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lunes, 1 de julio de 2024

DIVAGACIONES

Puerta de San Vicente

 

 

DIVAGACIONES 

Ejemplos del vacío, las estatuas carecen de secretos.

Los aforismos  marcan la piel del agua, como la huella frágil de una verdad.
 
Tomo el té a diario con mis limitaciones, para recordar quién soy.
 
Pongo el despertador a la prudencia. Me sumo a tanto no. Una huelga no es un berrinche crónico; una pancarta no es una página inmortal; un sindicalista no es el Cid Campeador.
 
Cualquier soledad está repleta de encuentros.
 
Escueto relato de una biografía matrimonial. Décadas de convivencia. Posterior silencio. Sin residuos químicos.
 
En ella todo es falso; salvo los ojos sucios del rencor.
 
Para la confidencia íntima, personal, directa, un tono de voz sobrio alejado del aspaviento.
 
Aprendizaje. Esa larga senda entre la biología y el ser cultural.

Difunde mi sudor un pesimismo creciente. Huele a angustia. Solapado en la sombra de su esquizofrenia dormita el futuro.
 
Procuro ser leal a mi pasado; despejo dudas sobre el porvenir que le corresponde.
 
Vencido de antemano por la brega diaria, el desencanto exagera los partes de lesiones.
 
Percibo contornos con la precisión ambigua del miope.
 
Mis manos, aspas que acentúan la dramaturgia del lenguaje oral.

(Antología mínima de aforismos)



 
 

viernes, 5 de octubre de 2018

EN EL TECLADO DE LO DIARIO

Sobre el teclado




BREVE SELECCIÓN DE AFORISMOS



La autobiografía convierte a otro en protagonista.

*

Ideas de saldo; necesitan un lenguaje primario, como esos productos de consumo que se adquieren en los minoristas chinos.


Hay comportamientos que tienen la grisura de las aguas fecales, y el mismo olor.

*

La derrota es parcial si alimenta un estado de escucha; la posibilidad de gestar una existencia nueva, que tome el vacío como punto de partida.

*

Los espacios intermedios confunden márgenes y periferia y se expanden en las dos direcciones.

*

Pasan años abriendo itinerarios. Los que llegan, olvidan el trayecto de vuelta.

*

Los discursos vacíos crean vínculos estériles entre las palabras.


                                           (Del libro Mejores días, De la Luna Libros,
 Mérida, 2009)


martes, 24 de abril de 2018

CHATARRA

Manierismos
(cementerio de coches de Chatillon, Paris)
Archivo Pinterest

CHATARRA


Buscamos en la lejanía causas
 que suelen estar muy cerca,
 en nosotros mismos.
                                                                                                                                                                                    LICHTENBERG

  
El pesimista es tan clarividente que anticipa el fracaso


Cada trayecto se refugia en la lectura minuciosa de un viejo periódico. Disimula su capacidad de observación. Conoce la fisonomía de todos los fantasmas que viajan en los vagones vacíos.


Su idoneidad como corrector quedó demostrada cuando encontró varias faltas de ortografía en un poema de Juan Ramón Jiménez.


El egoísta hace del yo apócope de nosotros.


Las ideas ajenas sobre la conciencia de un sujeto dependen de las  palabras; la opinión del yo sobre sí mismo depende de los hechos y del triste oficio de la ocultación.


Utiliza argumentos que recuerdan carnavales de pólvora.


Cómplice del futuro.


Tiene una memoria prodigiosa, capaz de hacer real una mentira.


Los que mienten consiguen interpretaciones magistrales.


En el trasfondo del azar dormita un orden secreto, una simetría que pauta planteamiento, nudo y desenlace.

La autobiografía convierte a otro en protagonista.


Hay escritores que en cada libro se definen como palabreros aficionados.


El delito de los que perpetran décimas cortas es el de malversación de formas.


Los minimalistas dogmáticos pueden confundir el haiku con un cantar de gesta.


No quiere que nadie se dé cuenta de sus peticiones de auxilio.


Los cementerios de coches abusan del retorcimiento manierista.


Me dispongo a escuchar. El ruido de las palabras hilvana preguntas que confirman la falta de respuestas. Después habla el silencio y hay una extraña sensación inmóvil.


Los andenes ferroviarios son espacios ambiguos e imprevisibles en los que se respira la quietud de la ausencia; nadie sabe quién se va o quién se queda.

