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martes, 25 de abril de 2023

AGENDA CULTURAL: TRANSICIONES


 

TRANSICIONES

 

  Fiebre alta en la agenda cultural de Madrid. Continúan en muchos pueblos y barrios de la capital las actividades en torno al libro y arranca el Festival (Im) Prescindibles del Ayuntamiento de Moralzarzal, coordinado por Álvaro Hernando. Pleno disfrute que deja disyuntivas complejas: hoy, martes 25, a la misma hora, recital femenino en la biblioteca Mario Vargas Llosa y presentación de la revista Turia en la Residencia de Estudiantes.

  La máxima autoridad del Gobierno de Aragón, Javier Lambán, ha entregado el Premio Aragón a la revista  Turia con el que se reconocen las cuatro décadas de compromiso cultural con la literatura en todas sus manifestaciones. El escritor y periodista Raúl Carlos Maícas ha recibido el Premio Aragón 2023 en representación de la revista, como responsable de un proyecto que nació en Teruel "con clara vocación universal”. 

  En el Retiro caminamos sin prisa, sustituyendo al pensador por el paseante para percibir la superficie sosegada del lago, la quietud de una estatua con vida, el violín que suena con el abrazo ronco del cello. Instantes. Transiciones del ánimo, todavía feliz por el magno reconocimiento a la escritura del poeta Rafael Cadenas.

   A diario mantengo el cívico disfraz de la esperanza. Han sido meses de mucho trabajo y este mes, donde el libro es elemento esencial, dejará sitio a entregas personales y a indagaciones en otros autores. Una excelente cosecha que merece celebración amistosa con los amigos. Cada libro no es más que una actitud de asombro frente a lo contingente.

   Permanecen los garabatos del encuentro.

   Si ves un resplandor descarta el endiosamiento. Una vela no es una estrella.

  Signos de alegría frente al ordenador. Tras días en casa, vencido y desarmado por la neurótica saturación de lo doméstico, otra vez la buhardilla adquiere su apariencia natural. Ya están los compromisos literarios en buena dirección, he colocado estantes para nuevos libros y regalaré las entregas que han envejecido mal y que ahora me miran con ojos de extrañeza. Cuando un libro no es semilla no es nada.


(Apuntes del diario)

 

 

 

viernes, 25 de marzo de 2022

RASTROS EN EL CAMINO y CARENCIAS FÍSICAS

Turia, nº 141-142
Director: Raúl Carlos Maícas
Instituto de Estudios Turolenses
Diputación de Teruel

 

RASTROS EN EL CAMINO Y CARENCIAS FÍSICAS
 
Haber nacido me arruinó la salud
 
CLARICE LISPECTOR
 
  Mi ausencia de sentido del humor se incrementa cuando aparecen algunas carencias físicas como la otitis; la pérdida auditiva transforma voces y ecos en veces y ocas, una alternativa verbal que no oculta la magia del relato.
 
  Hay sueños que estremecen por su voluntad de personalizarse en un cuerpo concreto. Nacen desde la urgencia y recorren la distancia con el paso eficaz de quien no teme ni la humedad ni la nieve. Cuando era joven soñaba mucho. Ahora también. Los sueños son pórticos que alargan la casa de la realidad y añaden nuevas ventanas a la casa del tiempo 
 
  Cuando discuto conmigo, me cuesta refutar mis argumentaciones.

   Acudo a la presentación de la revista Turia en el Instituto Cervantes de Madrid. Sala llena y excelente ambiente para disfrutar de un monográfico que contiene un extenso cartapacio sobre la obra plural de Vicente Molina Foix. Brillantes en sus intervenciones el director de la revista Raúl Carlos Maícas y Merche Gutiérrez, coordinadora de esta monografía. Y menos expansivo y locuaz Vicente  Molina Foix, quien centra su intervención en los epistolarios, un rastro casi ausente del camino literario, que cobró en su día una enorme importancia. Qué añoranza, esas cartas escritas a mano, que dejaban entre sus líneas esquejes vivos del yo interior. 
 
  La salud ignora su naturaleza de paréntesis; es un funambulista sobre un cable sin red.

 Mucha lástima por los que padecen bulimia editorial; causan un sobrepeso en su escritura que indigesta la complicidad lectora.

