domingo, 5 de mayo de 2019

HABLAR DE POESÍA



UNA CONVERSACIÓN CON ROSARIO TRONCOSO 



Rosario Troncoso: ¿Quién es J. L. Morante? ¿Qué le pide a la vida?

La identidad es uno de los temas centrales de mi poesía. Mi primer libro, Rotonda con estatuas, incluía como cierre el poema “Heterónomos”, un diálogo entre el  yo que está en la calle y el yo interior;  un extraño  habita en mí y en él  descubro rasgos comunes. Soy un conformista  y suelo pedir poco en lo personal; también mis peticiones colectivas también suelen silenciarse bajo el rumor del tiempo. 

¿Para qué la Poesía? ¿De qué te sirve, de qué te salva? ¿Qué puede cambiar la Poesía?

Para sembrar preguntas, para hacer de cada libro un laberinto que se recorre contra el discurrir. No salva de nada: todos vivimos bajo la intemperie, pero da resguardo y cobijo y pone ante los ojos pensamientos y afectos, así que es posible que un buen poema nos cambie el brillo de la mirada y dibuje en el rostro una sonrisa.

Proceso creativo. Rutina.

La rutina forma parte de lo cotidiano;  es ese péndulo que lleva desde las estanterías de la biblioteca hasta el teclado del ordenador. Hay días que ese trayecto es muy largo y otros que anulan distancias,  como el traqueteo de un tren de cercanías.  

Los clásicos... Autores y libros que son imprescindibles.

Soy un lector de trayecto continuo;  y para no cansar con una cronología extensa me ciño a la generación del 50 y a ese sendero que lleva desde Antonio Machado a la poesía social, el medio siglo y con bifurcaciones y estancias vacacionales en  la poesía hispanoamericana…  

Un consejo a los que empiezan.

Afrontar cada libro como el primer paso; aquí no hay sendas trilladas, cada recorrido es una búsqueda.

¿Qué le sobra hoy a la literatura? ¿Qué le falta?

A la literatura siempre le sobra vida literaria y le falta lectura. Creo que lo ideal es la soledad en compañía de un libro. Las demás contingencias no pasan de ser  meteorología de nubosidad variable que suele desplegar paraguas con varillas dañadas. 

¿En qué instante te miras?

 La madurez es una etapa propicia a la elegía y  menos dada a lo celebratorio.  Es un tiempo de canas y miopía, de sosiego y música crepuscular. 

Un verso definitivo

La pedantería me deja en el tímpano voces clásicas: “Lo demás es silencio” “polvo seré,  mas polvo enamorado” “ la nieve ardía”. Pero apunto uno propio que solo constituye una declaración de fidelidad y firmeza ante lo transitorio: “Pienso en ti casi siempre. Las otras veces pienso en ti”.

(Entrevista de Rosario Troncoso)


6 comentarios:

  1. Yo citaría:

    "y este amor, ya sin mí, te amará siempre" (Ángel González)

    "No sepas lo que pasa
    ni lo que ocurre"
    (Miguel Hernández)

    Y después la no-vida legendaria
    la conocida la desconocida
    la familiar la misteriosa muerte (Saiz de Marco)

    Todo vino y se fue, pero aún perduran
    los días en los que amaste y fuiste amada" (Sánchez Rosillo)

    ....

    SI NO TE QUEMA
    NI TE MUERDE AL LEERLO,
    NO ES UN POEMA.

    (Sandra Suárez)

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  2. Un abrazo fuerte y agradecido Sandra por todo lo que supones para mis puentes de papel. Feliz día.

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  3. Amigo José Luis: cualqier verso tuyo sirve, pienso yo, para decir: "Yi me escribo a mí mismo para escribir a todos"
    Abrazos

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    1. Un abrazo agradecido poeta y disfruta de tu nuevo libro y del afecto de tanta gente por tu trabajo literario

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  4. Aprendo con tus respuestas, José Luis. Una maravilla. Gracias por compartir.
    Un abrazo fuerte.

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  5. Felicitaciones, los poemas inspiran y de la lectura se aprende. Éxito!

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