(Del libro Mejores días, Mérida, 2009)



domingo, 21 de enero de 2018

LABORES DE PODA

Poda 


LABORES DE PODA


En la madurez hay una escisión existencial entre voluntad y pensamiento. Renovar actos exige cada vez un esfuerzo distinto.

Sedimentos de niebla en la amanecida. Frente al dormitorio el jardín requiere una mirada simbólica.

Alguien que no soy yo, sale a buscarte.

Los comportamientos honrados conciertan la oposición de casi todos.

La soledad introduce en los misterios del yo.

Más que a la belleza, vinculo el maquillaje a la ocultación.

Actuamos; los frutos son agua, poda y mantillo.

(De Mejores días, 2009)   



sábado, 13 de enero de 2018

SOLEDADES

Playa de Daytona  (Florida, USA)
Fotografía de
Adela Sánchez Santana


SOLEDADES


Merece un sueño más feliz.

Ha mentido tanto que es improbable que en sus playas encuentre una verdad futura.

En la arena, una melancolía que huye mar adentro para guardar silencio.

Es ingeniero informático, experto en programadores; añora aquella época en la que se contaba con los dedos.

La rareza exalta la diferencia.

Busca detrás de los reversos.

A diario repetimos con terquedad, como si fuese necesario el oleaje del aburrimiento.

(Variaciones de Mejores días, 2009)



domingo, 24 de diciembre de 2017

APERITIVOS VERBALES

Paseo matinal
(Ávila, Arco de San Vicente)
Fotografía de
Adela Sánchez Santana


APERITIVOS VERBALES



El pesimista es tan clarividente que anticipa el fracaso.

               
Utiliza argumentos que recuerdan carnavales de pólvora.

                  
Los cementerios de coches abusan del retorcimiento manierista.

                   
En el trasfondo del azar dormita un orden secreto, una simetría que pauta planteamiento, nudo y desenlace.

                           
Los andenes ferroviarios son espacios ambiguos e imprevisibles en los que se respira la quietud de la ausencia; nadie sabe quién se va o quién se queda.

                                
Los minimalistas dogmáticos tienden a confundir el haiku con un cantar de gesta.

                            
Hay escritores que en cada libro se definen como palabreros aficionados.

                              
Los que mienten consiguen interpretaciones magistrales.

                            
La amnesia aporta tranquilidad a la respiración de los recuerdos.


                              
                               (Aforismos de Mejores días, De la luna libros, Mérida, 2009)






martes, 12 de diciembre de 2017

JOSE LUIS MORANTE. MEJORES DÍAS

Mejores días
José Luis Morante
Ediciones de la Luna Libros, Aforismos
Mérida, 2009


                                     UN MODO DE RESPIRAR


    En esta muestra aforística, Mejores días, he optado por el ordenamiento cronológico frente al temático para subrayar la autonomía textual. Es el hilo continuo de los días el que ha puesto su orden natural. A esa independencia alude también el título. El aforismo imita a un paseante; callejea, pero no se dirige a ninguna parte concreta; cambia de dirección como si su voluntad obedeciera a una brújula de ocurrencias.
  El desorden implica una pluralidad de motivos; apunta a la relación entre vida y escritura. Describe un contexto histórico que aporta referencias y establece climas emocionales. Las preocupaciones son diversas; queda patente cómo el interés fluctúa y cómo el entorno enriquece nuestra mirada. El aforismo particulariza sobre ética, sociedad, sentimientos o literatura porque “nada de lo humano le es ajeno”.
   El estilo conciso marca también huellas afectivas que deben sortear los obstáculos pasajeros con los que nuestras incursiones tropiezan. Viajamos hacia los rincones de la conciencia: Desde allí vislumbramos las posiciones que dan carácter al lenguaje: los pensamientos sugieren explicaciones, aunque sean humildes o parciales, aunque especulen con los significados.
  La cortedad en el decir exige la máxima tensión; la realización verbal parte del principio de economía y del rechazo de elementos aleatorios. Eso no anula una intensa carga poética.
  El suplicio de las moscas, un libro de Elias Canetti, es uno de los títulos que cuentan como impulso inicial hacia el género. Antes de su lectura, el aforismo tenía para mí un perfil de estatua: hierático y grave. Canetti fue un escritor prolífico, rellenó muchas páginas con aforismos, relatos mínimos y ensayos breves, que articulaban su pensamiento y expresaban el “modo de respirar” frente a la realidad cotidiana. Dos selecciones del Nobel búlgaro me han acompañado estos años, La provincia del hombre y El corazón secreto del reloj. He compartido su lectura con los aforismos de Lichtenberg, quien me proporcionó uno de esos principios vertebradores que nunca envejecen: “buscamos en la lejanía causas que suelen estar muy cerca, en nosotros mismos”. De Lichtenberg también es esa preferencia por una sensibilidad lingüística alejada del retoricismo y la preferencia por lo pequeño.
Esta búsqueda que nos concede un poco de luz es la que abre de manera directa las ventanas del conocimiento.
El aforismo es música, el último acorde que clausura una pieza.