  Listas incompletas que crean en quien las lee una sensación incómoda, casi de rechazo y agresión. Así, los agradecimientos al final del libro dejan fuera a algunas identidades que suponían una mayor cercanía afectiva; y al leer su ausencia se quedan levitando en un purgatorio de resentimiento. Mucho más zafio todavía es citar en la revista literaria colaboraciones inadvertidas y dejar fuera artículos centrales, columnas literarias que sostienen la publicación. Pero, ya se sabe, el activismo de la indigencia mental siempre es alto y asegura una permanente invitación al absurdo.

  No estaré en el I Congreso Nacional de Aforismo, aunque había sido invitado. Un viaje familiar coincide con las fechas programadas y me deja fuera de las intervenciones en directo. Lo siento de veras por los organizadores, que habían confiado en mí, y por mi propio compromiso con el aforismo, que es manifiesto y riguroso desde hace décadas.
 
(Apuntes para el diario)




jueves, 7 de mayo de 2020

Revista cultural TURIA (Especial ROBERT WALSER)

Turia (revista cultural)
Nº 133-134, marzo mayo 2020
Fundador y director: RAÚL CARLOS MAÍCAS
Edita: Instituto de Estudios Turolenses
Diputación provincial de Teruel
ieturolenses@dpteruel.es


PRIMAVERA CON TINTA FRESCA  

   Como una amanecida, llega en este tiempo de soledad ensimismada un número doble de la revista cultural Turia, siempre un compendio de excelentes propuestas literarias. Abre la entrega un artículo del profesor José Carlos Mainer reivindicando la vigencia de Benito Pérez Galdós, ya definitivamente lejos del purgatorio silencioso de ser un escritor secundario y garbancero. Yolanda Morató sondea los éxitos literarios y académicos de Siri Hustvedt (Minnesota, 1955), creadora plural que ha cultivado la ficción, el ensayo, la investigación científica y la poesía, con una sorprendente aceptación crítica de sus temas nucleares en torno a la identidad femenina, el arte y la reinvención de la memoria como espacio en permanente construcción.
  Abre el taller en prosa la extraordinaria Amélie Nothomb, que anticipa un fragmento del libro de próxima aparición Los nombres epicenos, traducido por Sergi Pàmies. Y completan la sección relatos de Vicente Molina Foix, Patricio Pron, Juan Carlos Méndez Guédez y  Pilar Adón o los fragmentos de nuevas novelas de Patricia Esteban Erlés y Francisco López Serrano.
   Los poemas enjaulados de Mahnaz Parakan son una voz a la conciencia. Recuerdan el doloroso  periplo biográfico de la poeta y activista de los derechos humanos de los Yarán, una minoría religiosa represaliada con dureza por el fundamentalismo islámico iraní. Su poesía, lejos de la queja y la estridencia, se convierte en una ventana de dignidad y en una reivindicación de los sentimientos ante ese frío polar que recubre a diario la existencia por el tenebrismo fundamentalista.
  La mirada a la poesía contemporánea aglutina textos de Amalia Bautista, Enrique Andrés Ruiz, Mariano Peyroy, Rafael Fombellida, Jorge Gimeno, Cecilia Quílez o Javier Temprado Blanquer. Un mapa de lirismo plural que abre costuras a las etiquetas para explorar un ahora que anuda sensibilidades e itinerarios.
   En el apartado de pensamiento resalta el recuerdo del profesor Jacobo Muñoz, pensador integrado en la tradición marxista occidental y discípulo de Manuel Sacristan. El breve ensayo corre a cargo de Germán Cano, quien en su tentativa de balance aglutina el quehacer del pensador como un empeño de trabajar por una cultura crítica y emancipadora que convierta a la filosofía en una escuela de libertad. También en estas páginas de pensamiento Daniel gascón escribe sobre la mediocridad, como rasgo social de plena vigencia que enaltece el promedio y anula la conciencia crítica para convertirnos en analfabetos secundarios.
