Mostrando entradas con la etiqueta Francisco Peralto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Francisco Peralto. Mostrar todas las entradas

viernes, 18 de marzo de 2016

ELOGÍO DEL HAIKU

El mar, un haiku en compañía

 ELOGIO DEL HAIKU

  Debo mis primeras lecturas de haikus al poeta lucentino Manuel Lara Cantizani. Con él aprendí a caminar por esta forma poética, de aparente sencillez y severa pauta métrica, cuyo origen se remonta hacia el siglo XVI, aunque es previsible que existieran precedentes en el cauce oral de la literatura japonesa. Con Fernando Rodríguez Izquierdo, el estudioso más perseverante, fui sondeando la contingencia temporal de la estrofa y su evolución en las voces mayores de Matsuo Bashoo, Yosa Busson e Issa Kobayhashi. Otro poeta, Josep Maria Rodríguez escribió una afectuosa misiva para pedirme algunos haikus de mi autoría para una antología de contemporáneos; no pude corresponder a su empeño, pero su petición soliviantó mi taller de escritura y un par de años después el editor Francisco Peralto me dejó en las manos Nubes, una compilación de haikus.
  El blog ha reanimado mi práctica del esquema versal y a la vez he ido acumulando lecturas, estudios ensayísticos y antologías, porque es conocida la copiosa lluvia que han dejado las últimas hornadas. Mi inclinación afectiva hacia esta forma lírica se cimenta en su brevedad, en su pupila abierta para cobijar argumentos, mucho más allá de su supuesta condición de lírica estacional, y en la carencia de artificio retórico por el chispazo inmediato.
  Así que es previsible que este elogio no sea más que un síntoma temprano de otro libro de haikus. Esperemos.



jueves, 9 de julio de 2015

PAISAJES DEL HAIKU

Sierra de Gredos
Fotografía de Adela Sánchez Santana

PAISAJES DEL HAIKU

   Debo mis primeros estudios del haiku al poeta lucentino Manuel Lara Cantizani. Con él aprendí a mirar los paisajes de esta forma poética de aparente sencillez y severa pauta métrica, cuyo origen se remonta hacia el siglo XVI, aunque es previsible que existieran precedentes en el cauce oral de la literatura japonesa. Con Fernando Rodríguez Izquierdo, el investigador más perseverante, fui sondeando la contingencia temporal de la estrofa y su evolución en las voces mayores, Matsuo Bashoo, Yosa Busson e Issa Kobayhashi. Otro poeta, Josep Maria Rodríguez me escribió una afectuosa misiva para pedirme algunos haikus de mi autoría para una antología de contemporáneos; no puede corresponder a su empeño por falta de material de calidad en aquel momento, pero su petición soliviantó mi taller de escritura y un par de años después el editor Francisco Peralto en su imprenta malagueña, me dejó en las manos Nubes, una compilación de cincuenta haikus.
  Este blog, “Puentes de papel”, activo desde el treinta de diciembre de 2010, ha reanimado mi práctica del esquema versal, a la vez que ido acumulando lecturas clásicas y de contemporáneos, estudios ensayísticos y antologías de la fértil cosecha de haikus producida por  las últimas hornadas.
   Mi inclinación afectiva hacia esta forma lírica se debe a varias razones que resumo de inmediato: la brevedad que asegura una intensidad gozosa, una pupila abierta para cobijar argumentos, mucho más allá de la supuesta condición de lírica estacional; la discreta carencia de artificio retórico y, por último, la condición de cruce entre intuición y pensamiento.
  Así que es previsible que estas líneas que elogian el haiku no sean más que un síntoma temprano de otro libro. Esperemos.


domingo, 1 de diciembre de 2013

ELOGIO DEL EDITOR.

El libro no existe hasta que un editor confía en su calidad y lo transforma en producto cultural. Hasta ese momento, no era sino la esperanzada labor en el tiempo de un escritor, un puñado de folios que duerme en el cajón esperando la aurora de la imprenta. Así que hoy, domingo de sol frío y calma municipal, me corresponde hacer el elogio del editor como máximo responsable de la presencia social de cada género. Su papel es bien conocido por todos los que escribimos. Yo además soy un afortunado: mantengo con mis editores una entrañable relación personal. No hay contrato más ecuánime y valioso que la amistad. Mis editores son mis amigos:
 
Con Javier Sánchez Menéndez
Ediciones de la Isla de Siltolá, Sevilla

Con Josune García López
Cátedra, Letras Hispánicas, Madrid
 
No pueden faltar en estas líneas Luis Felipe Comendador, editor de Reencuentros, en Lf ediciones, Marino González Montero, editor de Mejores días, en De la Luna libros y Francisco Peralto, editor de Corona del Sur, que puso en las estanterías Nubes, mi cuaderno de haikus. Un abrazo grande. Seguimos cerca. Seguimos.