                                                                         

domingo, 3 de diciembre de 2017

MEJORES DÍAS DE OTOÑO

frutas
(Bangkok, 2017)
Fotografía de
Adela Sánchez Santana


EN EL MERCADO


Lo autobiográfico debe guardar equilibrio en el análisis de los sentimientos; que la tristeza no haga más pequeño el sitio de la felicidad.

Los paisajes virgilianos caducan. Venéralos, pero no te detengas.

Explora laberintos para encontrarse.

La filosofía dota a las ideas de un carácter aristocrático.

Ángulos muertos para hacer invisibles los suburbios.

Lo que me pertenece, tampoco es mío.

(Aforismos del libro Mejores días, Mérida 2009)



viernes, 8 de septiembre de 2017

A VISTA DE PÁJARO (AFORISMOS)

Perspectiva
Archivo general

A VISTA DE PÁJARO


El pesimista es tan clarividente que anticipa el fracaso


Cada trayecto se refugia en la lectura minuciosa de un viejo periódico. Disimula su capacidad de observación. Conoce la fisonomía de todos los fantasmas que viajan en los vagones vacíos.


Su idoneidad como corrector quedó demostrada cuando encontró varias faltas de ortografía en un poema de Juan Ramón Jiménez.


El egoísta hace del yo apócope de nosotros.


Las ideas ajenas sobre la conciencia de un sujeto dependen de las  palabras; la opinión del yo sobre sí mismo depende de los hechos y del triste oficio de la ocultación.


Utiliza argumentos que recuerdan carnavales de pólvora.


Cómplice del futuro.


Tiene una memoria prodigiosa, capaz de hacer real una mentira.


Los que mienten consiguen interpretaciones magistrales.


En el trasfondo del azar dormita un orden secreto, una simetría que pauta planteamiento, nudo y desenlace.


La autobiografía convierte a otro en protagonista.


Hay escritores que en cada libro se definen como palabreros aficionados.


El delito de los que perpetran décimas cortas es el de malversación de formas.

Los minimalistas dogmáticos pueden confundir el haiku con un cantar de gesta.


No quiere que nadie se dé cuenta de sus peticiones de auxilio.


Los cementerios de coches abusan del retorcimiento manierista.


Me dispongo a escuchar. El ruido de las palabras hilvana preguntas que confirman la falta de respuestas. Después habla el silencio y hay una extraña sensación inmóvil.


( Del libro Mejores días, Mérida, 2009)



sábado, 11 de febrero de 2017

AFORISMOS CON NIEVE

Postal de Brooklyn
Fotografía de
Hilario Barrero

AFORISMOS SUELTOS


 El pesimista es tan clarividente que anticipa el fracaso.

                
Utiliza argumentos que recuerdan carnavales de pólvora.


Los cementerios de coches abusan del retorcimiento manierista.


En el trasfondo del azar dormita un orden secreto, una simetría que pauta planteamiento, nudo y desenlace.


Los andenes ferroviarios son espacios ambiguos e imprevisibles en los que se respira la quietud de la ausencia; nadie sabe quién se va o quién se queda.


Los minimalistas dogmáticos tienden a confundir el haiku con un cantar de gesta.


Hay escritores que en cada libro se definen como palabreros aficionados.


Los que mienten consiguen interpretaciones magistrales.


La amnesia aporta tranquilidad a la respiración de los recuerdos.


