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jueves, 1 de agosto de 2019

HILOS DE ESPUMA

Alboroto
fotografía
 de
Adela Sánchez Santana


AFORISMOS CON HILOS DE ESPUMA

Para María del Pilar Gorricho, 
afecto siempre que no borra el mar

Cuando conciliaba el sueño, permanecía insomne su inteligencia práctica.

El fulgor del adjetivo ciega el poema.

Activos habitantes de la ciénaga, los ajetreos del odio nunca cierran jornada laboral.

Refrenda la última resistencia de un castillo de arena frente al mar: persevera en la nada.

El verano y esos desnudos que eligen mis ojos para decirse.

En el aforismo grava suelta, que presiona los pies de quien camina.

Todos admiraban la solidez y el peso de sus opiniones. Él asentía, mientras ocultaba su petrificado cerebro.

Hay inteligencias livianas, casi invisibles. Buscan su imagen en el espejo de la prepotencia para no desaparecer entre la neblina.

 Sus racionamientos cumplen milenios. Usan el lenguaje de las piedras, un abecedario tectónico.

Quien quema el bosque sugiere ahora plantar arbustos sobre el tizne.

Soy el mismo, aunque la edad  borra senderos al deseo. Seca las sábanas.

(Aforismos publicados en la revista FÁBULA, n 1, Logroño, 2018)




jueves, 23 de agosto de 2018

EQUILIBRIO INESTABLE

Calmar el vuelo
Archivo general de internet



EQUILIBRIO INESTABLE


Para María del Pilar Gorricho

Hay sueños que emplean materiales constructivos con aluminosis.


Alentaba una genética ingobernable; tenía una cabeza con ideas. 


Hizo del yo una zona de frontera. Al otro lado estaba el mundo y parecía una región oscura, lejana, discordante.


A veces la pereza cambia de posición: baja los párpados.


Para el extravío también hay brújula: hay que saber perderse.


La soledad requiere palabras sedentarias y un poco de sol sobre los hombros.