lunes, 12 de diciembre de 2016

MEJORES DÍAS

Mejores días
José Luis Morante
De la Luna Libro Ediciones, Aforismos
Mérida, 2009


                                        UN MODO DE RESPIRAR


    En esta muestra aforística, Mejores días, he optado por el ordenamiento cronológico frente al temático para subrayar la autonomía textual. Es el hilo continuo de los días el que ha puesto su orden natural. A esa independencia alude también el título. El aforismo imita a un paseante; callejea, pero no se dirige a ninguna parte concreta; cambia de dirección, como si su voluntad obedeciera a una brújula de ocurrencias.
  El desorden instaurado implica una pluralidad de motivos; apunta a la relación entre vida y escritura y describe un contexto histórico que aporta referencias y establece climas emocionales. Las preocupaciones son diversas; queda patente cómo el interés fluctúa y cómo el entorno enriquece nuestra mirada. El aforismo particulariza sobre ética, sociedad, sentimientos o literatura porque “nada de lo humano le es ajeno”.
   El estilo conciso marca también huellas afectivas que deben sortear los obstáculos pasajeros con los que nuestras incursiones tropiezan. Viajamos hacia los rincones de la conciencia; desde allí vislumbramos las posiciones que dan carácter al lenguaje: los pensamientos sugieren explicaciones, aunque sean humildes o parciales, aunque especulen con los significados.
  La cortedad en el decir exige la máxima tensión; la realización verbal parte del principio de economía y del rechazo de elementos aleatorios. Eso no anula una intensa carga poética.
  El suplicio de las moscas, un libro de Elias Canetti, es uno de los títulos que cuentan como impulso inicial hacia el género. Antes de su lectura, el aforismo tenía para mí un perfil de estatua: hierático y grave. Canetti fue un escritor prolífico, rellenó muchas páginas con aforismos, relatos mínimos y ensayos breves, que articulaban su pensamiento y expresaban el “modo de respirar” frente a la realidad cotidiana. Dos selecciones del Nobel búlgaro me han acompañado estos años, La providencia del hombre y El corazón secreto del reloj. He compartido su lectura con los aforismos de Lichtenberg, quien me proporcionó uno de esos principios vertebradores que nunca envejecen: “buscamos en la lejanía causas que suelen estar muy cerca, en nosotros mismos”. De Lichtenberg también es esa preferencia por una sensibilidad lingüística alejada del retoricismo y la preferencia por lo pequeño.
Esta búsqueda que nos concede un poco de luz es la que abre de manera directa las ventanas del conocimiento.
El aforismo es música, el último acorde que clausura una pieza.

                                                                       

  

10 comentarios:

  1. Queda anotado el título, José Luis. Muchas gracias.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias por tu continuo estar; como sabes, el aforismo vive un momento áureo en el que se suceden las ediciones y los nuevos nombres. A mí me resulta una herramienta de análisis de primer nivel y MEJORES DÍAS fue la primera entrega y la que me animó a seguir escribiendo breverías. Un abrazo y feliz jornada.

      Eliminar
  2. Ahora que voy de compras, voy a ver si lo encuentro y cae.
    Me apetece leerte en papel.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Qué bien, Tracy, no pretendo ser pesado, solo quería recordar el umbral de mi dedicación al aforismo, un género en el que me siento en casa. Un fuerte abrazo y que disfrutes con tus compras. Feliz día.

      Eliminar
    2. No lo tenían, dijeron que me lo pedían.

      Eliminar
    3. Pues solo queda darte las gracias por tu generoso estar con mi trabajo y pedirte que sigas siempre cerquita en la amistad y en los afectos...

      Eliminar
  3. Lo necesito en mi vida :-D iré por el libro.
    He visto la entrevista em La Copa de Vino y claro que sí "el poeta puede montarse en su palmera" y me ha encantado el hecho de que hoy mismo, compilarías a los mismos (los he leído a todos, por fortuna y quizás, por eso mismo que dices: "los lectores de poesía somos adictos")
    !Enhorabuena, José Luis!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo somos, querida poeta, se habla de la precariedad del género pero es cierto que el poeta no puede vivir sin el sustrato firme de la lectura, sin esa tierra escrita que abona su propia cosecha. Un gran abrazo y gracias por tu interés. feliz jornada.

      Eliminar
    2. Gracias a ti por la poesía. Regeneración me pareció estupendo.¡Abrazos!

      Eliminar
    3. Confieso que debo hacer una inmersión seria en tu poesía, como crítico siempre es un placer descubrir ámbitos que amplían el estado poético en castellano. Así que buscaré tus libros, querida gabriela, con esa piel de asombro que deja entre las cosas la amistad. Muchas gracias por tus reflexiones.

      Eliminar