                               (Mejores días, De la luna libros, Mérida, 2009)



martes, 31 de enero de 2017

AFORISMOS SIN HÉROES

Ventisca
Fotografía de
José Manuel Vilaboa Bernárdez

AFORISMOS SIN HÉROES 

A menudo la vida carece de sentido, es abstracta y compleja. La literatura no.

Considera cada libro como un ejercicio de aprendizaje.

Todo escritor soporta el previsible anclaje de la lectura.

La realidad tiene signos secretos.

Bajo la gota fría, el trazado del sendero se diluyó. Ventisca. Rumbo incierto.

Me gustan las noches de doble fondo, en las que caben vigilia y sueño.

Esa manía de la memoria de revisar apuntes atrasados.

Siempre que concluyo un libro, firmo con la escritura discreta del aprendizaje.

La verdad no es un área reservada para soledades ariscas.

Cuando avanzo hacia ti te desvaneces.

Consumo la relación incierta del autista y su temporada en el invierno.

Un porte sólido. De fantasma.

Cuando tenía veinte años, Jaime Gil de Biedma no era un poeta cualquiera. Era el poeta.

La biblioteca, ese amplio gremio de deudas contraídas.

Conspiración entre sustantivos comunes, verbos fríos y adjetivos ecuánimes.

Nombres propios que ya no recuerdo; el final de una biografía deja sitio para mucho olvido.



                                                                   (Del libro Mejores días, Mérida, 2009)


viernes, 13 de enero de 2017

AFORISMOS CON PATIO INTERIOR

Patio interior
(Museo Reina Sofía, Madrid)
Fotografía de
Javier Cabañero

INVIERNO


Descubrimos el mismo paisaje, pero nuestra mirada es diferente.

Conozco el tardío desenlace de una fuga interior.

Saturado por el pluriempleo, la vida le parece una ocupación esporádica.

El otoño vital añora el estimulante caos de la juventud.

A veces la torpeza mantiene encuentros fortuitos con la inteligencia

  (De Mejores días, Mérida, 2009)



lunes, 12 de diciembre de 2016

MEJORES DÍAS

Mejores días
José Luis Morante
De la Luna Libro Ediciones, Aforismos
Mérida, 2009


                                        UN MODO DE RESPIRAR


    En esta muestra aforística, Mejores días, he optado por el ordenamiento cronológico frente al temático para subrayar la autonomía textual. Es el hilo continuo de los días el que ha puesto su orden natural. A esa independencia alude también el título. El aforismo imita a un paseante; callejea, pero no se dirige a ninguna parte concreta; cambia de dirección, como si su voluntad obedeciera a una brújula de ocurrencias.
  El desorden instaurado implica una pluralidad de motivos; apunta a la relación entre vida y escritura y describe un contexto histórico que aporta referencias y establece climas emocionales. Las preocupaciones son diversas; queda patente cómo el interés fluctúa y cómo el entorno enriquece nuestra mirada. El aforismo particulariza sobre ética, sociedad, sentimientos o literatura porque “nada de lo humano le es ajeno”.
   El estilo conciso marca también huellas afectivas que deben sortear los obstáculos pasajeros con los que nuestras incursiones tropiezan. Viajamos hacia los rincones de la conciencia; desde allí vislumbramos las posiciones que dan carácter al lenguaje: los pensamientos sugieren explicaciones, aunque sean humildes o parciales, aunque especulen con los significados.
  La cortedad en el decir exige la máxima tensión; la realización verbal parte del principio de economía y del rechazo de elementos aleatorios. Eso no anula una intensa carga poética.
  El suplicio de las moscas, un libro de Elias Canetti, es uno de los títulos que cuentan como impulso inicial hacia el género. Antes de su lectura, el aforismo tenía para mí un perfil de estatua: hierático y grave. Canetti fue un escritor prolífico, rellenó muchas páginas con aforismos, relatos mínimos y ensayos breves, que articulaban su pensamiento y expresaban el “modo de respirar” frente a la realidad cotidiana. Dos selecciones del Nobel búlgaro me han acompañado estos años, La providencia del hombre y El corazón secreto del reloj. He compartido su lectura con los aforismos de Lichtenberg, quien me proporcionó uno de esos principios vertebradores que nunca envejecen: “buscamos en la lejanía causas que suelen estar muy cerca, en nosotros mismos”. De Lichtenberg también es esa preferencia por una sensibilidad lingüística alejada del retoricismo y la preferencia por lo pequeño.
Esta búsqueda que nos concede un poco de luz es la que abre de manera directa las ventanas del conocimiento.
El aforismo es música, el último acorde que clausura una pieza.

