viernes, 1 de abril de 2016

ÍNSULA, 831 ( REVISTA DE LETRAS Y CIENCIAS HUMANAS)

Ïnsula, nº 831
Revista de Letras y Ciencias Humanas
Marzo de 2016
Editora: Arantxa Gómez Sancho
ESPASA LIBROS

LA ÚLTIMA CASA DE MISERICORDIA: JOAN MARGARIT

  Coordinado por Luis García Montero y Juan Carlos Abril, Ínsula dedica un monográfico a la identidad creadora de Joan Margarit, escritor que concita una armonía crítica inusual en el planteamiento biográfico y en la valoración de una obra que encuentra en su etapa de madurez eclosión máxima.
  En Todos los poemas (1975-2012) el historiador y ensayista José-Carlos Mainer aglutinaba el corpus completo en 2015. El conjunto contaba con un introito que aporta tres fragmentos a esta salida. En ellos se enuncian claves de la epistemología escritural. El enlace asentado entre experiencia y página escrita convierte a los textos en un documento moral; y los poemas se abordan como un cálculo de estructuras donde la lucidez racional es brújula a la hora de concebir el sujeto verbal como reflejo creíble.
  Anna Crowe recupera en “Tampoco es Farigola” una anécdota amical sobre un viaje que da cuenta del papel clave del traductor; quien versiona debe asumir la filosofía del autor y reproducir una geografía lingüística que preserve desnudez emotiva, inteligencia versal y ese filo agudo de la razón que pone un fondo sonoro en los pasos del poema.
  La lectura del poeta, crítico y profesor Antonio Jiménez Millán elige la música como estación de cercanías para valorar en su justa medida su parafraseo en la poesía. En su artículo "Sentimientos en el tiempo", la música refuerza, como viga de sujeción que pone techo a los poemas. En su corpus poético Joan Margarit  guarda una poesía sonora en la que buscan sitio los sótanos del jazz y se interiorizan notas que permiten afrontar la soledad en compañía. 
  El aporte de Pere Rovira nace del trato directo y de su pertenencia al núcleo afectivo de Margarit. Ambos han compartido lecturas, encuentros y correcciones manuscritas a lo largo de treinta años. Esta frase de Pere Rovira tiene mucho de síntesis global: “Joan Margarit ha utilizado la poesía para aprender y fortalecer la sabiduría del amor”.
  Certeros y atinados resultan los postulados de Juan Carlos Abril. En ellos se entreveran alusiones al intimismo –siempre teniendo en cuenta que el poema no es un acta notarial-, al carácter temporal y a la definición de la escritura como espacio cognitivo que somete al yo a un largo proceso de introspección.
  El poeta de Sanauja suele incluir en algunas entregas una autorreflexión epilogal. Un ejemplo normativo es “Filósofo en la noche”  que cierra  Estación de Francia con un intenso homenaje al filósofo Emilio Lledó. No es la única composición incluida; las páginas centrales  difunden un breve trayecto con poemas escalonados en el suceder temporal.
  El retrato general se completa con enfoques parciales firmados por Rolando Kattan, Ramón Andrés y Manuel Vilas. Son colaboraciones centradas en situaciones concretas como reseñas de poemarios, la concesión del premio nacional de poesía, o impresiones que buscan sentido en su diálogo con el pensamiento.
  Si Pere Rovira acerca la idea del amor como grava firme del registro temático, Sergio Arlandis sondea el diálogo entre eros y logos en la fantasía textual del poeta y recorre el paisaje abierto de títulos para dar luz directa al amor, que conforma un sólido baluarte emocional.
  Arantxa Gómez Sancho evoca una pasión intacta: la música de jazz. "Un, dos, tres …jazz" se asoma a la intrahistoria para recuperar las audiciones a comienzos de los años noventa en la Sala Europa, un rito compartido que ha inspirado versos y añadido a la arquitectura de las composiciones la simetría de los pentagramas: sinestesias, ritmos y esa fecunda sensibilidad de la armonía.
  El trayecto vital como espacio literario convierte la infancia en un reducto. De ese lugar se ocupa Antonio Lafarque a partir de los versos de “Primer amor”, incluido en Los motivos del lobo. El poema expone una fotografía de la posguerra que en sus bordes nos muestra el amarillo tétrico del estraperlo y la represión. En él conviven el callejón oscuro del vencido y el empeño del régimen de ocultar la verdad tras un escaparate de prosperidad ficticia y orden militar.
   También José Ándújar recurre al mensaje del poema “Identidad”, cierre de Amar es dónde para transitar con los colores sentimentales de la edad madura y para comprobar si el yo esencial permanece intacto tras el ruido de fondo de los años. El arte muestra el carácter individual de la condición humana aglutinando ética y estética
  Luis García Montero opta por lo afectivo con una decidida voluntad de emoción cómplice. Ambos poetas han sumado pasos en el tiempo y juntos han elaborado una geografía íntima plena de civismo sentimental; la razón del poema comparte mesa con la realidad y reivindica sitio para la verdad y la belleza. Un ideario también presente en la conversación entre los coordinadores y el protagonista de estas páginas.
  Las reflexiones de Remedios Sánchez giran en torno a Nuevas cartas a un joven poeta. Es un breve libro que compila los principios personales del quehacer artístico. El afán de magisterio se asienta en la experiencia y en una maduración macerada. Es la postura estética y vital de un itinerario que quiere compartir las pautas de aprendizaje en el taller diario. En ese recorrido de Rilke a Margarit la ensayista subraya una estela luminosa: “Intento ejercer una inteligencia sentimental a través de la poesía, a la cual no pienso que le quede más característica que identificarse respecto a la prosa que la concisión y la exactitud”.
  En “Conquista de la libertad” Jordi Gracia postula el encuentro inicial como una sucesión de descubrimientos, hallados a la vez en los poemas y en las notas finales, siempre escritas desde la hondura vivencial, ajenas a cualquier prurito academicista. Esas notas despiertan el viraje hacia la prosa de Un mal poema ensucia el mundo donde la voz reflexiva de Margarit comenta la plenitud lírica de voces fuertes y de lugares como Barcelona, convertida a menudo en arquetipo del arraigo.  
   Por su parte, Josep M. Rodríguez describe con tinte evocativo la estancia de la familia Margarit- Consarnau en las Islas Canarias. Un tiempo que obligó al joven Joan a trayectos frecuentes en barco desde la península. Allí se fortaleció la necesidad de escribir. Esa lectura de lo temporal incide en una cualidad frecuente en este corpus: la convivencia plena de pasado presente y futuro, una cronología maleable que de cualquier instante hace un ahora para el poema.
  Es complejo perseverar en la calidad y yuxtaponer análisis que muestren ángulos nuevos. El saldo del monográfico de Ínsula crea la felicidad del trayecto cumplido. Un soliloquio plural cristalizado en la memoria. Los contornos de un  arte poética  que hace de la palabra la última casa de misericordia, el calor sedentario y sereno de un refugio.       

