Mostrando entradas con la etiqueta Diario El Mundo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Diario El Mundo. Mostrar todas las entradas

viernes, 30 de noviembre de 2018

CONVERSACIONES DE VENTANILLA

Elogio de la paciencia
(Cualquier día en cualquier organismo público)
Diario El Mundo


CONVERSACIONES DE VENTANILLA


Tomo turno y aguardo en la cola. El reloj dormita. Tras un paréntesis secular de paciencia, acudo a la ventanilla. No hay suerte, sospecho. El responsable suspira, mira la pantalla, suspira, memoriza mis rasgos y se regaña a sí mismo con un rumor renqueante que nadie entiende.
-A ver si nos enteramos, que no tengo todo el día….A ver…Apellido…
-Morante.
-¿Cómo Morante de la Puebla?
-Como Elsa Morante…
-¿Esa también torea?
-No, escribe… Libros.
-Pero... libros libros o libros
-Disculpe, no he entendido…
- Que si escribe libros con dibujos y para los colegios o esos otros libros que cuentan historias…
- Creo que de los que cuentan historias…
- Yo no leo; me aburre, ¿usted lee?
- Si, un poco, soy escritor…
- Vaya tela... Otro que tal baila, pero libros libros, o libros…
-  Pues no sé, lo que usted prefiera; libros a secas…
-  Qué raro, debería presentarte a algún “castin” de la tele, siempre buscan gente especial.. Vamos a seguir, que no tengo todo el día…
 - Claro, claro.
 - ¿Segundo apellido?
 - Martín, solo Martín…
 - A ver si nos aclaramos, ¿Solo? ¿o Martín?
- Martin… 
- Martín, Martín, ya no hay respeto ni en los apellidos, antes la gente se llamaba Sánchez, o López, o Gómez... Y haga el favor de entregar el número de orden...
- Claro, el 87...
- ¿El 87? Pero no ve que vamos por el 78, hombre de Dios, anda que... Haga cola y espere, que de listos está el mundo lleno; menos mal que soy un vocacional del trabajo, yo, las cosas como Dios manda... El siguiente...

(Cuando la realidad es homenaje a Enrique Jardiel Poncela)





jueves, 27 de agosto de 2015

JOSEP PLA. EL CUADERNO GRIS

El cuaderno gris
Josep Pla
Ediciones destino, Barcelona

JOSEP PLA.  MENUDENCIAS
 
   Para la semana del apagón vacacional, he reservado un postre de alta gastronomía, El cuaderno gris. El diario de Josep Pla es, de lejos, el mejor de su género. Las páginas autobiográficas del escritor catalán se escribieron a los veinte años, entre 1918 y 1919. En ellas respira la geografía local del Ampurdán, un planisferio repleto de menudencias.
   Para la observación objetiva, la prosa de Pla huye del verbalismo ruidoso, tiene un aire de pautada naturalidad y convierte a sustantivos y adjetivos en amigos fraternales; con ellos, las frases adquieren gravidez y consistencia.
   Detrás de cada apunte es perceptible la fotografía sin retoques del autor. Los trazos no engañan: el talante conservador convive con la mirada crítica y la opinión misógina. Es un ideario cuestionable, pero frente a la magnitud de  la obra se convierte en quincalla anecdótica, en simple cuchicheo de vecindario. Y es inmediata la afinidad con un sujeto en vela que sobrevive a los desajustes familiares y aguanta como puede el formalismo social.
   Vuelvo a El cuaderno gris. El ejemplar que abro en la playa no es la edición de Destino que tengo en mi biblioteca. El que aquí leo, versionado al castellano con tino ejemplar porDionisio Ridruejo, cuenta con una entrada breve de Carmen Rigalt. Fue preparado para la colección Millenium con la que el periódico El Mundo  conmemoró su décimo aniversario en 1999. Me reencuentro con un título que ha hecho historia. En él lo pequeño adquiere tamaño planetario. Como escribe el autor, el acontecer es esto, aquello y lo de más allá, aunque nadie se dé por aludido.