                                                                       

  

jueves, 7 de julio de 2016

DESPUÉS DE LA TORMENTA



Después

DESPUÉS DE LA TORMENTA

Para los que empiezan cada día, después de la tormenta


Un poeta crepuscular. Olvida a diario las llaves, los artilugios de escritura y aquella temprana conciencia de ser un genio.

 Minucia interna; no encuentro en mi interior nadie en quien confiar.

 Si miras con atención el lugar que ocupas, donde estás no hay nadie.

 En el apagado discurrir del tiempo, adanes primigenios que aguardan todavía una manzana.

 El  verbalismo artificioso encala la escritura, pinta fachadas de víspera de feria.

 En la madeja de la gratitud se apelmazan los hilos sueltos.

Los viernes aseguran un tedio prometedor, hecho de puntos suspensivos.

 En la poesía bucólica, espontánea colaboración de una coral ecológica: piedras, juncos, pájaros y nubes…

Carne tranquila. Senectud.

 En las conversaciones con desconocidos los intermediarios más eficaces son la elusión, la sensatez y el silencio. 

La poesía es un yo caligráfico, angustiado por su propia identidad.

 Aversión a la lógica. Un pensamiento único y en continuas tareas de agitación, como una tormenta de granito.

     (Aforismos de Mejores días y Motivos personales


martes, 22 de marzo de 2016

AFORISMOS DESDE EL MAR

Oropesa del Mar, Castellón

AFORISMOS DESDE EL MAR


 El pesimista es tan clarividente que anticipa el fracaso.
  
Utiliza argumentos que recuerdan carnavales de pólvora.

 Los cementerios de coches abusan del retorcimiento manierista.

 En el trasfondo del azar dormita un orden secreto, una simetría que pauta planteamiento, nudo y desenlace.

 Los andenes ferroviarios son espacios ambiguos e imprevisibles en los que se respira la quietud de la ausencia; nadie sabe quién se va o quién se queda.

 Los minimalistas dogmáticos tienden a confundir el haiku con un cantar de gesta.

 Hay escritores que en cada libro se definen como palabreros aficionados.

Los que mienten consiguen interpretaciones magistrales.

La amnesia aporta tranquilidad a la respiración de los recuerdos.


              (Del libro Mejores días, De la luna libros, Mérida, 2009)



sábado, 1 de agosto de 2015

AFORISMOS CON GOTA FRÍA

Amanecida

AFORISMOS CON GOTA FRÍA

En el trasfondo del azar dormita un orden secreto, una simetría que pauta planteamiento, nudo y desenlace.

Cerca del mar todo se borra, salvo el silencio roto y el efecto emocional de la contemplación.

Una cronología coherente  da cuerpo a una experiencia biográfica fiable.

Cuando despierto, regreso de un oasis que no existe. Deja en mis manos un puñado de arena.

                                       ( Del libro Mejores días, Mérida, 2009)

miércoles, 1 de julio de 2015

EL MISMO MAR DISTINTO

Costa de Torre de la Sal, Castellón
Fotografía de Adela Sánchez Santana

EL MISMO MAR DISTINTO

(Aforismos de Mejores días)


Lucho por desprenderme de ese yo que no soy.

Los sentimientos teatrales requieren la empatía del espectador.

A veces la torpeza mantiene encuentros fortuitos con la inteligencia.

La poesía da fe de los sentidos.

En los lugares solitarios el temor proviene del encuentro con nadie.

                                                (Mejores días, Mérida, 2009)

viernes, 12 de diciembre de 2014

CON VOZ DE AGUA

"Con voz de agua"
Fotografía de José Manuel Vvilaboa
 
CON VOZ DE AGUA (AFORISMOS)
 

La belleza física piensa que el tiempo es sobornable.

Los rasgos del ayer conforman la fisonomía del presente.

He aprendido a desandar la sed.

Imagino un dios cuyos ojos vigilan las grietas de los días.

En los lugares solitarios el temor proviene del encuentro con nadie.

Avanza, aunque no encuentres nada.

La mímica del viento improvisa agitación en la hojarasca.

