Aforismos de agosto:
En
el temblor del agua, el temblor de mi piel en la primera zambullida del
sábado, cuando los otros duermen y el mar se despereza.
El
verano destensa contiendas generacionales. Mi hija dice que el mar y yo nos
parecemos porque los dos nos picamos en cualquier momento. Después sonríe y me perdona la vida:
“también os parecéis en el fondo transparente”
En
las olas no ceja ese empeño de demolición progresiva.
Entre
la espuma y el agua, efectos de simetría de un teclado líquido.
Orilla.
Lugar límite. Dos mundos juntos y distintos que mantienen su identidad.
Palos,
cubos, rastrillos, arena removida. Cerca del mar se percibe con fuerza que el
futuro son los niños. A su alrededor el coro mudo de los adultos.
Sigo
al margen del calendario, en un tiempo en el que no se necesitan respuestas.
Agosto
en mis ojos, pasivos consumidores de marinas.
PD.- Irene y Javier Cabañero me prestaron la foto de uno de sus viajes. Me pareció llena de sugerencias. No sé quién fue el fotógrafo.
Mientras tenía el bolígrafo dispuesto para estas anotaciones, descansaba a mi lado una lectora ensimismada con EL MAPA DEL CIELO, la novela de Félix J. Palma. Mostraba un interés tan fuerte que cada tarde se quedaba sola, con el libro en la mano, en la línea de playa.
Al regreso, abría alguna página de Remy de Gourmont. Días en los que me siento extrañamente feliz.
