miércoles, 9 de diciembre de 2020

NADAR A CONTRACORRIENTE

Aguas del alto Landro
(Galicia)


 NADAR A CONTRACORRIENTE


Sorprenden las tareas de esos agricultores que abandonan sus tierras en barbecho al zarzal silvestre  y las ortigas porque están ocupados en los tejemanejes del registro catastral.

De cuando en cuando intercambio secretos y confidencias conmigo, aunque nunca me fío del todo de mi discreción.

Lesbianismo ocular: miradas que no se ven y de continuo seducen a otras miradas.

Las manchas de agua sobre la tinta del poema contradicen al tipógrafo, dibujan la comprensión borrosa de quien no entendió.

El matón crítico presta aliento a indigentes sumisos, capaces de celebrar con entusiasmo los hematomas y salpicaduras.

Como contrapeso, mi exagerada timidez cultiva la incontinencia verbal.

El fanatismo guarda la tolerancia bajo candado; supone que es un ave migratoria.

Pasado y futuro: la misma savia. Esa conexión invisible entre la oscuridad de la raíz y la luminosa fotosíntesis.

Desborda la materia prima de lo racional: sentir que mi hija es madre.

(Un invierno con sol)



2 comentarios:

  1. Me está gustando este invierno con sol. Mucho. Enhorabuena por los textos.

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    1. Nadar a contracorriente, querido Álvaro, es siempre un hermoso ejercicio, despeja sombras y grises, y busca el sol de la coherencia; bajo un cielo tan gris como el de diciembre es una opción hermosa, como tu abrazo y tu amistad; muchas gracias por tu comentario, querido poeta.

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