Mostrando entradas con la etiqueta Esdrújula Ediciones Juan Gracia Armendáriz. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Esdrújula Ediciones Juan Gracia Armendáriz. Mostrar todas las entradas

jueves, 15 de marzo de 2018

JESÚS MONTIEL. NOTAS A PIE DE INSTANTE

Notas a pie de instante
Jesús Montiel
Esdrújula Ediciones
Granada, 2018



MIRAR ACTIVO


  La poesía de Jesús Montiel (Granada, 1984) protagoniza una de las estelas más reconocidas de la generación digital. Así lo constatan los reconocimientos que jalonan su vinculación con la escritura. En 2011 ganó el Premio Nacional de Poesía Universidad Complutense con la amanecida integrada en el libro Placer adámico. Al año siguiente consigue con Díptico otoñal el Leopoldo de Luis, en 2013 recibe el Alegría por Insectorio, que integra su voz en el catálogo de Rialp, y en 2016 será el Premio Hiperión el que subraye su salida Memoria del pájaro. Son estaciones caracterizadas por una interpretación personal del taller formal y del tejido emotivo del poema; aportan signos a un espacio creador bifurcado por la traducción, el relato y la prosa miscelánea de Notas a pie de instante.
   Antes de abordar Notas a pie de instante es necesario reflexionar sobre el gusto impulsivo de la escritura por interpretar las construcciones cotidianas que el paisaje cambiante de la realidad oferta a nuestras emociones y pensamientos. Los textos se convierten en puntos de cruce entre ambos, aspiran a detectar la simbología cobijada en lo fugaz o se hacen voz de aquellos interrogantes que rescata la experiencia existencial.
   El nuevo título de Jesús Montiel reivindica la retina individual subjetiva, dispuesta a explorar el entorno que envuelve y asedia. Enfoca repliegues personales cuyos trazos se diluyen entre contraluces. Contiene un pórtico de Juan Gracia Armendáriz que aloja una meditada lección. Define el trazo escritural como “una invitación al asombro. Esa predisposición del ánimo que Platón situaba en el paso que precede al conocimiento”. Es un enunciado popular porque aparece al comienzo de la Metafísica de Aristóteles. Define el impuso que saca al pensamiento de la quietud para transitar por la geografía de lo real a la luz de la razón natural.
   El mirar activo de Jesús Montiel recurre a una estrategia formal difusa. Cuando un escritor toma la palabra es instintiva la catalogación genérica para abordar su lectura. La poesía requiere meditación y tiempo, aguzar el oído al ritmo y a la respiración de los versos; el aforismo restalla, es un relámpago de hiere la pupila; la prosa narrativa permite el paso tranquilo del avance argumental. Notas a pie de instante arranca como un dietario impresionista. Recurre al recuerdo para abordar lejanas secuencias vitales y su cristalización en el tiempo. Pero de inmediato establece una convivencia con la concisión aforística y la idea lírica juanramoniana: “Las primeras ramas que trepé fueron los brazos de mi madre”.
  La frase “El pasado vaga perdido por la ciudad del presente, sin saber que ya ha sucedido”, retorna al camino natural de lo autobiográfico. Existir concita alrededor elementos interiores y exteriores. Los primeros zarandean el verbo evocativo, hacen del tránsito un retorno en el que se gestan las raíces del ahora. Los elementos externos establecen con el cronista una relación afectiva o circunstancial que formula un diálogo abierto. La escritura muda en escaparate y coartada: “No para escaparme con la realidad: escribir para que la realidad no se me escape”.
   Quien soporta la clemencia del tiempo se ve a sí mismo asomado a la ventana de la escritura, busca entender que el devenir es un concepto relativo y cierra los ojos para descubrir donde se enlazan el pasado y el hoy. Después caligrafía con perseverancia algún fragmento, con el lenguaje evocador de los que tratan de mirar esos puntos que guardan en silencio más preguntas.