   Pero, sin duda, el núcleo esencial  de esta entrega doble es el cartapacio central dedicado al escritor suizo Robert Walser. Se yuxtaponen análisis sobre el contexto histórico, el periplo biográfico y la producción creadora para ajustar con trazo luminoso un perfil fuerte de uno de los escritores esenciales del siglo XX.
   El campo dialogal integra dos conversaciones. La que Fernando del Val mantiene con Cees Nooteboom (86 años) es prodigiosa; tiene el aire de una tertulia abierta que diserta sobre los temas esenciales de nuestro tiempo, esas dudas identitarias que se renuevan a diario porque siembran una dinámica de incertidumbre y confianza, una amalgama extraña de sensaciones. El perfil de Nooteboom es el de un sabio gigante que jamás se permite cerrar los ojos porque sabe que lo inacabado tiene el encanto de la imperfección y renueva la capacidad intacta del sujeto enfrentado a sus limitaciones. La fuente nunca se detiene: libros, lecturas, viajes, anécdotas… Alta cultura que hace necesario el regreso a cada respuesta.             
   Más orgánica y previsible, por su sensación de cercanía, la entrevista de Emma Rodríguez con Marta Sanz enlaza evocación, memoria retrospectiva y el análisis de los procesos constructivos de una literatura bifurcada en varios géneros. En ella, la mirada feminista como espacio integrador de la igualdad social y la convicción de que la escritura reconstruye y mejora la realidad. De notable interés es el análisis que Marta Sanz realiza sobre la Transición como proceso inacabado y siempre visto desde una visión homogénea y tutorial de regreso a la normalidad.
   Algunos elementos literarios de Turia son claves orgánicas de la publicación. Así sucede con el relato autobiográfico que integra las páginas de la isla, donde Raúl Carlos Maicas mantiene  un dilatado ejercicio de introspección. La mirada interior aglutina impresiones lectoras, metaliteratura, o ese empeño de dejar huella de la levedad cotidiana. Desde esa perspectiva plural, los materiales del diario nunca pierden su capacidad de extrañeza y lucidez, su empeño en preservar los callados enigmas de lo humilde.
   Financiada por las instituciones políticas aragonesas, es necesario la presencia en la revista de indagaciones en torno a escritores, acontecimientos comunitarios y proyectos en el tiempo asentados en la geografía de Aragón. Todo este material misceláneo se acoge en el rótulo “Sobre Aragón”, que junto a la “Torre de babel”, sección dedicada a la crítica de autores contemporáneos, clausura un número que no ha podido presentarse por la situación de reclusión de la pandemia, pero que ya se está distribuyendo a suscriptores, instituciones y medios de comunicación. Por tanto, Turia sigue latiendo con la fuerza de siempre.   
   Quiero cerrar esta mirada crítica recordando que la suscripción anual a los cuatro números de la revista ( o dos números dobles) es de 35 euros y además para los nuevos suscriptores hay un regalo de tres monográficos, sin gastos de envío; así que por esa cantidad uno puede encontrarse con tres estudios al completo de Patrick Modiano, Mario Vargas Llosa y Virginia Woolf. Y hay quien todavía que  los libros son caros…