             

miércoles, 30 de marzo de 2016

JULIO RAMÓN RIBEYRO. CUENTOS

Cuentos
Julio Ramón Ribeyro
Edición de María Teresa Pérez
Cátedra, Letras Hispánicas
Madrid, 2008 (Segunda Edición)

MARGINALIA

 Siempre he percibido, como lector, una asociación natural entre devenir vital y escritura. Esta situación de entreverados derroteros es particularmente constatable en la autobiografía, donde el afán cotidiano se convierte en materia prima de la página en blanco. Conocer el latido del hombre ayuda a entender los paramentos sustentadores del itinerario creador, revela propósitos y rincones poco iluminados y aporta significados entre líneas.
  Julio Ramón Ribeyro nació en Lima en 1929; perteneció a una familia de clase media en fase de declive, en un momento crepuscular que determina una perenne situación de inestabilidad. En 1952, becado para formarse como periodista, viaja a España. Tras una breve estancia en Madrid comienza su peregrinaje por varias capitales europeas, como si fuera un desarraigado al que el medio propio le provoca fobia. Desempeña oficios escasamente compatibles con el trabajo intelectual y prolonga una singular vocación creadora, ejercida en las más precarias condiciones, como si la literatura fuera su forma de conjurar una realidad hostil.  El peruano titula su diario personal La tentación del fracaso. Es un autorretrato formado por anotaciones que abarcan desde 1950 a 1978, etapa de gran actividad literaria donde escribe  los relatos reunidos más tarde en La palabra del mudo, La juventud en la otra ribera y  Cuentos completos. En esa época además escribe novelas, ensayos, artículos literarios, una colección de aforismos que pone en boca de un heterónimo y varias piezas teatrales. Aunque padeció la soledad del exiliado, la crítica le adscribe a la generación del cincuenta, a la que también pertenecería Mario Vargas Llosa.
  Pero es la narrativa breve el género más celebrado del peruano y desde sus primeras ficciones, Los gallinazos sin plumas, obtuvo un notable éxito popular. Casi todas las piezas comparten esta filosofía expuesta en el diario: “seres imperfectos que viven en un mundo imperfecto”.  Sujetos marginales que deambulan por los barrios más pobres de la ciudad limeña con escasas esperanzas y con un desaliñado instinto de supervivencia en el que queman los últimos cartuchos.
  También comparten estética: frente a los escritores que se prestan a la magia menor del experimento formal, Julio Ramón Ribeyro prefiere una expresión directa, a menudo cuajada de localismos, la exactitud psicológica que evita el empleo de una retórica descriptiva y la condensación dramática que en unos pocos folios resuelve la trama argumental. Radiografía la realidad; pero sus convicciones progresistas no dogmatizan. Cuentos de figurantes menores que afrontan contratiempos sin pretensiones y asumen el fracaso como un largo monólogo.


