lunes, 11 de mayo de 2015

ROSARIO TRONCOSO. TRANSPARENTE

Transparente
Rosario Troncoso
La Isla de Siltolá
Sevilla, 2014

ESCENARIOS DEL YO
 
   La realidad poética de Rosario Troncoso (Cádiz, 1978) integra las entregas Huir de los domingos, carta de presentación que amanece en 2006, Delirios y mareas, El eje imaginario y Fondo de armario. Son pasos escritos que buscan escenarios vivenciales al yo y definen el taller literario como un acercamiento al sujeto verbal desde la introspección para sacar a flote instantes y matices del acontecer. En este recorrido de casi una década, que se completa con otros registros como el articulismo en prensa, la dirección de la revista digital “El ático de los gatos” y la coordinación de una antología de poesía escrita por mujeres, al que ahora se suma el poemario Transparente, percibimos una pretensión de unicidad. El lenguaje viste una perspectiva intimista y conversacional en clara huida de cualquier experimentalismo. 
  Transparente mantiene con solvencia este ideario figurativo que busca vadear en el proceso lírico la misma corriente literaria. Poesía coloquial de posibilidades abiertas para conectar de inmediato con el hablante y su disposición interna. El poema es una propuesta conversacional en el que las palabras hilvanan la esfera de los sentimientos y esas relaciones que irrumpen a diario en las aceras de lo cotidiano.
   El lenguaje del poema aporta vivencias y pensamientos, sin más énfasis, que la verosimilitud de trazos que retratan al interlocutor. La voz habla de sí misma, de sus dubitaciones y certezas, de sus rituales cotidianos y quehaceres porque las pequeñas cosas y los detalles son una razón iluminadora que franquea el paso a la verdadera identidad.
  La estructura del poemario es dual, con una extensión similar en los dos apartados. En el inicial, es el deseo quien tiene la primacía argumental. Este encauzamiento sensorial hacia el otro somete a la conciencia del personaje a una búsqueda obsesiva y tenaz que deja sus señales en la piel de los días.
   Pero la existencia está siempre marcada por lo transitorio. Es una suma de señales provisionales y estelas fugaces que solo en la memoria encuentran resistencia. De ese estar en la brisa cambiante da cuenta, con palabra atinada, el poema “Caducidad”: “El gran futuro fue / el sueño de los otros. / Lo nuestro era alentar / que siguieran su curso, / los bailes sin música, / los bienes gananciales, / el fingido calor / las cortinas a juego / y todos los correctos espejismos”. En ese aprendizaje natural que proporciona el tiempo, la soledad parece estación de llegada. En los poemas escuchamos una palpitación elegíaca cuando la compañía se diluye y el deseo difunde su espejismo. Jaime Gil de Biedma  escribió con palabras memorables que la vida iba en serio; era la expresión lúcida que definía un tiempo de pérdidas y ausencias en el que la soledad se asume como un mal sueño que perdura también cuando tocan los dedos de la aurora o concluyen cansadas las horas amarillas del verano. Queda el yo sin coordenadas, casi a la intemperie, libre de lastres y dispuesto a ensayar otras rutas.
  El sugerente título de la segunda parte “Ya no son infalibles las rutas conocidas” incorpora una cita de Nicanor Parra que alude al desconcierto existencial. La inercia sustituye al asombro, y los pasos destiñen movimientos de autómata; el estar se hace costumbre.  Encontramos en el poema “Noviembre” esa sensibilidad gastada en lo diario: “ Y quizás hoy todo se vuelva amargo: / el azúcar, la lluvia, este noviembre / que resiste en pie, abrazado a una nube / ya vacía de azules, voces, poemas.”
  El libro Transparente de Rosario Troncoso rastrea en los entresijos de la memoria para describir con emotiva ternura los escenarios del yo. Deja al lector la caligrafía dispuesta de quien se describe a sí mismo en la media distancia del espejo.

9 comentarios:

  1. Pocas cosas más gratas que tener la oportunidad de charlar con el autor de un libro y conocer el proceso de escritura. Así que confirmo a los amigos que el viernes 22 de mayo a las 19,30 en La casa del Libro de Fuencarral (Calle Fuencarral, 119, Madrid) Rosario Troncoso hará una lectura de su poemario TRANSPARENTE y yo tengo el privilegio de presentar a la autora y comentar su recorrido. Así que os esperamos y agradecemos vuestra compañía.

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  2. Sin duda estaría presente en esa lectura -estoy lejos- Después de leer tu entrada. Deseo que sea un gran momento para los asistentes.
    Un saludo desde mi anisado afecto, José Luis.

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    1. Un abrazo entrañable, Sara; ya sabes que los libros necesitan un poco de ruido para que el lector sienta entre sus manos la necesidad de leerlos. Rosario Troncoso es una poeta emotiva, que hace de cada verso una palabra cálida, unas gotas de luz. Será una lectura muy grata. Ya te contaré. Besos.

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  3. Me ha interesado mucho José Luis. Gracias!!
    Saludos,
    Sandra.

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    1. El catálogo de la Isla de Siltolá se está convirtiendo en un litoral lleno de espacios habitables. Para mí es un honor estar ahí con compañeros y amigos como Rosario Troncoso, una poeta excelente. Un fuerte abrazo.

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  4. Gracias José Luis por este nuevo descubrimiento. Un abrazo

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    1. Gracias a ti, Carmela, por estar tan atenta a mis recomendaciones; creo que el ahora poético es plural y son muchos los itinerarios que merecen un recorrido pautado. Rosario Troncoso busca un lenguaje limpio, exento de hermetismos, que propicie la confidencia. Y con él construye un sujeto verbal cercano y emotivo. Te gustará mucho. Yo disfruté doblemente: con el afecto de la autora y con su legado literario. Dos regalos.

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  5. Muy lúcida interpretación José Luis. Un abrazo

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  6. Gracias Gema, eres muy amable porque tú conoces mucho mejor que yo el trabajo de Rosario Troncoso. Su poesía está cerca de mi forma de entender el hecho literario. Busca cercanía y enlaces con una tradición en la que me siento parte. Un gran abrazo.

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