jueves, 13 de diciembre de 2018

TURIA, nº 128 (Revista Cultural)


Turia (Revista cultural)
Nº 128, Noviembre 2018-Febrero 2019
Director:  Raúl Carlos Maicas
Edita: Instituto de estudios Turolenses
DIPUTACIÓN PROVINCIAL DE TERUEL


TREINTA Y CINCO AÑOS DE CULTURA


   La revista Turia cumple treinta y cinco años. Un milagro laico. Un insólito ejemplo de longevidad en un tiempo de claro retroceso de la edición de revistas en papel. Digo insólito porque la revista mantiene un vitalismo creador absoluto y sigue siendo un espacio de encuentro cultural en el que se dan cita los mejores creadores contemporáneos.
   Para celebrar la efemérides el nº 128 de Turia deja en su nómina a colaboradores como Javier Marías, Fernando Valls, Gemma Pellicer, José María Pozuelo Yvancos y Teodosio Fernández. Todos impulsan el corolario reflexivo de las primeras páginas con ensayos breves de varia intención, desde el mínimo de Marías, dedicado al más conocido soneto de Quevedo, hasta la extensa glosa sobre el trayecto biográfico de Pilar Gómez Bedate, fallecida en agosto de 2017, tras una intensa vida literaria, en compañía de Ángel Crespo.
   En el taller en prosa están Enrique Vila-Matas, que anticipa fragmentos del nuevo libro titulado Figuras de infinito, de próxima aparición, Soledad Puétolas, András Forgách, José María Conget, Manuel Hidalgo y Sergio del Molino, que nos deja apuntes de un diario de verano. Cierran la sección Mónica Zgustová, con “El vaso de Goya”, tres fragmentos de una novela inédita, Joaquín Berges y Elifio Félix de Vargas, con “Impostor”, una propuesta repleta de ironía.
  Especialmente atinado en este número resulta el escaparate poético. En él conviven Circe Maia, Pilar Gómez Bedate, Luis Alberto de Cuenca, Luis García Montero, Clara Janés, Manuel Vilas, Francisco Ferrer Lerin y otras voces que refrendan el vitalismo lírico del ahora.
   Antonio Tabucchi, en la sección de Pensamiento,  sondea la aportación al arte de Pedro Almodóvar en una amplia mirada fragmentaria que titula “Veinte fotogramas para Pedro Almodóvar”. En el mismo bloque, Jesús Briones Delgado aporta claves interpretativas sobre la era digital y la sociedad tecnológica; sondea el impacto de internet en nuestro entorno.
   El cuaderno central está dedicado a Víctor Mira, un heterodoxo inconformista que hizo de la creación un árbol múltiple: pintor, escultor, dibujante, fotógrafo, escritor y artista gráfico, practicó un nomadismo continuo en un quehacer siempre abierto a la experimentación y al estar insumiso y descentrado: “Al aumentar mi desarraigo me fui quedando cada vez más libre y cada vez más solo”.
   Si la escritura propicia siempre un diálogo, esta entrega de Turia contiene dos diálogos de plena vigencia. Son sus protagonistas Fernando Aramburu, el autor de Patria, y el poeta y narrador Manuel Vila, quien ha conseguido con la biografía ficcional de Ordesa un impacto popular excelente. Pero, más allá de la contingencia del éxito, ambos autores protagonizan un trayecto sólido y dilatado en el discurrir, lo que establece profundidad y distancia en su mirada.
   No faltan las coordenadas referenciales de la revista como “La isla”, el diario de Raíl Carlos Maícas, alma mater de la publicación, los cuadernos turolenses, necesario enfoque de una revista que hace de lo local un mínimo fragmento para trascender el ámbito localista, y “la Torre de Babel”, que deja un abrumador balance crítico de las novedades literarias del año.
   Los números de Turia sugieren un plan metódico de lectura. No están hechos desde el paso fugaz y a vuelapluma de la actualidad literaria, sino desde el rigor universitario y desde el sondeo del especialista, aunque nunca lastrado por la erudición. Son material de biblioteca que invita al regreso, a convertir su contenido en materia de aprendizaje. Así que dejo sitio a este número que conmemora treinta y cinco años de vida cultural. Son muchos años; hay que tender la mano y dar las gracias.




jueves, 26 de julio de 2018

TURIA (REVISTA CULTURAL), Nº 127

Turia (revista cultural)
nº 127, junio-octubre 2018
Fundador y Director:
RAÚL CARLOS MAÍCAS
Edita:
INSTITUTO DE ESTUDIOSTUROLENSES
DIPUTACIÓN PROVINCIAL DE TERUEL
 
