lunes, 25 de enero de 2016

ANDRÉS GARCÍA CERDÁN. BARBARIE

Barbarie
Andrés García Cerdán
Ediciones Rialp. S. A
Premio Alegría.
Madrid, 2015

RUIDO DE FONDO

   Una digresión previa. No sé si les ocurre a los demás críticos pero, en mi caso, las cubiertas de Adonáis difunden un valor añadido, la condición histórica, esa mirada atemporal que tiene sitio en las estanterías centrales del hoy. Al río continuo de Adonáis se incorpora Barbarie, libro con el que Andrés García Cerdán (Fuenteálamo, Albacete, 1972) ganó el Premio Alegría en 2015, el mismo año en que publicaba La sangre, entrega relevante de un corpus formado por Los nombres del enemigo, Los buenos tiempos, La cuarta persona del singular, Curvas y Carmina. Tan considerable trayecto permite establecer algunas pautas. Andrés García Cerdán hace del sondeo existencial y la temporalidad espacios recurrentes. El estar precario es condición que pone techado en cada singladura. La palabra poética enuncia, pero sobre todo incide en las cualidades del lenguaje como elemento matérico del que deben manar las posibilidades expresivas; el verso es un temblor emotivo, alejado del son convencional y estable. Ya el título es denotativa declaración; los comportamientos absurdos y la barbarie son zonas pobladas que se van sucediendo en el acontecer. El tiempo avanza a trechos en esa evolución natural que niega el logos. Si esa semántica alejaba la condición del yo del sedentarismo calmo y rutinario, el poema de apertura, “Flash” abre otra grieta al postular que la poesía es convulsión y catarsis, regreso al interior para enfrentarse a lo nocturno y a la nada. El poema no cierra los ojos; se convierte en interpretación de lo convulso, saca a plena luz las fotografías del contexto. Así se percibe en composiciones como “Pescadores”, versos que propician una lectura en clave sociológica de la precariedad, o “Los bárbaros”, que aporta un significativo contraste; el arte y su quietud pretérita, que durante años ha sido testimonio vivo de una civilización y su estela cultural, se convierte en objeto de destrucción y barbarie del fundamentalismo. La intolerancia distorsiona el significado y lo convierte en escombros.  Pero no es un hecho aislado. La geografía de la devastación multiplica enclaves y etapas ; y así van emergiendo en el poema secuencias de esa animalidad inherente que emprende a cada paso sendas destructivas: “Sobrevive la piedra, ennegrecida y vil, / la tierra ensangrentada sin sus frutos. / Sobrevive la infamia de saber / que somos la alimaña más dañina, / más inconsciente y más cruel del mundo “.
   Barbarie cobija algunos homenajes literarios, esas lecturas que tararean el ruido de fondo de la afinidad y el modo común de sentir el poema como trasiego de la biblioteca, según deja constancia el poema “19 de marzo”. Allí habitan el hombre común de Raymond Carver, ese yo inmerso en la nadería doméstica aguantando hilos que se quiebran en cualquier momento, y personajes arquetípicos como Yorick, el bufón danés que W. Shakespeare crea en su tragedia como excusa entre ser y no ser.
   El mundo personal del sujeto verbal es también un conjunto de signos que hablan de un tiempo cotidiano y de un lugar habitable, donde queda a trasmano el brusco discurrir de la intemperie: el sabor de las fresas, un día en la piscina, la claridad del mediodía, o ese fluir que se hace gozo en lo minúsculo, que inunda las palabras con el verbo agradecido de la celebración, que habla del afecto y la amistad. Resulta entrañable el poema "Eloy" en el que sobrevuela la voz y la palabra de Sánchez Rosillo, quien hace de la poesía entrega, soledad y oído dispuesto al rumor de las cosas.
   En su pautada evolución desde el grito hasta el silencio, Barbarie muestra el trazo continuo de la buena poesía, esas palabras que iluminan por dentro y sacuden el corazón porque conocen los oxidados mecanismos del tiempo.   


   




2 comentarios:

  1. Me alegra encontrar señas tuyas en mi blog. Me gusto mucho encontrarme con la critica de este libro, por alguna razón no lo he leído pero ahora se que debo de leerlo, me inspiraste. gracias.

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    1. Eres muy amable y seguroq ue este poemario de Andrés García Cerdán no te decepcionará. En él hay emoción, crítica, y reflexión sobre el entorno diario. Y hay mucha calidad poética. Feliz jornada.

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