jueves, 24 de diciembre de 2020

A PROPÓSITO DE 11 AFORISTAS A CONTRAPIÉ (ENTREVISTA A JOSÉ LUIS MORANTE)

11AFORISTAS A CONTRAPIÉ
Edición, selección y prólogo
de
José Luis Morante
Ediciones Liliputienses
Isla de San Borondón, España, 2020

 

 A propósito de 11 AFORISTAS A CONTRAPIÉ

                                                   ENTREVISTA A JOSÉ LUIS MORANTE

 Isabel Alamar Torró (Valencia en 1970). Licenciada en Filología Hispánica y en Filología Valenciana por la Universidad de Valencia. Algunos de sus poemas, reseñas literarias o artículos sobre lingüística han aparecido en prestigiosas revistas como Prisma y periódicos como El correo, Todoliteratura.es y Culturamas.

 Isabel Alamar: ¿Cuándo empezó a fraguarse en su cabeza la idea de hacer esta antología?

 En los primeros meses de 2019, cuando me entrevisté en Cáceres con el poeta y editor José María Cumbreño y él aceptó de inmediato mi propuesta; pretendía hacer un balance de escritores que cultivan el aforismo de un modo más experimental, dejando el género en el umbral de la indefinición.

 ¿Qué diría que tienen en común todos los autores seleccionados en esta obra?

La singularidad expresiva, el hecho de tantear en el aforismo sendas nuevas y atajos, que se alejen de vías preferentes; todos comparten la propuesta de cambio y de hacer en su escritura una polifonía de una sola voz.

¿Por qué cree que goza hoy en día este género breve de tan buena salud?

Aunque es cierto que los medios digitales, han propiciado un territorio fértil para la fragmentación, los mensajes lacónicos y la diversidad de asuntos, el renacer del aforismo es multicausal; no es un fruto único del binarismo digital; es una estrategia expresiva con una tradición consolidada.

 Apórtenos algunos datos sobre su historia, curiosidades…

 El género se ha cultivado en todas las etapas de la historia y en todas las civilizaciones; muchas veces ligado a la ética o al sentido socializador; aunque con una diversidad terminológica notable: máximas, sentencias, preceptos, refranes, apotegmas o pensamientos mínimos son distintas pulsaciones verbales del decir breve que han estado presentes en el tiempo histórico.

¿Cómo cree que ha sido su evolución en el tiempo?

 Como síntesis, se podría decir que el aforismo ha realizado un largo viaje desde la objetividad del mensaje directo hacia el pensamiento subjetivo; creo que se ha reforzado la presencia del yo y la sensación de que el aforismo vela un fragmento autobiográfico.

 ¿Cuándo le empiezan a gustar a José Luis Morante los aforismos?

 Cuando descubro a los grandes escritores del 98 (Antonio Machado y Miguel de Unamuno) y a Juan Ramón Jiménez; ellos me enseñaron a valorar lo sintético, a saber que hay frases que cobijan todo un sistema filosófico. Yo empecé a escribir aforismos hace veinte años, aunque ha sido en la última década cuando el propósito creador ha focalizado el género con más fuerza.

Si le parece bien, terminaremos la entrevista con algunos aforismos de los antologados.

 Ser sincero te deja solo (Luis Felipe Comendador)

De las historias sin salida hay que salir (Karmelo C. Iribarren)

En la mirada del mendigo caben todas nuestras derrotas (Elías Moro)

La devoción auténtica consiste en seguir admirando al otro después de treinta años viéndolo en zapatillas (Mario Pérez Antolín)

En virtud del principio de incertidumbre todo intento de instalarse en la certeza nos conduce a la duda (Felix Trull)

En las agendas cabe la vigilia. Nunca los sueños (Ana Pérez Cañamares)

Hacerse a la mar con un puñado de tierra en cada bolsillo (José María Cumbreño)

Nací en el no saber y ahí sigo. Y a veces la verdad es que lo agradezco (Luis Arturo Guichard)

Dios es una inteligencia artificial que ya no nos necesita (José Antonio Olmedo López-Amor)

No soy frágil. Colecciono agujeros (Rosario Troncoso)

El zumbido azul antes de desfallecer (Sihara Nuño)

 

Muy agradecido por la entrevista, querida Isabel y felices fiestas a todos los lectores.

24 de diciembre de 2020



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