LETRAS DE ESPAÑA Y PERÚ
 
   Llega a su número 127 la revista Turia con un crecido sumario, organizado en torno a dos espacios geográficos, Perú y España. Son muchas las propuestas condensadas en las habituales secciones, aunque la exploración del cartapacio sobre el quehacer de la literatura peruana actual constituye el enfoque principal de la publicación. Su máxima figura, Mario Vargas Llosa, celebrado creador de ficciones, deja sitio, bajo el prisma investigador de Javier Morales mena, al ensayista, una actividad que aborda la espinosa cuestión de los regímenes dictatoriales latinoamericanos, las mutaciones ensayísticas y culturales del presente y la obra de creadores paradigmáticos, como Flaubert, Víctor Hugo, Juan Carlos Onetti o Gabriel García Márquez. En suma, un heterogéneo mapa reflexivo que concede a Vargas llosa sitio central por su práctica rigurosa y continua.Completan la sección ensayos breves sobre Enrique Vila-Matas, César Vallejo, Jaime Gil de Biedma y Eduardo Chirinos.
   Los bifurcados laberintos del relato breve aportan una selecta nómina creadora que abre Fernando Aramburu, multipremiado autor de Patria. Le acompañan Santiago Roncagliolo, Eloy Tizón, Alonso Cueto, Sara Mesa, Jorge Eduardo Benavides, Carlos Pardo y Patricia Esteban Erlés. Todos ellos encarnan en su textura argumental talleres literarios de lúcida coherencia.
   Enrique Andrés Ruiz explora los estantes de la tradición para acercarnos la estela biográfica de Julio Garcés, un poeta de la posguerra, cuya escritura enlaza la España gris de los años 50 y el trasfondo diplomático y cultural de Perú, donde se asentó durante un largo trecho temporal. El rescate se completa con las composiciones de Aurora Luque, Amalia bautista, José Andrés García Román o José Carlos Llop, mientras que el apartado de “Pensamiento”  incide en el examen de signos caracteriales divergentes como el problema migratorio contemporáneo, a cargo de Valentín Puig, o el auge de la escritura del yo, un sondeo elaborado por Patricia de Souza.
   Nunca es fácil delimitar en las coordenadas de tiempo y espacio los firmamentos literarios vigentes, ni en la ficción ni en otros géneros como la poesía o el ensayo; solo se muestra un mapa fragmentario en el que se concentra una estela de nombres propios. Perú ha dejado en el tiempo hitos escriturales como Mario Vargas Llosa, Alfredo Bryce Echenique o Blanca Varela y su cauce creador prosigue firme, aunque cuando siempre resulta complejo definir una literatura nacional, que no es sino una suma aleatoria de azares y contingencias. La delimitación geográfica nunca tiene unidad y coherencia; es una constelación de propuestas que solo desde la subjetividad crítica se puede descifrar.
   La identidad literaria de Turia mantiene en el tiempo algunas incisiones de alcance, como las páginas autobiográficas de “La isla”, de Raúl Carlos Maícas, el aporte didáctico sobre el sesgo cultural aragonés, que aquí firma Javier Barreriro o los cuadernos turolenses a cargo de Juan Domínguez Lasierra.
   Sirve de coda el largo río crítico de “La Torre de Babel, que dejan en el lector los pájaros en vuelo de las novedades. Entre ellos, Ordesa, la celebrada novela de Manuel Vilas, o la última entrega de Luis García Montero, A puerta cerrada, que ahora estrena cargo como Director del Instituto Cervantes.  
   Múltiple en su dibujo y abierta a cualquier cala de la literatura más reciente, la revista Turia siembra un recorrido que enlaza estaciones literarias con la solvencia de quien pisa firme, en una realidad cambiante, cuyos elementos se combinan con fuerza poderosa, con la voluntad de dejar huella de un tiempo dilatado, imprevisible.  
 
  

 

 

 

martes, 5 de diciembre de 2017

WISLAWA SZYMBORSKA (revista cultural TURIA, nº 124)


TURIA, nº 124
(revista cultural, nov 2017-feb. 2018)
Director: Raúl Carlos Maícas
Instituto de Estudios Turolenses, Teruel

WISLAWA SZYMBORSKA. ESA MANERA DE DECIR NO SÉ.

