domingo, 7 de mayo de 2017

BAJO LOS ÁRBOLES DEL TIEMPO

Bajo los árboles del tiempo
Dehesa del Boyar (Madrid)
Fotografía de
Javier Cabañero

IDENTIDAD

No sé nada de ti, pero me absorbe
ese juego inocente de modelar tu ser.
Transmigro cualidades y actitudes,
deposito palabras
que te definen cuando las pronuncias,
condesciendo con algunas manías;
respeto los precintos
que deciden el paso a tus zonas ocultas;
te dejo los sentidos en alerta.
hago y deshago en ti.
Me siento un dios menor
que en esta creación cobra sentido.
Es urgente que tú pongas el soplo.

           (De La noche en blanco, Barcelona, 2006)


sábado, 6 de mayo de 2017

MODAS Y ESCAPARATES

Moda de temporada
Yolatta escaparates (Isabel Arbeola)

MODAS LITERARIAS

   Piensan que escribir haikus y aforismos es un imperativo de moda literaria, un asunto de época que permite acumular saldos con un vocabulario económico. Ya se sabe que proclamar estupideces es un oficio atemporal. Hay que tomar distancias, dejar que otros levanten las actas del coloquio, y afrontar la práctica del haiku y del aforismo con el despego del buen hábito. No hay otros compromisos que los dictados a media voz por la inteligencia: el uso necesario de la palabra justa y la voluntad propia. Sin más; uno ya no está para montar escaparates o disimular bostezos ante dogmáticos y trascendentes.





viernes, 5 de mayo de 2017

CRÁTERA, nº 0 (Revista de crítica y poesía contemporánea)

Crátera, nº 0
(revista de crítica y poesía contemporánea)
Dirección:
Gregorio Muelas Bermúdez
José Antonio Olmedo López-Amor
Jorge Ortiz Robla
Edita
Asociación Literaria CR Tarroja
Colabora AYUNTAMIENTO DE CATARROJA ( VALENCIA)

AMANECIDA

   Debut literario de Crátera, una revista de formato tradicional cuya dirección comparten Gregorio Muelas Bermúdez, José Antonio Olmedo López-Amor y Jorge Ortiz Robla. La publicación tiene prevista una periodicidad trimestral y busca hueco para un amplio número de estrategias creadoras: poesía, traducción, entrevista, ensayos breves y críticas. En suma, un escaparate con sendas abiertas y complementarias que se irán ampliando en próximas entregas con páginas dedicadas al aforismo.
   En el sumario, poemas inéditos de Jaime Siles, Ángel Guinda, Andrés García Cerdán, Ben Clark y Ana Gorría, entre otros colaboradores. Hay una sección específica para la innegable aclimatación del haiku como estrofa de cultivo frecuente, con notables ejemplos de Susana Benet, Ricardo Virtanen y Gorka Arellano. En un tiempo global donde conviven tradiciones expuestas a intercambios culturales mutuos, forman parte del sumario de este primer número acercamientos a nuestro idioma de los trabajos de Robert Rozhdestvensky, Mircea Petean, Eugenio Montale e Hilde Domín.
  La entrevista de Jorge Ortiz Robla tiene como protagonista al poeta y editor Marcus Versus (heterónimo de Marcos Almendros), impulsor del sello editorial “Ya lo dijo Casimiro Parker”, junto a María Sotomayor, reciente ganadora del premio de poesía Joven Pablo García Baena. La extrema sequedad de las respuestas convierte la entrevista en un escueto cuestionario circunstancial.
   Otro aporte inusual en estas páginas es la convivencia entre la poesía convencional y el formalismo experimental. Se publican muestras visuales de Atilano Sevillano y Rafael Marín.
  Justo Serna se acerca a la mirada aforística de Juan Ramón Jiménez y a la selección que hiciese en su día Andrés Trapiello de la abrumadora cosecha del poeta de Moguer sobre un género que ha encontrado en las últimas décadas un despliegue insólito, acaso por su docilidad al ajustarse a las características del entorno digital. 
  El subtítulo de Crátera es revista de crítica y poesía contemporánea. la expresión incide en la importancia que sus directores conceden a las reseñas como fuentes precisas de indagación en el escaparate de novedades. Y en este apartado están las firmas de Álvaro Valverde, Carlos Alcorta, David Acebes Sampedro, José Ángel García Caballero, José Antonio Olmedo López-Amor.
  Decía Virginia Wolf que “leer es como abrir la puerta de nuestra casa a una horda de rebeldes que irrumpen en tropel atacando por once lugares a la vez”. Es un párrafo que simplifica bien el carácter de avanzadilla que protagonizan las buenas revistas literarias y su afán expansivo para dar fe de un momento creador. Así que solo queda aplaudir el inicio de Crátera y desear a sus impulsores una feliz travesía.  

