| Paseo matinal (Ávila, Arco de San Vicente) Fotografía de Adela Sánchez Santana |
APERITIVOS VERBALES
El pesimista es tan clarividente que anticipa el fracaso.
Utiliza argumentos que recuerdan carnavales de pólvora.
Los cementerios de coches abusan del retorcimiento
manierista.
En el trasfondo del azar dormita un orden secreto, una
simetría que pauta planteamiento, nudo y desenlace.
Los andenes ferroviarios son espacios ambiguos e
imprevisibles en los que se respira la quietud de la ausencia; nadie sabe quién
se va o quién se queda.
Los minimalistas dogmáticos tienden a confundir el haiku con
un cantar de gesta.
Hay escritores que en cada libro se definen como palabreros
aficionados.
Los que mienten consiguen interpretaciones magistrales.
La amnesia aporta tranquilidad a la respiración de los
recuerdos.
(Aforismos
de Mejores días, De la luna
libros, Mérida, 2009)