viernes, 1 de julio de 2016

ELOY SÁNCHEZ ROSILLO. HILO DE ORO

Hilo de oro (Antología poética 1974-2011)
Eloy Sánchez Rosillo
Edición de José Luis Morante
Cátedra, Letras Hispánicas
Madrid, 2014

SOBRE HILO DE ORO

hiSin interrupción y a lo largo de cuatro décadas,  la obra de Eloy Sánchez Rosillo preserva un discurrir coherente y deja señas diferenciales únicas, que han convertido al poeta en lectura obligatoria. Su entrañable palpitación encuentra en el paso del tiempo pautado ritmo evolutivo y una maduración natural.
   El estudio prologal de Hilo de oro recrea el itinerario biográfico, desde sus primeros años hasta el ahora. Ese contexto vivencial permite establecer similitudes entre el sujeto biográfico y el hablante escritural; resulta muy cálido asomarse a las ventanas de los días infantiles, incidir en los años de aprendizaje, cuando se forja la vocación de escritor, y ser partícipes del sustrato sentimental que la escritura inserta en muchas composiciones. La vida de Eloy Sánchez Rosillo ha discurrido en Murcia, allí nació en 1948, estudió y, tras finalizar la preparación académica con expediente ejemplar, desempeña su quehacer laboral como profesor universitario; allí también se han ido completando todos los poemarios que forman el corpus creativo,  representado con eficacia en esta antología que abarca más de la mitad de los poemas escritos hasta 2011.
  Cada obra es una propuesta personal que tiene como fondo un devenir histórico. El  aire de época que respira el inicio creador de Eloy Sánchez Rosillo se definía por el sello culturalista y por el alejamiento de la expresión natural en aras de un lenguaje con prestigio poético, conectado con la tradición pero al margen de la actualidad. El poeta emergente muestra una cortesía distante hacia lo gregario, rechaza modas y prefiere la andadura en solitario; desde el amanecer de su obra opta por una lírica introspectiva, formulada a través de una dicción trasparente, que fomenta el propósito comunicativo cotidiano. La carta de presentación, Maneras de estar solo consiguió el Premio Adonais, supuso un testimonio concluyente sobre las posibilidades creadoras de una voz que en los años ochenta entrega títulos que lo consagran como un poeta elegíaco. Son poco los estudios críticos que no emparentan la estética de Eloy Sánchez Rosillo con la nostalgia de lo perdido, presente en la escritura de Páginas de un diario, Elegías, Autorretratos y La vida. Es una etapa  en la que resalta la conciencia temporal, el ser transitorio de las cosas y el empeño de la memoria en la reconstrucción del pasado.
  Ese predominio de lo elegíaco comparte espacio con otras preocupaciones temáticas. En los textos se abordan impresiones de viajes, instantáneas del entorno afectivo y un diálogo continuado con los elementos naturales. La naturaleza es un interlocutor hospitalario y vitalista, cuya palabra fomenta respuestas interiores. Por tanto, en el trayecto de Eloy Sánchez Rosillo hay una confianza heredada en temas y motivos que evita el desconcierto.
   Pero ese quehacer creador no es monocorde y busca aperturas y desarrollos. Tras casi una década de silencio, el poemario La certeza supone una inflexión, un renovado enfoque que  abre la mirada: la vida nos concede a diario un gozoso bagaje, un colmado despliegue de sensaciones y elementos sensoriales que llenan de motivos para la esperanza.
   El tono de La certeza  inaugura un segundo momento en la escritura que fortalece la voz celebratoria, como testifican las entregas posteriores. En Oír la luz  el hablante lírico mira las cosas con el sereno sosiego de la madurez, reconciliado con su propia condición transitoria. El acto de vivir se ilumina y las sombras se retraen porque el ser es capaz de trascender lo contingente. Los signos de la existencia propician un pensamiento reflexivo, una indagación que conlleva un modo de contemplar la vida en una suerte de equilibrio entre la emoción y el pensamiento. Desde esas claves se escriben los poemarios Sueño del origen  y Antes del nombre, libro de cierre de esta antología, obras en las que percibimos una disposición positiva
   El recorrido de  Eloy Sánchez Rosillo, entre la elegía y la celebración, hace revivir con voz firme el acontecer de la existencia, ahonda en los estados del ser y en su contradictorio estar entre lo permanente y lo transitorio; nos deja en las manos un hilo de oro, la leve plenitud de la belleza.



4 comentarios:

  1. Una asignatura pendiente para mí José Luis, a pesar de saber la belleza permanente de la poesía de Eloy Sánchez. Pronto enmendaré este desaguisado. Un abrazo

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    1. Sé que sobre la mesa hay tantas lecturas que muchos libros se resignan a ser invisibles. Y hay que practicar el rescate; como sabes, Eloy Sánchez Rosillo es uno de los grandes, una voz que bascula entre la elegía y la celebración para mirar las cosas más allá de la apariencia. Un fuerte abrazo.

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  2. Un libro estupendo, cuyo extenso y detallado prólogo ayuda a profundizar en el mundo poético de Rosillo.

    Muy recomendable. Un abrazo.

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    1. Muchas gracias, José Antonio, ayer me preguntaba un poeta amigo que acaba de sacar su poesía completa que por qué escribo tan poca poesía. Yo respondí: "Porque leo mucho". Y lo entendió perfectamente. El papel del lector es apasionante. Un gran abrazo.

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