martes, 4 de febrero de 2014

DAVID MINAYO. CAMPO DE PRUEBAS.

David Minayo (Madrid, 1981)

CAMPO DE PRUEBAS

El amor en tiempos de los desguaces de coches
David Minayo
Ediciones Vitruvio, Madrid, 2014

   El primer libro de un poeta joven es un campo de pruebas donde el personaje poemático pisa el acelerador a fondo, para completar ese circuito mágico que mide la distancia entre poeta y lector. David Minayo (Madrid, 1981)  utiliza, a mi modo de ver, un título lúcido y contundente como carta de presentación: El amor en tiempos de los desguaces de coches.
   El epígrafe sugiere una introspección meditativa, un deseo de profundizar en los enlaces del yo y del otro en el transcurrir de un presente que funciona como cronología operativa y en un escenario en el que se diluye el espacio concreto para convertirse en un espacio multifuncional:  el ámbito de lo privado no está exento del laberinto urbano, su ventana no ignora el paisaje matérico de la ciudad y esas periferias donde se instalan los cementerios de coches, una imagen que disuelve el topos romántico para llenar el espacio afectivo de soledad, herrumbre y óxido.
  Esta salida a descubierta requiere una inmediata definición de la identidad del protagonista verbal: la afirmación se hace a contraluz. El ser asume la condición precaria de un ángel caído; conocerse es aceptar el vacío y el desmoronamiento, tomar conciencia de que las nubes azules se han disuelto. Sólo queda la voluntad de ser y de existir para habitar un mundo cercano, fragmentario y disperso.  En ese estado florece el yo múltiple, la necesidad de dar cobijo a la palabra “nosotros”, un plural capaz de superar el aislamiento y transformarse en voz coral, la voz de un hombre que no ignora su circunstancia histórica. Pero el tiempo doblega esa línea de afectos. La complicidad se diluye y el diálogo a dos voces se transforma en la crónica de un desamor que es sólo el fruto fértil de la soledad. Las palabras pronuncian con el son quejoso de la elegía; se canta lo perdido. Hablan de una realidad insulsa que ajusta sus coordenadas al vacío. La cronología marca un “tiempo de posguerra” – qué definición más brillante hace el aserto empleado por el poeta de cualquier derrota- en el que está enquistada la soledad, en el que lo vivido parece una etérea construcción imaginaria: “El amor no existe / más allá de los poetas. / No lo juzgues como algo real: / es un espejismo, una invención / que se vierte en las neuronas ".
   La incipiente propuesta de David Minayo resulta compacta y bien construida. En ella convive el tono meditativo –aunque sin esqueletos teóricos digresivos- y la voz conversacional, aderezada con un abundante despliegue de imágenes en torno a los sentimientos. En ella, el amor es un diálogo abierto, que busca en las palabras un cruce de caminos, la intersección de tiempos claros en los que hallar conocimiento y verdad.

13 comentarios:

  1. Exacto comentario sobre la poesía de David Minayo. Un abrazo, José Luis.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Eres muy amable, Elena, es una alegría encontrar después de tantos meses otra vez tus palabras en este blog. La propuesta de David Minayo me ha gustado. Nuestro común amigo Fernando me ha traído cerquita novedades de una editorial, Vitruvio, que apenas seguía en mis lecturas y en el catálogo percibo nombres de interés.
      Abrazos y lo dicho, muchas gracias.

      Eliminar
  2. Muchas gracias, José Luis, por incluirme en tu blog con esta reseña tan completa sobre mi libro. Un fuerte abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias a ti por dejarme un sitio para disfrutar de tu crónica de amor y desamor. Tu libro tiene imágenes sugerentes y no viene mal esa estampa del ahora como un desguace abierto al óxido y la herrumbre. Un placer, David, seguimos cerquita.

      Eliminar
  3. Estupenda reseña José Luis, como todas. David es un amigo muy especial para y no tengo dudas de que su poesía está destinada a brillar y evolucionar con enorme radiación y extensión en el tiempo. Puede estar muy contento de este comentario extenso y profundo sobre su libro. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, querido Fernando, por tus palabras; fuiste tu -y quiero dejar constancia aquí de esta circunstancia- quien me descubrió el trayecto todavía inédito del poeta; así que mi gratitud y mi alegría si mi lectura no te ha decepcionado. Abrazos.

      Eliminar
  4. Una reseña impecable y certera, como siempre amigo José Luis, del primer libro de David Minayo. Gran persona, gran poeta. Una voz nueva que va a dar mucho de qué hablar.
    Abrazos para David, Fernando, y para ti.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo también tengo plena confianza en el quehacer poético de David Minayo. Su primer libro es una carta de presentación excelente y seguro que encontrará un espacio propio en el laberinto urbano de la literatura.
      Mis mejores deseos para tu tercer poemario, Abel, veo que estás muy activo en las presentaciones. Muchos éxitos.

      Eliminar
  5. Eres un artista david, un abrazo de tu vecino de toda la vida.cuarzo 8

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Seguro que el libro será un éxito si cuenta con admiradores tan fervorosos como tú, Alfonso. Ahora corresponde dedicar un tiempo a los poemas y que la escritura no decepcione. Un abrazo.

      Eliminar
    2. Muchas gracias, Alfonso. Es grato verte por aquí. Un abrazo fuerte

      Eliminar
    3. Como ves, querido David, la literatura es también un campo de afecto. Y eso es extraordinario. Que tengas muchos lectores y que tu libro permanezca en los escaparates de la memoria. Un abrazo.

      Eliminar
    4. Muchas gracias, amigo José Luis; el tiempo nos dirá qué camino le tocó recorrer. Un abrazo fuerte y mi admiración sincera

      Eliminar