                   (Mejores días, de la luna libros, Mérida,  2009)

lunes, 3 de noviembre de 2014

ALONSO GUERRERO. UN DÍA SIN COMIENZO

Un día sin comienzo
Alonso Guerrero
De la luna libros, Mérida, 2014

TRENES DE CERCANÍAS
 
 
    Una verdad compartida: la fecha del once de marzo de 2004 quedó grabada en la mente de todos como el día de la infamia. Una jornada negra de incertidumbre y muerte que talló en cada memoria una senda de nombres propios que soporta incansable su permanente estar. Latían en las estaciones de cercanías que jalonaban el trayecto diario entre Alcalá de Henares y Atocha: Santa Eugenia, El Pozo del Tío Raimundo… Son los nombres de las víctimas de aquel atentado atroz que ocasionó un seísmo cuyos efectos perduran.
   Acercarse a esa tragedia sin empañar el ánimo, con la prosa calibrada y distante del cronista es tarea compleja porque cada lector tiene en su interior una imagen viva de aquellas secuencias. Esa es la propuesta literaria de Alonso Guerrero. El escritor, nacido en 1962, consiguió en 1982 uno de los certámenes de relatos más conocidos de Extremadura, el Felipe Trigo, y desde entonces alterna como géneros esenciales el cuento, con entregas como Tricotomía, Fin del milenio en Madrid  y De la indigencia de la literatura, el ensayo, los artículos en prensa y  la novela, representada por títulos como Los ladrones de libros, El durmiente, El edén de los autómatas, Doce semanas del siglo XX y su última salida, Un palco sobre la nada, una visión especulativa del futuro.
   Un día sin comienzo aborda la amanecida de aquel once de marzo con objetivismo y hace de aquel tiempo una cronología sin resquicios sentimentales previos. Treinta y siete personajes salen a escena en treinta y siete minutos. El escritor elige la mirada distante de un narrador omnisciente para adentrarse en las biografías que entrecruzan su destino en el espacio de los andenes y en los asientos de cada vagón. Cada  minuto cuenta porque en él se deshilvana el paso de protagonistas inadvertidos que animan derrotas cotidianas, ilusiones y sueños: estudiantes que acuden a sus centros de formación, inmigrantes que buscan una amanecida a su situación económica, amas de casa que hacen cuentas diarias para organizar sus vidas, enamorados, ciudadanos a pie que viajan por las calles solitarias de la melancolía, todos están en el interior de un tiempo imprevisible, porque solo en la rutina de lo cotidiano duerme el azar.
   La excelente novela de Alonso Guerrero sobre un tema tan trágico no se posiciona. El relato no busca dar respuestas e interpretaciones. Simplemente describe a esa gente que sube a los trenes con las ojeras del tedio diario, enumera detalles y circunstancias de travesías minúsculas, cuyo itinerario  define a la gente común. Los pasos coinciden en el trasiego de un cruce fugaz. Quien impulsa la escritura “mira una multitud cuyo silencio es un cuento narrado junto al fuego”.
   Con precisa cadencia, el avance argumental de Un día sin comienzo va dejando en el lector la creciente inquietud de la espera. Pero el relato anula cualquier concesión al patetismo; solo explica el poso de cada devenir con la máxima desnudez. Lo demás está en la conciencia de todos: el estruendo final es una página en blanco, sin palabras, una espera que tiene dimensión trágica.
 
                                              

sábado, 15 de marzo de 2014

ESTELAS EN EL AGUA

"Reflejos", fotografía de José Manuel Vvilaboa

Aforismos sueltos

                Para Francisco Ferrer Carbonell,
               que hace del optimismo
               una cualidad biográfica.

La caligrafía del reflejo sobre un folio de agua propende al laberinto.

El pesimista es tan clarividente que anticipa el fracaso.

Utiliza argumentos que recuerdan carnavales de pólvora.

Los cementerios de coches abusan del retorcimiento manierista.

En el trasfondo del azar dormita un orden secreto, una simetría que pauta planteamiento, nudo y desenlace.

Los andenes ferroviarios son espacios ambiguos e imprevisibles en los que se respira la quietud de la ausencia; nadie sabe quién se va o quién se queda.

La amnesia aporta tranquilidad a la respiración de los recuerdos.
 

     (Aforismos de Mejores días, De la luna libros, Mérida, 2009)