martes, 29 de marzo de 2016

EN LA ESPERA...

Tiempo de espera

LOS QUE ESPERAN

Llegan temprano al parque desde algún itinerario común y repetido. Caminan lentos, con un rumor de brisa en los zapatos y los ojos clavados en el suelo. De vez en cuando relatan vidas improbables, hechos que ahora parecen tangenciales y oscuros. Cuando están en el parque nada ocurre, pero son más ellos, con la vista fija en ese oficio que tan bien conocen: esperar. 

(De Cuentos diminutos)




lunes, 28 de marzo de 2016

LABOR DE ANTÓLOGO

Presentación en la Librería Alberti (Madrid) de la antología Re-generación
LABOR DE ANTÓLOGO

  Con incansables signos de interrogación, el propósito general de un antólogo es levantar una arquitectura confortable para que en ella convivan, de acuerdo y satisfecha, la obra creadora de los elegidos. Hay que precisar que en la confluencia de veinticuatro nombres propios que propone la antología Re-generación, poetas nacidos entre 1980 y 1993, el aporte es equitativo. Pensé incluir también nacidos en 1994 y 1995 pero no quedó espacio entre los racimos de años anteriores. Confío en el inventario. Creo que anula cualquier monolitismo estético y el bricolaje excluyente de los compromisos. Los reparos de los no incluidos son justos; la antología Re-generación es una panorámica parcial del ahora poético, una visión de una etapa histórica que muestra una realidad con ojos didácticos.
  El pensamiento crítico preserva cuestiones perennes que parecen no admitir acercamientos definitivos, que exigen de cuando en cuando que algunas respuestas duerman a la intemperie. Es el caso de la teoría generacional, un intento de comprensión de sustitución y permanencia en cada tramo temporal. La teoría generacional es parte esencial de la historia y permite articular las etapas; en el organismo social cada porción es diferente y enuncia sus particulares circunstancias. Las identidades que aglutina encarnan un espíritu epocal, tienen un fondo de ideas comunes y mantienen una relación natural con sus precedentes.
  La cultura intelectual de una generación no es uniforme. Contrastan valores individuales, se comparten manifestaciones y convergen facetas existenciales que hilvanan un tejido de relaciones sociales. La ecuación de las generaciones ha impulsado un amplio marco de estudios en el que sobresale el análisis de Ortega y Gasset. El filósofo argumenta que una generación es una suma de individuos signada por intereses comunes en el tiempo; en ese tiempo todos son contemporáneos que respiran una similar atmósfera o un espacio vivencial parecido; pero cada sujeto contribuye a formarlos de forma diferente.
  Fue Petersen quien marcó un punto de inflexión en la semántica generacional al concretar las condiciones de existencia: herencia cultural, fecha de nacimiento, factores educativos, comunidad de intereses, lazos personales, intereses comunes del grupo, presencia de un jefe o caudillo, un lenguaje común y anquilosamiento de la generación anterior… Son condiciones que no pueden aplicarse de forma rigurosa y cuya semántica requiere una interpretación cauta y una convicción relativa.
  En la muestra Re-generación se percibe el primer núcleo poético del siglo XXI, una nómina que no puede desvincularse de la eclosión digital en la forja de nuevas maneras de comunicación social y en la fijación de un sistema de convicciones que va modificando la dinámica social. En cada época la creación literaria es diversa y discontinua. Aquí están los poemas para demostrarlo.




domingo, 27 de marzo de 2016

DESDOBLAMIENTOS

Morro de Gos (Oropesa del Mar, Castellón)



DESDOBLAMIENTOS


También el agua
repite su piel tersa,
igual, distinta.



martes, 22 de marzo de 2016

AFORISMOS DESDE EL MAR

Oropesa del Mar, Castellón

AFORISMOS DESDE EL MAR


 El pesimista es tan clarividente que anticipa el fracaso.
  
