jueves, 16 de mayo de 2019

ANA Mª GARRIDO PADILLA. ACASO EL ESPEJISMO

Acaso el espejismo
Ana Mª Garrido Padilla
Coleccón Poesía, Diputación de Cáceres
Premio Flor de Jara" de Poesía 2017
Cáceres, 2018


EVOCACIONES

   La presencia literaria de Ana Mª Garrido Padilla (Madrid, 1966), Licenciada en Ciencias de la Información y activa presidente de la Asociación Cultural Verbo Azul, integra la participación en antologías y cuadernos colectivos y una senda personal que aglutina las salidas Traigo en vilo los ojos y las ganas, Noticias del Asombro y Acaso el espejismo. Son entregas que dan visibilidad a un perfil reconocido con premios como el “Poeta Mario López”, “Luis Feria” y el ya citado “Flor de Jara”, entre otros.
   Las citas de salida recurren a dos poetas básicos del quehacer lírico contemporáneo, Francisco Brines, acaso el poeta elegíaco más persistente de la generación del medio siglo, y Raquel Lanseros, autora de Matria y Premio de la Crítica 2019. Ambos aportan fragmentos líricos que contienen un fuerte componente simbólico, una de las constantes de un poemario que hace del enfoque metaliterario su columna central. De ahí que el título Acaso el espejismo pueda entenderse como definión de ese destello imaginativo que proporciona el lenguaje y la manera de construir con palabras una realidad auroral, vinculada más con los sentidos interiores que con la cercanía visual del entorno.
   Como argumenta el poema de arranque “La escritura es el riesgo”. Vincula su quehacer a un origen especulativo que se va moldeado en ese recorrido de la vida al paso. En ese transitar aleatorio la voz poética se mueve entre contraluces para protagonizar un proceso de búsqueda, para incidir en la naturaleza de la luz y sus máscaras. Es uno de los enfoques que define al poema: “Como los que se buscan todavía / bajo la transparencia de unas pocas palabras, / llegamos a la luz, atravesamos / sin miedo / nuestro propio paisaje, / el nombre de las cosas que a pesar de los ojos / se han vuelto imprescindibles”.
  El camino prosigue en soledad con la plena conciencia de vivir un tiempo de incertidumbre y frío, un estar transitorio que apaga en su quehacer rastros de lumbre. En él las cosas recuerdan su fugacidad, ese carácter prescindible que abre puerta a la pérdida; los signos de la renuncia y de la incertidumbre.: “Primero fue la luz, el ruido de los frutos, / la canastilla blanca de las celebraciones. / Después la servidumbre de las voces vacías, / la hoguera sin cubrir, el espejismo”. Las palabras no postulan certezas, se mueven a diario en un borde de niebla que acrecienta la oscuridad de los significados, como si solo construyeran una reducida cartografía intimista, iluminada por humildes indicios de luz que dan fe de un discurrir lento en el que son extraña compañía los matices del frío, la nieve sedentaria que acaricia las horas y la angosta memoria del pasado.
   En Acaso el espejismo Ana Mª Garrido Padilla aborda la incapacidad del lenguaje para habitar certezas. Nos deja una voz reflexiva y evocadora, cuajada de melancolía, que escucha en el silencio de las cosas su condición perecedera. El poema se hace símbolo, recuerda un árbol germinal cuya raíz avanza contra el suelo para sostener una memoria herida por los días, en la que se cobija el peso de la luz.   





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