lunes, 29 de junio de 2020

SUEÑOS PARA UNA NOCHE DE VERANO

Amanecida
Fotografía
de
Michael Kenna

ACERCA DEL SUEÑO


 I
    
                          (Irene)

Qué es el sueño, preguntas,
con la abrumadora ingenuidad
de quien me presupone una respuesta.
Y yo salvo el escollo
modulando una frase convulsa
en la retórica de los desconciertos.
Te digo: el generoso don
que la fatiga obtiene de la noche,
una brizna de luz escalando la sombra,
el envés de una historia
cotidiana y absurda;
tú misma, hija mía,
cada palabra tuya, cada gesto.
No sé si el sueño
es potestad del hombre
o comparten los sueños animales y cosas.
Ignoro de igual modo qué hilo teje
su textura de seda,
qué alzada confabula
su hermética apariencia
o qué brújula guía
la estela de sus viajes.
Sé que hay sueños tristes y gozosos,
oscuros y diáfanos,
ocasionales y obsesivos;
sé también que hay sueños tan hermosos
que el tiempo los indulta y perseveran,
y no envejecen nunca.


II

                                       (Ana)


Hay sueños que una noche
consumen su existencia
y otros que se prolongan con los días.
Simulan los primeros
una especie común de lepidópteros
y acaban siendo pasto
del trastero y del polvo,
como un experimento vanguardista.
Levísimos planetas alumbran los segundos,
como estrellas fugaces que convocan
múltiples y azarosas travesías.
Ante nuestra mirada sus figuras componen
un paisaje celeste,
intangible materia en sereno reposo,
donde habita la luna del deseo.

                                          
                    (De la antología Ahora que es tarde, La Garúa, 2020)




6 comentarios:

  1. Cuidándolas desde la palabra, a las tres "hijas". Ellas y la poesía. Salud amigo!

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    1. Cuidando siempre o mejor que tenemos, Luis Ramos, ese aire limpio que une en el corazón palabras y sueños. Un fuerte abrazo.

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    1. Gracias querida Pilar; que este tiempo de sosiego hasta tu nueva responsabilidad te llene las manos de paisajes con árboles, de esa mirada que siempre acierta a descubrir un claro en el bosque.

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  3. Muy bellos los dos poemas.Transparentan ternura.

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    1. Es verdad, querida Cristina, sus versos están escritos con esa caligrafía sin mancha del corazón, así que las peques se hacen mayores pero yo veo en sus rostros la mirada niña de siempre. Un enorme abrazo.

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