   Aunque contiene colaboraciones y nombres propios de indudable interés, no voy a detallar el prolijo sumario que compone el número 124 de la revista Turia cuyo cartapacio central está dedicado a Wislawa Szymborska. La poeta polaca emerge en un primer plano totalizador que convierte sus laberintos creadores en territorios abiertos a la reflexión crítica. 
   La sencillez biográfica de Wislawa Szimborska (Prowent, actual Kórnik, 1923-Cracovia, 2012)  solidificó el mapa literario polaco actual al conseguir en 1996 el Premio Nobel de Literatura, una contingencia que denominó, con resignada ironía, “La catástrofe de Estocolmo” por la drástica mutación de un discurrir vital cuyos parámetros básicos eran la independencia de pensamiento y la defensa de la otredad del yo frente al gregarismo. Toda la crítica focalizó un proceso creativo marcado por la voz lírica, el ensayo y la traducción.
   Desde su niñez, ligó su destino personal a la ciudad de Cracovia, donde se instaló con su familia a los ocho años de edad; allí emprendió su formación en la escuela primaria Jozef Joteyko, cursa Secundaria y finaliza los estudios de Bachillerato en plena guerra mundial y comienza a trabajar para evitar la deportación. Más tarde estudia filología polaca y sociología, peo no concluirá ambas carreras universitarias. Comienza a trabajar como secretaria de redacción y se casa con el escritor Adam Wlodek. En el ambiente intelectual de la casa de Escritores de Cracovia se afilia al partido Obrero Unificado Polaco e impulsa una obra poética cuya primera entrega aparece en 1952; es un conjunto textual marcado por el realismo socialista y sería repudiado después por pertenecer a un periodo de formación y tanteo en el que también incluye la salida Preguntas a mí misma (1954). El balanceo pendular de vivencias y el trasfondo histórico que contextualiza las etapas personales se reconstruye en la biografía Trastos, recuerdos. Una biografía de Wislawa Szimborska (Pre-Textos, 2015), preparado por Anna Bikont y Joanna Szczesna, donde emerge una voz testimonial que encuentra en las palabras un muro firme donde asentar esperanzas y sueños.
   El compromiso ideológico con el comunismo de la época juvenil adquiere con los años un epitelio crítico que le lleva a adoptar posturas confrontadas y de comprensión hacia los disidentes. Tras la revolución húngara de 1956, un movimiento revolucionario espontáneo contra el totalitarismo stalinista, aplastado por el ejército ruso borrando cualquier oposición política, la conciencia crítica se acrecentó y el conocimiento de la realidad europea en sus primeros viajes borra dogmas de su ideario personal. Era un error que había contaminado los libros iniciales dando pie a un incesante diálogo dialéctico. En 1966, cuando abandona el partido escribe: “cada sujeto tiene la obligación de pensar por sí mismo”
   Su poesía está marcada por el pacto autobiográfico y por enunciados comunicativos que sortean disertaciones teóricas. Así lo exponía en su discurso de recepción del Premio Nobel: “El poeta contemporáneo es escéptico y desconfía incluso –o más bien principalmente- de sí mismo. Con desgano confiesa públicamente que es poeta –como si se tratara de algo vergonzoso En estos tiempos bulliciosos es más fácil que admitamos vicios propios, con tal de causar efectos fuertes; mucho más difícil es reconocer las virtudes, ya que están escondidas más profundamente, y hasta uno mismo no cree tanto en ellas “. La argumentación quitaba el monopolio de la inspiración enajenada a los poetas y hacía de la misma un impulso de la voluntad entendido como amor al trabajo bien hecho, al espíritu inquieto que propicia una búsqueda constante.
   En 2015 la editorial Nórdica saca a la luz la antología Saltaré sobre el fuego, una muestra ilustrada por Kike de la Rubia, que aglutina treinta y cuatro composiciones donde adquieren voz las preocupaciones esenciales de una poesía cálida y humanista, expresada desde el coloquialismo. Los textos pertenecen al periodo de escritura que enmarcan las entregas Llamando al Yeti, Sal, Mil alegrías-un encanto, Si acaso, El gran número, Gente en el puente  y Fin y principio (1993). Un periodo creador de treinta y seis años que constituye el encuentro y la consolidación de un lenguaje interiorizado, en el que emerge la pasión y el misterio de lo cotidiano ante la descarnada realidad.
   La ascensión propiciada por el Premio Nobel abre un segundo tramo lírico compuesto por los títulos Instante (2002), primer libro tras la consagración popular, que dibuja una estela afectiva en el imaginario colectivo que abre paso a Dos puntos y al último trabajo en vida Aquí, editado en 2009. un poemario traducido por Gerardo Beltrán y Abel A. Murcia Soriano incluido en el imprescindible catálogo de la editorial Bartleby.
   El preciso enunciado, Aquí, sugiere inmediatez y refugio próximo; son cualidades que la poeta hace suyas desde la amanecida de su quehacer porque todos los textos se formulan en un tono intimista, como quien comparte un pormenor vivencial, o define pensamientos al alcance de cualquier usuario, sin el clasicismo elitista de la reflexión filosófica y sin la formulación calculada del lenguaje científico.
   El devenir concede los instrumentos necesarios para entender lo que nos rodea, ya sea un asunto doméstico o las características generales de nuestro planeta: “La vida en la tierra sale bastante barata. / Por los sueños, por ejemplo, no se paga ni un céntimo. / Por las ilusiones, sólo cuando se pierden. / Por poseer un cuerpo, se paga con el cuerpo. “
   El sistema de ideas parece haber sido dictado para vivir sin pretensiones, como si el mensaje directo, nítido y certero sortease cualquier circunloquio y eligiera siempre la línea recta. Tan escueto aderezo nos convence de inmediato de su pertinencia y además nos asegura que lo genial pertenece a otra voz y que quien nos habla tiene las mismas limitaciones que tenemos nosotros y el mismo riesgo de que una buena razón se vaya diluyendo sin remedio por nuestra pereza.
   Los poemas de Wislawa Szymborska dejan sitio a una amplia gama de recursos expresivos, como la personificación o el desdoblamiento de la identidad y nada le es ajeno. Despierta, por ejemplo, una complicidad inmediata su incursión en el microcosmos, ese mundo invisible que pudiera tener su peculiar sociedad organizativa y que en su mínima existencia es capaz de condicionar múltiples existencias de seres superiores. Los misterios de lo cotidiano son tratados desde el coloquialismo y la sencillez; sólo así se plasman en sus versos un pensamiento firme y un verso inolvidable y perdurable.

