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jueves, 16 de octubre de 2025

UNA CELEBRACIÓN EN COMPAÑÍA

Brindis en compañía


INVITO AL BRINDIS…
 
 
 
A Miguel de Cervantes,
por su mala memoria topográfica.
En sus pasos perdidos nunca tuvieron sitio los detalles.
 
A Max Brod,
que salvó de la quema los manuscritos de Kafka,
aquel funcionario obsesionado con la mutación de los insectos.
 
 
A Robert Musil,
que convirtió en protagonista
el bloqueo vital de un hombre sin atributos.
 
A Malcolm Lowry,
quien compartió con la larga estela de náufragos de la taberna
confidencia y silencio;
y su contradictorio deambular entre el paraíso y el infierno.
 
A Louis Ferdinand Céline
porque toda su literatura parece cortada de perfil,
resentida y bronca,
y fuera preciso golpear su hombro con una palmada
de apresuramiento
para que aliente una hoguera interminable
con todas sus ideas.

A  Oscar Wilde
porque adivinó que en el arte no existe la verdad universal.
Una verdad es solo un reflejo de la verdad contraria, que también es verdad.

A Jorge Luis Borges,
por concebir la literatura
como una gran despensa donde se aprovisiona lo inesperado,
la conciencia inconformista,
aquella que jamás explorará una rosa bajo el microscopio.

                                                 (Brindis a solas)








 

jueves, 20 de febrero de 2025

OSCAR WILDE. PERFIL DEL GENIO

Oscar Wilde
(Dublín, 1854-París, 1900)

PERFIL DE UN GENIO 

 Siempre que escucho el sustantivo "genio" pienso de inmediato en Oscar Wilde, aunque recuerde su obra de modo difuso y fragmentario, con mucha menos nitidez que las sobrecogedoras incidencias biográficas que convirtieron al escritor en víctima de la intolerancia, la oscuridad mental, el desprecio social y la hipocresía.
   Oscar Wilde personifica una contundente paradoja: la derrota total y el espejo roto de la biografía como necesario umbral de la victoria contra el tiempo. El irlandés moldeó una inteligencia subversiva, inclinada de continuo a la confrontación con el poder establecido. Su personalidad delinea al esteta total que quiso convertir su vida en arquetipo de belleza, al margen de convenciones sociales, empeñado en vivir una existencia discorde, de placer y ludismo. Fue un temperamento transgresor que asumió para si la inevitable presencia del fatum, el aliento mortal de un destino crepuscular y decadente que implicó la ruptura total con el entorno y la soledad más absoluta en el útimo viaje hacia la nada.

(Anotaciones del diario))



viernes, 1 de noviembre de 2024

EL MITO DE DON JUAN

Días en la Rioja
Fotografía
de
Adela Sánchez Santana

DON JUAN
 
                        La vida imita al arte
 
                             OSCAR WILDE
 
 
Un día la pasión no es más que un resto,
una filosa esquirla
que la tarde enmohece.
La realidad futura se convierte
en solar insalubre;
un mercadillo antiguo
por donde trapichean los recuerdos.
 
Cuando no queda nada,
respirar es un modo
de esparcir la ceniza y los escombros.
  
El reguero biológico malvive en su estiaje;
se cansa y aborrece
la pálida sentencia.
Qué inútil el vigor de tanto sueño;
llegó a tiempo el eclipse.
Aquí la vida desconoce al arte.

    (Del libro Nadar en seco, 2022)
 


viernes, 5 de abril de 2024

BUSCAR SITIO A UN LIBRO

Habitar el caos
Rivas Vaciamadrid, abril, 2024

 

BUSCAR SITIO A UN LIBRO

 

Nada se sabe, todo se imagina

 

FERNANDO PESSOA

 

   Este tiempo digital ha emplazado en sitio visible a la necesidad de valores que buscan un lugar propio. Hay que reivindicar cada vez más fuerte, sin quiebras ni estridencias, que hay una abrumadora crisis moral que afecta a todos los estamentos sociales. Se percibe a diario en la estridencia alborotada de los medios y en la disolución de los referentes políticos y sociales. Una sociedad sin valores es un organismo al que le han extirpado su arteria principal; la crónica de una muerte anunciada.

