogo en Deshabitados, selección que aglutina las voces más representativas del cambio de siglo, han tenido amplia aceptación entre lectores especializados.
   El poeta, ensayista y profesor universitario compila en Lecturas de oro acercamientos breves y reseñas sobre autores nacidos entre 1965 y 1988, con libros aparecidos en el primer tramo del siglo XXI. Buena parte de los títulos leídos pertenecen a los protagonistas de la citada selección, Deshabitados, y se integran otras incorporaciones con entidad para convertirse en solistas del coro lírico actual.
    El volumen se abre con una reflexión ante el espejo donde se plantea cuáles son las premisas que rigen sus comentarios. Desde un enfoque siempre parcial, el verbo crítico confía  en sus materiales constructivos para hacer recorridos independientes por espacios en los que procura extraer las menas más valiosas. Juan Carlos Abril está muy lejos de entender sus incursiones lectoras como ajustes de cuentas empeñados en señalar grietas y desconchones mejorables; huye de la codificación de prejuicios para centrarse en esas preguntas que debe responder cualquier aproximación a un libro: las calidades poemáticas, los encuentros con otras voces y los trazos más relevantes del sujeto verbal.
   El título de esta compilación, nos dice al inicio, se inspira en una obra homónima de Ezequiel Solana, cuyas impresiones habitan todavía en los pliegues de la memoria. Aquella antigua lectura suscitó una cálida emoción y en el recuerdo perdura el feliz anecdotario florecido entre páginas.
   En todo recorrido lector hay que buscar un hilo argumental que disipe el fragmentarismo para construir una panorámica general con sentido y evitar que el libro se convierta en un aleatorio escaparate. Hay que seleccionar, establecer lindes conceptuales reiteradas en cada análisis y remontarse a un paréntesis creador que aborde los presupuestos estéticos de las nuevas amanecidas. Así se va dando tono muscular a cada poeta y se van perfilando los signos propios y distintivos de una realidad creadora ubicada en un paréntesis concreto.
   Asistimos a un tiempo creador en el que conviven, sin tensiones, tendencias diversas y enfoques múltiples que no niegan otras formas de entender el poema. El crítico se centra en los nombres que más se han repetido en los recuentos de los últimos tres lustros. Son los que han protagonizado los cambios de orientación con propuestas novedosas, en las que conviven etiquetas que en la década anterior parecían contradictorias y suscitaron notables algaradas. En el panorama poético de hoy comparten mesa el verbo coloquial figurativo y el afán trascendente, el desarriaigo urbano y la lírica del fragmento. Se constata que no hay tajantes divisiones generacionales sino relevos y transiciones que van alzando arquitecturas verbales.
   El sentido literario de Lecturas de oro deja al lector una sensación de madurez convivencial entre estéticas. Rechaza dogmas de etiquetas privadas y aporta un retrato colectivo en el que se celebra lo plural. Juan Carlos Abril nos proporciona una privilegiada habitación con vistas, una visión crítica abierta a los itinerarios de la poesía actual, un trazado de sendas en el que se marcan los mejores huellas, las que recorren ya las calles del futuro.




   

2 comentarios:

  1. Crítica de un libro sobre críticas, no José Luis? Interesante.
    Saludos!
    Sandra.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El ahora poético está lleno de nombres propios y es preciso discernir las voces de los ecos. Esa es la función del crítico que Juan Carlos Abril, poeta, profesor, crítico y antólogo, ejecuta de forma estupenda. Una compilación de reseñas para orientar el gusto de futuros lectores. Un abrazo, querida amiga.

      Eliminar