jueves, 31 de octubre de 2019

RICARDO LABRA. ÁNGEL GONZÁLEZ EN LA POESÍA CONTEMPORÁNEA

Ángel González en la poesía contemporánea
Ricardo Labra
Ediciones Luna de Abajo
Oviedo, 2019


PALABRAS CON ÁNGEL


   Autor de un extenso conjunto de publicaciones de variado registro, Ricardo Labra (Langreo, 1958) ha firmado poemarios, el libro de relatos La llave, dos colecciones de aforismos, y varios estudios críticos y antologías centradas en el entorno poético asturiano y en los enlaces generacionales con las voces del medio siglo. Fue miembro fundador del colectivo Luna de Abajo, hermoso proyecto que impulsó el perfil creativo de Ángel González en los años ochenta, tras la eclosión novísima, hasta convertirlo en presencia referencial al finalizar el largo exilio americano. Son datos biográficos que constatan una nítida implicación personal y convierten al ensayo Ángel González en la poesía española contemporánea en selecto objetivo de sus indagaciones conceptuales.
  El poso lector de la generación del cincuenta es una evidencia contrastada que enlaza con el devenir lírico contemporáneo con mucha más insistencia que el culturalismo veneciano o los magisterios tutelares del 27. Así se corrobora en el paso a paso de la lírica realista durante los años ochenta y noventa, cuando la llamada “Poesía de la experiencia”, heredera natural de “La otra sentimentalidad” auspiciada por Luis García Montero, Javier Egea y Álvaro Salvador, se convirtió en cauce central finisecular. Los nombres del 50 están ahí, con plena vigencia en su insularidad, y entre ellos resalta la fuerza presencial de Ángel González, como faro encendido en costa abierta. 
   El forjado de esta aproximación al poeta asturiano deja en el prólogo una breve lectura de claves. El estudio parte del análisis de un entorno epocal que condiciona el pulso de escritura y precisa las coordenadas del itinerario. La génesis creadora de Ángel González arranca en el grupo de los 50, una promoción que diversifica estéticas y suscita en sus idearios controversias como el conocido debate de la poesía como comunicación o como conocimiento. La asentada mecánica promocional canoniza la estética realista y da molde a las más representativas antologías del momento como Antología consultada y Poesía última de Francisco Ribes, junto a la de José María Castellet Veinte años de poesía española (1939-1959). La segunda parte del trabajo se centra en la evolución del pensamiento poético de Ángel por etapas, salvando la cohesión temática, sus dimensiones biográficas e históricas y analizando la expansión de procedimientos formales en el desarrollo poético.
  Ninguna senda es adánica; todas plantan su raíz en el suelo fértil de la tradición, en ese legado germinal que fortalece el despegue de la voz propia. Dos figuras rectoras cimentan la obra de Ángel González: Antonio Machado y Juan Ramón Jiménez; ellos dan a su palabra una temporalidad esencial, libre de contingencia. Ambos se convierten en referencias culturales básicas para entender el discurrir personal.
   Por tanto, Ricardo Labra parte de la foto de grupo de la segunda generación de posguerra que inserta al sujeto concreto en la escala generacional, pero este encuadre elude cualquier mecanicismo biológico. Defiende que este dispositivo de periodización sirve como nutriente a la individualidad creativa. El análisis de Labra focaliza dos procesos de canonización. El primero se ubica en “la operación realista” que protagonizan los integrantes de la escuela de Barcelona, es decir Carlos Barral, Jaime Gil de Biedma y José Agustín Goytisolo, con la colaboración crítica de José María Castellet. El segundo proceso canonizador surge tras el inicio de la transición democrática que dio pie a un incansable proceso de mutaciones sociales, políticas y culturales. Es en ese momento cuando aparece la antología de Juan García Hortelano El grupo poético de los años cincuenta (1978) que sirve para reactualizar la relevante herencia del medio siglo en un escaparate poético casi colonizado por la singladura novísima. Será en el periodo comprendido entre 1984 y 1987 cuando varios grupos de jóvenes poetas comienzan una intensa labor vindicativa de la promoción del medio siglo como precedente central de sus idearios estéticos. Entre estos grupos de afirmación sobresalen los que impulsan Luna de Abajo, en Langreo, y Olvidos de Granada. Ambos colectivos promocionan actos y publicaciones en torno al 50. En el caso de Ángel González, Luna de Abajo le dedica un monográfico. Estos proyectos fomentan una mantenida relación personal y vínculos literarios que culminan en los encuentros de Oviedo de 1987 y en las Jornadas intergeneracionales de 1997, cuando Tribuna Ciudadana organiza un homenaje colectivo al autor de Palabra sobre palabra.
   El pensamiento poético es objeto de estudio en la segunda parte del ensayo, donde se analizan la construcción del personaje verbal y los rasgos que definen los distintos periodos escriturales, desde la mirada social y el compromiso crítico hacia una poesía más reflexiva y existencial, con poemas más íntimos y confidenciales, centrados a menudo en la batalla del ser contra el tiempo. Se explora también una etapa metapoética, en la que el lenguaje, como propulsor del mensaje y como enclave formal, se convierte en mirador privilegiado de la escritura.
 El estudio crítico de Ricardo Labra Ángel Gonzalez en la poesía contemporánea refleja un conocimiento de largo recorrido. Dilucida sobre la obra de Ángel González desde la posición de un testigo privilegiado que asistió al devenir literario de una sólida trayectoria poética con la condición cordial de quien se reconoce parte de una tradición. Esa actitud conforma un libro necesario por su densa información que filtra la sombra protectora del poeta, su presencia perdurable en la configuración del mapa poético actual, su sereno estar en el tiempo.



JOSÉ LUIS MORANTE

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