Utiliza argumentos que recuerdan carnavales de pólvora.

 Los cementerios de coches abusan del retorcimiento manierista.

 En el trasfondo del azar dormita un orden secreto, una simetría que pauta planteamiento, nudo y desenlace.

 Los andenes ferroviarios son espacios ambiguos e imprevisibles en los que se respira la quietud de la ausencia; nadie sabe quién se va o quién se queda.

 Los minimalistas dogmáticos tienden a confundir el haiku con un cantar de gesta.

 Hay escritores que en cada libro se definen como palabreros aficionados.

Los que mienten consiguen interpretaciones magistrales.

La amnesia aporta tranquilidad a la respiración de los recuerdos.


              (Del libro Mejores días, De la luna libros, Mérida, 2009)



domingo, 20 de marzo de 2016

PALABRAS ADENTRO. LIBROS Y DÍAS.

Palabras adentro
(23 entrevistas literarias)
José Luis Morante
Cuatro Estaciones (Anexo)
Lucena, Córdoba, 2003
CONTEMPORÁNEOS

  El discurrir del tiempo me ha dejado una larga experiencia como colaborador de prensa escrita,. Durante años firmé páginas de El Correo de Andalucía, Este de Madrid, Diario de Ávila o el desaparecido Diario 16. Junto a columnas de opinión y reseñas de libros, practicaba con frecuencia un género periodístico: la entrevista. Desde finales de los años ochenta, vivo y trabajo como profesor de instituto en Rivas-Vaciamadrid donde entrevisté a un extenso listado de autores, una amplia selección de diálogos que se incluyeron en el año 2003 en Palabras adentro, anexo de la colección lucentina que dirigía Manuel Lara Cantizani.
 El sumario del libro integra encuentros que en su momento aparecieron casi siempre en el suplemento cultural La Mirada y en la revista Prima Littera. Se incorporan además dos conversaciones inéditas: charlas cálidas con Luis Mateo Díez y con Joan Margarit.
   El prólogo y el epílogo detallan las circunstancias concretas de cada uno de los trabajos, pero sobre todo explican los criterios de selección. Palabras adentro es un libro que ha madurado por sí mismo, y que no fue concebido orgánicamente, sino que cada una de las aproximaciones es autónoma. No obstante esta selección de puntos de vista adquiere un sentido unitario en cuanto nos permite conocer una panorámica muy completa del legado cultural de las últimas décadas. Los territorios creativos no son espacios insulares. Cualquier posicionamiento limita siempre con una tradición.
    Poetas, novelistas y críticos reflexionan y descifran incertidumbres sobre las cuestiones esenciales del quehacer literario y su mirada proporciona nuevas claves o sirve para reconocer la singularidad de los itinerarios. En el plantel están novelistas como José Saramago, Luis Mateo Díez, Clara Sánchez, Andrés Sorel, Almudena Grandes o Juan Manuel de Prada;  el enfoque de los poetas lo dan nombres como Ángel González, Francisco Brines, Antonio Colinas o Luis Alberto de Cuenca; las opiniones con la perspectiva del ensayista se deben a José Olivio Jiménez y Francisco Gutiérrez Carbajo. Con Andrés Trapiello se habla de diarios y de literatura autobiográfica. Se deja en la sombra la actividad política de Joaquín Leguina para centrarse en sus novelas y libros de relatos.
   El selecto conjunto de autores cuenta con la benevolencia de los suplementos literarios y con las bendiciones del mercado. Son firmas que gozan de gran popularidad y  que han aportado títulos que ya pertenecen al imaginario colectivo. Asistimos al enfoque de varias generaciones en activo que exponen consideraciones y se adentran en sus aspiraciones  creativas.   
   Para los que seguían la colección Cuatro estaciones no habrá sido una sorpresa la magnífica edición en pasta dura. Los que se acerquen por primera vez descubrirán el riguroso cuidado y la calidad tipográfica de una propuestaa enriquecida con fotografías de Arturo Ledrado y Juanjo del Pozo.
   Palabras adentro es una conversación pautada con un interlocutor inagotable de múltiples rostros: la literatura.