 

José Luis Morante


miércoles, 17 de mayo de 2017

TURIA (Revista cultural / número 121-122)

Turia (Revista cultural/ número 121-122)
Marzo-Mayo de 2017
Fundador y director:
Raúl Carlos Maícas
Instituto de Estudios Turolenses de la
Diputación Provincial
Ayto de Teruel / Gobierno de Aragón

VARIACIONES

   Insistir en el lugar que ocupa la revista Turia es recordar una trayectoria de décadas, consolidada en el tiempo y reconocida con distinciones como el Premio Nacional al Fomento de la Lectura. De la mano del escritor y periodista Raúl Carlos Maícas, Turia alterna monográficos con misceláneas para mostrar las variaciones del ahora literario.
   La entrega de primavera (marzo-mayo de 2017) es un número doble  que aglutina en las secciones de referencia notables intereses. En “Letras” se sondean las claves de Javier Cercas y su empeño en abordar en la ficción una línea de costa que amalgama autobiografía e imaginación; el devenir histórico un campo interpretativo donde se  reconstruye el pasado desde una percepción ambigua, a claroscuros. Javier García Rodríguez analiza la concepción insólita del relato en Larrie Moore y Manuel Arranz camina entre las páginas autobiográficas de Iñaki Uriarte, un diarista que da a sus anotaciones biográficas un punto objetivista que emparenta sus párrafos con la lucidez desnuda del aforismo.
   En el apartado “Taller” las palabras se configuran como vías de escape cuando no como subversión frente a lo real. Algunos de los invitados eligen como enfoque la literatura paremiológica. Es un hecho que el despliegue del aforismo en estos primeros pasos del siglo XXI ha originado un cultivo insólito. De esta escritura de teselas que aliña en sus fragmentos emoción e inteligencia se hacen los trabajos de José María Cumbreño y Elías Moro. También la poesía emite sus destellos  en las composiciones de Andrés Trapiello, Efi Cubero, Basilio Sánchez, Jordi Doce o Alex Chico, entre otros.
   Las conversaciones tienen como interlocutores a dos novelistas que han conseguido franquear las puertas del canon: Rosa Montero, casi a punto de ocupar un sillón en la Real Academia de la Lengua, y Gonzalo Hidalgo Bayal, autor que congrega un manifiesto desdén por lo vulgar: su estilo clásico supone un aire respirable, una claridad que da aliento en este tiempo de titulares y estridencias.
   La veta central de “Cartapacio” explora la presencia literaria de Luis Landero. Se adentra en su exigencia de exactitud y en el rigor de sus estructuras ficcionales para presentar a los lectores una perspectiva profunda y pormenorizada.
   Y están dos referentes clásicos de la revista, el discurrir autobiográfico de Raúl Carlos Maícas, con su fronda de libros leídos, exposiciones y pensamientos al paso desde la provincia,  y el aporte cultural en el tiempo de figuras como Ramon J. Sender.  
   Cierra el número un conjunto heterogéneo de reseñas que enfocan la mesa de novedades, algunas tan celebradas como Patria, la novela de Fernando Aramburu que ha provocado un auténtico seísmo de revitalización editorial,  junto a  reediciones de clásicos como Artur Rimbaud,  Philip Larkin, Ángel Crespo, José María Merino o José María Fonollosa.
  La mirada de Turia es plural y nunca escasean en ella los mejores indicios del presente literario, esos rayos de amanecida limpia que invitan a mirar la mañana con un libro en la mano.