  

jueves, 4 de mayo de 2017

AFECTOS DISCONTINUOS

En ruta

AFECTOS DISCONTINUOS

Para Rosario Troncoso, por su amistad

Esas amistades que vagan con la mirada perdida, como si hubiesen extraviado las vivencias comunes.


Lo constato; soy un desertor de casi todo. Salvo de ti.


Viste un rencor anticuado, de talla grande y con lamparones.


Suelo llenar folios de garabateos pragmáticos, pero con una voluntad de gallina clueca.

Con incesante continuidad el renacuajo boquea. Tiene la pretensión natural de sorber la laguna dentro de sí.

(Aforismos inéditos)


miércoles, 3 de mayo de 2017

PABLO DEL ÁGUILA. POESÍA COMPLETA

De soledad, amor, silencio y muerte
Poesía reunida 1964-1968
Pablo del Águila
Edición y estudio de
Jairo García Jaramillo
Bartleby Editores,
 Madrid, 2017

UN POETA SECRETO


   Los encuadres generacionales son austeros, solo dejan sitio  a  una reducida nómina de creadores. Quedan fuera de plano  los supuestos figurantes, aquellas sombras de perfil  difuso que pasan inadvertidas y discretas. Algo así  ha sucedido con el poeta Pablo del Águila (1946-1968) cuya desaparición en plena juventud condenó al silencio a su material creador. La puesta al día del itinerario biográfico por Jairo García Jaramillo, tras exhaustivo trabajo de documentación en sus archivos personales, en las páginas culturales de la época, y la edición de su poesía completa en Bartleby Editores repara la oquedad y ajusta con acierto el periplo creador.
   Granada en el tardofranquismo fue una ciudad convulsa y con un vitalismo ideológico de primera línea; así lo constatan las voces de protagonistas de aquel tiempo que han descrito el ambiente revuelto y los animados entornos de oposición al régimen. Hallamos Reflejos testimoniales en los diarios de Javier Egea, en las reflexiones críticas sobre revistas literarias de Fanny Rubio, en los recuerdos de Carmelo Sánchez Muros, Juan de Loxa y en la  ensayística del profesor Juan Carlos Rodríguez; también por los testimonios de Carlos Cano y Joaquín Sabina. Son nombres de coetáneos que sirven para ubicar la precocidad literaria de Pablo del Águila. Tuvo una compleja personalidad reflejada en el cristal de los ambientes universitarios y en su lista de amigos como Félix Grande, o Fernando Quiñones que confiaron desde el principio en el talento literario del escritor inédito.
  Pablo del Águila no publicó en vida, en 1973 Juan de Loxa impulsó la edición de Desde estas altas rocas innombrables pudiera verse el mar, un grupo de once poemas con autonomía de libro cerrado, y el Ayuntamiento de Granada, con prólogo de Justo Navarro y epílogo de Carmelo Sánchez Muros, acogió en la colección Silene el corpus Poesía reunida (1964-1968). Esta edición reordena materiales y añade algunos inéditos, así que ha sido necesaria una revisión a fondo de sus materiales para estructurar un trayecto que ahora queda conformado por las siguientes entregas: Primeros poemas, Pequeños poemas de soledad, amor, silencio y muerte, Resonando en la tierra, Poemas de Madrid y Desde estas altas rocas innombrables pudiera verse el mar. Son conjuntos poemáticos que comparten una argumentación basada en el coloquialismo intimista, una reiterada preocupación existencial, en ocasiones revestida de ironía, y un compromiso claro con la denuncia de un tiempo sombrío que postuló un dirigismo ideológico y cercenó libertades.