    Íntima cartografía del sujeto verbal y sus desplegadas conexiones con el entorno. Se acumulan los libros en estantes provisionales, cajas, maletas, mesas de trabajo y se agrieta la discusión perpetua: hay que seleccionar libros y desprenderse de los que desbordan las habitaciones. Pero ¿qué libros sobran? 

  Los etiquetados imprevistos en el muro, hechos casi siempre con la mejor voluntad, no pocas veces me crean un problema: si he pasado una sema haciendo una reseña y anuncio en el Facebook la nueva entrada del blog, no hay sitio para promocionar mis propios poemas, los éxitos literarios de desconocidos o los eventos digitales del día; así que borro la etiqueta y sé que borro también un poco de la amistad del otro. Pero la razón es meridiana y es bueno que el otro también perciba claridad y amanecida; el despertar en un libro leído por intensa dedicación.

  La caligrafía insomne de su mensaje me recordó: “no tengo aspiraciones trascendentes. Solo quiero ser feliz”.

  Cuando viajamos y veo algún puesto de libros o alguna librería de viejo suelo comprar un puñado de títulos que ya tengo. Ella me mira con sempiterno gesto de fastidio y me pregunta: "César Vallejo, Oscar Wilde, Raymond Carver... ¿Por qué compras libros que ya están en casa?". Nunca sé qué decir; yo también me lo pregunto con frecuencia. No sé, acaso porque ese gesto crea el espejismo de que la biblioteca personal no me abandona y se desplaza conmigo en cada viaje

 (Apuntes del diario)

 


viernes, 2 de abril de 2021

CONVERSACIÓN A SOLAS


 

UNA CONVERSACIÓN A SOLAS

Me gusta hablarle a la pared,
 es el único oyente que jamás me contradice

OSCAR WILDE 
 
Soso, serio y formal; el lema del candidato socialista a la Comunidad Autónoma de Madrid, más que una apelación al voto, parece la pudorosa solicitud de un seminarista de ejercicios espirituales o el catálogo abreviado de humildad, pacifismo y trabajo de un pretendiente amish.

Nada sé del personaje mediático del momento y de esa venta de visceralidad afectiva que alienta a diario la cadena televisiva más solicitada del país. Pero el acoso sexual, los malos tratos y la violencia de género son actitudes tan repulsivas que, más que primeros planos visuales y fárragos verbales de tertulia alcohólica, merecen juicios rápidos, condenas efectivas e inmediatas y alejamientos ecuatoriales del salvaje de turno.

Vuelvo a la escritura de Anne Carson y tampoco esta vez fue un encuentro sedentario. Muchos significados quedan fuera de alcance. Están llenos de puntos ciegos, pero mis interpretaciones fallidas no me dejan la sensación de fracaso. Es un material sin género, duro, obsesivo, singular, que rechaza el ojo frío de la disección. Hay que leer sin más, contemplar un trompo que gira.
 
La esperanza de entender también afecta al pie quebrado de lo diario, cuyos componentes nunca resuelven la contradicción, esa simultaneidad de amargo y dulce, de sensaciones de frío y de la color que pueblan el mapa de las emociones.
 
Buena parte de los aforismos que leo últimamente son pálidas virutas de taller, frases sueltas que fuera del contexto adquieren un sentido difuso. Aunque de cuando en cuando salte el destello capaz de iluminar un pensamiento.
 
Los afectos de mi nieto Asier llenan la casa a diario; son esos sonidos claros de la ternura que se abren a la realidad o dan voz a los sueños. Con ellos, oigo secreta música, una partitura de felicidad en los hilos del tiempo.
 
(Apuntes del diario)