martes, 3 de enero de 2017

TURIA, nº 120 ( REVISTA CULTURAL)

Turia, nº 120
(Revista Cultural)
Fundada y dirigida por
Raúl Carlos Maícas
Premio al Fomento de la Lectura
Instituto de Estudios Turolenses
Diputación de Teruel
LITERATURA ABIERTA

   Entre las publicaciones periódicas en papel que todavía perduran, la revista Turia que consiguió por su calidad reconocimiento institucional con el Premio al Fomento de la Lectura, es una de las más señeras. Dirigida desde su fundación por Raúl Carlos Maícas –y en una larga etapa coordinada también por Ana María Navales- la estructura de cada número mantiene un enfoque plural, en el que encuentran acomodo todos los aspectos reflexivos de la literatura.
   En este número el cartapacio central está dedicado al artista aragonés Ramón Acin (Huesca, 1888-1936). Pintor en sus comienzos de escenas oscenses y alegatos contra la guerra, fue construyendo una identidad estética a trasmano, pero con nítidas vinculaciones vanguardistas, y moldeó un pensamiento anarquista  que llevaría su compromiso al extremo de participar en la Revolución de Jaca de 1930. Durante el periodo republicano su escultura ocupó la primera línea de aceptación pública, aunque nunca abandonó la pintura. Su actividad política se incrementó al máximo. Fue fusilado en agosto de 1936, cuando contaba cuarenta y siete años de edad.
   El sumario emprende senda con dos ensayos breves sobre Jorge Luis Borges y Roberto Bolaño, a cargo de Patricio Pron y Jesús Ferrer Solá. Continua con el apartado de taller, con una parada en la nueva producción de Manuel Vilas, Carlos Castán, Clara Usón, Óscar Sipán y Chusa Garás, entre otros, y un plano poético desplegado, en el que se dan cita clásicos contemporáneos como Eloy Sánchez Rosillo, Luis Antonio de Villena, Jesús Aguado o Francisco Ferrer Lerin, con identidades poéticas del ahora en plena vigencia como Verónica Aranda, Aitor Francos o Raquel Lanseros, junto a perfiles que buscan su timbre singular como Estela Puyuelo o Dalila Eslava. Sitio especial mantiene en esta sección la poesía disidente de Javier Carnicer, con introito de Eduard Sanahuja; Carnicer, fallecido hace poco más de un año, era una entidad marginal cuya lírica emana del barroco y hace suyos signos como la angustia, el nihilismo y la trasgresión.
   Otros espacios de interés se destinan a la entrevista literaria y al fluir autobiográfico de Raúl Carlos Maícas que tiene en el apartado “la Isla” un puerto fijo para dar su particular versión de lo diario, y en el que son coordenadas referenciales la calidad estilística, el recorrido imaginativo y el compromiso estético.
   En el pensamiento, Valentín Puig aborda una cuestión central de la sociología contemporánea, los cauces migratorios y sus itinerarios aleatorios en un planisferio democrático que no encuentra soluciones definitivas a la crisis; de ahí el resurgir de los populismos o el incremento representativo de pensamientos totalitarios que asocian su malestar a la llegada masiva de trasterrados.
   Y completa el registro la mirada crítica que pasa revista a las novedades más singulares del año literario, a esos estantes que recogen las últimas salidas de Caudio Magrís, Elisabeth Bishop, Truman Capote o Manuel Longares…
   En una existencia tan dilatada en el tiempo, parece complejo no caer en el tedio conformista y no caminar por los márgenes de lo previsible. Turia pertenece a esas publicaciones que han generado su propia tradición y en las que cada salida garantiza un amplio conjunto de textos que invitan al lector a una heterodoxia festiva, a un centro nuclear donde proliferan creaciones que ratifican las posibilidades renovadas de la buena literatura.