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| Versos-versus-virus (Antología poética digital) Edición de Pablo Blanco Cubierta e ilustraciones de Mai Hidalgo Maquetación de Alba Izquierdo Valencia, 2020 |
PALABRAS FRENTE A LA NOCHE
Un mínimo introito del coordinado de esta antología resulta la textura esencial de la palabra poética
como un viaje de conocimiento y diálogo
con el otro. Las palabras abrazan. Tienden la mano. Visten al pensamiento. Y ese es el valor singular
de esta selección poemática que llega a la oscurecida habitación del presente
como una amanecida.
Cuarenta y siete voces de dos generaciones en activo y distintos
entornos geográficos aportan una escueta biografía personal y un único poema
que busca las coordenadas causales del verso para que refrenden su dimensión habitable en un momento histórico proclive al ensimismamiento y
con una sensibilidad cercana al desajuste emocional.
Así se van sumando teselas personales para componer un espacio
sentimental común, que se hace sosiego y riqueza cognitiva. Son los poemas los
que deben ofrecer el verdadero rostro de la aurora. La escritura no es sino el
reflejo de la conciencia que solo se remansa en su senda por la presencia de
las ilustraciones oníricas y coloristas de Mai Hidalgo..
Se me disculpara si no escribo la amplia redacción de participantes y
solo resalto, por su cercanía afectiva y por la calidad de su aportación
algunos nombres como Pilar Blanco Díaz, Blas Muñoz Pizarro, Ángela Serna, Pilar
Verdú, Teresa Garbí, Víktor Gómez o José Antonio Olmedo López Amor.
También perduran tras la lectura por la
mutación expresiva los aforismos de la esperanza de Roger Swanzy y la
invitación al haiku estacional de Gregorio Muelas Bermúdez. Pero el listado de
buenos poemas es mucho más amplio. Se puede resaltar una tendencia natural al
poema corto y al uso de una dicción comunicativa que aborda el entorno como
campo perceptivo. La mirada del hablante lírico despierta para trascender la epidermis de
la realidad.
La pandemia ha convulsionado la rutina diaria y nos ha sometido a un
confinamiento inquieto que abre laberintos y preguntas en el campo introspectivo
de la poesía y en el ánimo crepuscular. Afuera sobrevuela una innegable
tristeza. Pero la poesía abre los ojos y las manos para hacerse fuente de
renovación e impulso, razón de ser. El verso permite preservar la inocencia;
percibir el entorno con los ojos claros del asombro.
JOSÉ LUIS MORANTE