   Ya en los textos más tempranos se percibe un afán de enlazar realidad y discurso textual; el hablante lírico asume los contornos del ser presencial y hace de la su biografía una carta de recorrido en la que suelen ser puntos de llegada la soledad, el  fluir y la muerte. Así que el aserto que da título a esta obra reunida se ciñe con íntima precisión a la naturaleza semántica de los versos.
  Los enlaces más próximos a este ideario estético son los que emanan de la poesía humanista y confesional de Blas de Otero, Gabriel Celaya y José Hierro, también son evidentes las deudas con el humanismo desapacible de César Vallejo. Pero el verso de Pablo del Águila suena a sí mismo, porque hace de su voz una senda despojada, de concisa dicción, con escaso aporte metafórico. Busca el enunciado de un realismo subjetivo que alcanzaría su máximo desarrollo a comienzo de los años ochenta, cuando emerge “la otra sentimentalidad”, un grupo literario del que podría considerarse un precursor, como señala con su inteligente escritura Juan Carlos Rodríguez.
   La poesía de Pablo del Águila expande la sensación del mensaje en una botella arrojada al mar. Deja en el ánimo los trazos de una esperanza incierta porque se siente barro. Sus versos afloran con la hondura de la elegía y con el íntimo rumor de quien se sabe el secreto final: somos polvo; la primavera pasa.  El yo es un extraño que camina para habitar la noche.


domingo, 30 de abril de 2017

MAREJADILLA MATINAL

Miradas



MAREJADILLA MATINAL
 
Cada náufrago reclama para sí la madera raída.

Alguien escribe. Soy parte de la trama. Un personaje episódico.

Estoy aquí, creo, aunque desconozco la ubicación exacta del aquí.

Los aforismos marcan la piel del agua, como la huella frágil de una verdad.

Para la confidencia íntima, personal, directa, un tono de voz sobrio alejado del aspaviento.

Percibo contornos con la precisión ambigua del miope.

Cada día el desconcierto, la indagación sobre una realidad cambiante y fragmentaria.

Con los años el escepticismo muda en benevolencia.

Sucede que regresas cada vez que te nombro.

No sé apaciguar mi obsesión por relojes y calendarios.

En la íntima discordia entre el yo y la nada, tomo partido.

Un nombre propio que acumula letras en minúscula. Nadie, en suma.

Mientras busco, dejo abierta la puerta para el regreso.

                    (Del libro Motivos personales, La Isla de Siltolá, Sevilla, 2015)
 
 

 

 

 

sábado, 29 de abril de 2017

RETRATO DE UN EXTRAÑO

Extrañeza
Fotografía de
Adela Sánchez Santana
Bahamas, 2013


OQUEDAD


Sumergido en la noche,
oigo un cercano levitar de pájaros
que despeja el insomnio y te recobra.
Encuentro en tu pupila la extrañeza
de quien vive en un páramo
que ráfagas de olvido desarbolan.
Acumulo y arrojo
ribetes de amargura
a prudente distancia.
En el rigor maltrecho de la sombra,
te clarea la luz, te da pujanza
para que tomes posesión del día.
Para ti la mañana.
Para mí llega el sueño.
Exploro su oquedad. Cierro los ojos.

   (De La noche en blanco, 2006)